sábado, 12 de diciembre de 2015

La oposición desafía a Maduro con una batería de medidas

Definió su hoja de ruta parlamentaria, 
en la que promueve 
eliminar el clientelismo 
e impulsar planes sociales populares.
Los nuevos diputados de la MUD, ayer, tras la reunión general de la alianza, en Caracas
Los nuevos diputados de la MUD, ayer, tras la reunión general de la alianza, en Caracas.Foto:Reuters/Carlos García
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CARACAS.- "Terminó la campaña electoral, empieza la campaña social." Éste es el nuevo lema de los 112 diputados opositores de Venezuela, reunidos por primera vez luego de su histórica victoria electoral, quienes acordaron presentar al país una batería de medidas sociales "para ayudar al pueblo y a los más humildes".
El cónclave de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunció un auténtico revolcón donde más le duele al chavismo, en la línea de flotación revolucionaria: las famosas "misiones" del fallecido presidente Hugo Chávez y los programas sociales del gobierno.
"Vamos a impulsar la ley de Misiones para Todos. Hasta ahora, para tener acceso a los beneficios sociales hay que vestir de rojo y adular a la burocracia del [oficialista] PSUV. Ese dinero no es del gobierno, es del pueblo venezolano. Vamos a eliminar la manipulación ideológica y el control clientelar", anunció Jesús Torrealba, secretario ejecutivo de la MUD. La toma de posesión del nuevo Parlamento se hará el 5 de enero.
El segundo bombazo es la entrega de los títulos de propiedad a todos los adjudicatarios de la Misión Vivienda. "También nos encontramos con el gobierno construyendo una especie de ranchos [villas miseria] de cemento, que no tienen servicios, vialidad, electricidad ni agua. Vamos a contribuir a que en esos espacios mejore la calidad de vida", dijo el vocero de la MUD. Hasta ahora, y pese a las demandas de sus inquilinos, el gobierno no entregó las actas de propiedad de sus viviendas sociales, una estrategia para mantenerlos "cautivos", según la oposición.
La nueva mayoría también pretende ayudar a los jubilados con unas pensiones que actualmente "rotan de unos a otros" para dar la sensación de ayudar a más gente.
Eran tantos los parlamentarios -muchos más de los previstos inicialmente- que el comando de campaña opositor se quedó muy chico. Junto a Torrealba estaban los principales favoritos para suceder a Diosdado Cabello al frente de la Asamblea Nacional: Julio Borges, coordinador del centrista Primero Justicia, y Henry Ramos, secretario general de la socialdemócrata Acción Democrática. La unidad opositora decidió que ese puesto será rotatorio, al igual que las dos vicepresidencias y la jefatura de las comisiones parlamentarias. Cambiará cada año durante los cinco de la legislatura. "Ningún liderazgo es más importante que el pueblo unido", enfatizó Torrealba.
De momento es Borges quien reúne más apoyo, no sólo porque Primero Justicia sea el partido del gobernador Henrique Capriles y el que más diputados tiene (33). Una encuesta previa a las elecciones le otorgaba un 60% de respaldo para encumbrarse al segundo cargo más importante del país. Pero también su carácter moderado en días de tanta tensión le sumó nuevos apoyos. En cambio, Ramos, un zorro de la política que parecía sabérselas casi todas, cayó en una guerra de declaraciones que la maquinaria mediática del chavismo ha sabido explotar.
"Confíen en nosotros", dijo Ramos. "Vamos a hacer las cosas distintas", prometió Borges. "El pueblo lo que quiere es que resolvamos los problemas", concluyó Karen Salanova, la diputada por Aragua que consiguió el último escaño, el de la mayoría absoluta calificada que sorprendió a Venezuela y al mundo. Diputados consultados por LA NACION confirmaron que existe una férrea voluntad de mantener la unidad pese a las diferencias ideológicas y de programas que subsisten dentro de la alianza antichavista.
La MUD considera vital mantener el cordón umbilical con sus votantes. "Vamos a tener oficinas de atención parlamentaria en cada circuito electoral, donde los diputados podrán consultar con sus electores cuáles son las necesidades de sus comunidades", anticipó Torrealba. Los analistas de la MUD no pierden de vista los datos que arrojó el 6 de diciembre: el chavismo perdió dos millones de votantes, pero de ellos sólo 300.000 se animaron a votarlos. La oposición también trabajará para fortalecer las redes sociales con sus seguidores.

Respaldo internacional

La oposición agradeció el apoyo de la comunidad internacional. "A pesar de los obstáculos que le pusieron a la observación electoral calificada, la democracia se impuso con la ayuda de la comunidad internacional y de los medios extranjeros", destacó Torrealba. La presión sobre el gobierno de Maduro, inédita, marca un antes y un después, según observadores vinculados a la alianza. En Venezuela no pasó desapercibida la ausencia del "hijo de Chávez" en la toma de posesión de Mauricio Macri: fue el único presidente sudamericano que no participó del acto en Buenos Aires.
Mientras tanto, el gobierno prosigue su tarea de blindaje ante el tsunami que se le viene encima. Lo hace a través de medidas de la Asamblea saliente y a través de las constantes apariciones televisadas de Maduro. "Nicolás, no tenemos tiempo de pelear contigo, estamos demasiado ocupados definiendo leyes y estrategias. No usaremos ni una neurona para contestarles a los amargados", subrayó Torrealba. El mensaje era de doble sentido: para sus seguidores (no responder a los constantes ataques) y para el interior de la oposición (no caer en un tira y afloje constante que sea aprovechado por el oficialismo para justificar nuevas iniciativas).
"Si el gobierno se opone al deseo de cambio y justicia no tendremos más remedio que activar los mecanismos" que prevé la Constitución, dijo Torrealba en referencia a un revocatorio, una asamblea nacional constituyente, una enmienda o una reforma constitucional. "Entonces la mayoría que nos acompañará será diez veces mayor", sentenció.

Intento de copar el Tribunal Supremo

Human Rights Watch (HRW) denunció ayer el "inminente copamiento político" del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en Venezuela, ya que según la organización defensora de los derechos humanos los legisladores oficialistas salientes "están acelerando nombramientos para cubrir vacantes con incondicionales al gobierno del presidente Nicolás Maduro".
"Venezuela puede comenzar a revertir más de una década de autoritarismo restableciendo la independencia del TSJ", señaló a través de un comunicado José Miguel Vivanco, director ejecutivo para las Américas de HRW, desde Washington.
Los nombramientos buscarían cubrir las vacantes antes del 5 de enero próximo, cuando la oposición tenga la mayoría y esté en condiciones de renovar ese cuerpo para "restablecer la independencia del Poder Judicial".
Pero Vivanco advirtió que "esta oportunidad de restituirle al TSJ su función de control del Poder Ejecutivo y garante de derechos fundamentales será desperdiciada si Diosdado Cabello [actual presidente de la Asamblea General] consigue copar políticamente -una vez más- el Tribunal".

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