¿Quiénes eran los Illminati? (M. Pastorino, con H. Cox y D. Brown)
Xabier Pikaza

Miguel Pastorino, de la diócesis de Montevideo, profesor de filosofía y miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), acaba de publicar un trabajo sobre los Illuminati, presuntos protagonistas de una novela y película tristemente famosa de Dan Braun.
Digo “tristemente” porque tergiversa la historia y engaña a los lectores como me dijo ya hace unos años en Brasil el Profesor Harvey Cox, uno de los mayores especialistas en el tema, que había escrito una obra de gran impacto, titulada The secular city (New York 1965;La ciudad secular, Barcelona 1968), donde defendía el ascenso imparable de una sociedad donde la religión dejaba de ser el factor determinante de la vida pública, aunque conservaría una gran importancia espiritual y cultural.
Cox (que nació el 1929) ha sido hasta su jubilación (2009) Profesor Hollis en la Harvard Divinity School, ocupando el puesto real del protagonista de las obras de Dan Brown (que se autopresenta como profesor de Simbología Religiosa de la Univ. de Harvard, sin saber nada del tema).

Pocas veces he visto a un profesor más dolorido y crítico ante el derrumbamiento cultural de su nación (USA), que, si sigue en su línea actual, no tendrá pronto mas símbolos culturales que el MacDonald y las fantasías de una religión secular puesta al servicio de la propia idiotez y del dinero, aunque destruya con eso el mundo entero (¡fueron palabras suyas!).
De un modo especial hablamos de los símbolos religiosos, analizando el secularismo americano, representado por elprofesor ignorante del Codigo de Vinci y especialista en los Illuminati (Ángeles y Demonios), un supuesto especialista en símbolos religiosos, vergüenza de la Universidad de Harvard, donde le ubica el autor de la novela).
Me señaló con tristeza que le parecía raro que los "laicistas cultos de Europa" no hubieran reaccionado ante las “mentiras” o ignorancia del famoso Dan Brown y de su esperpéntico (así me dijo) John Langdon.
Ciertamente, dijo, “el arte puede crear”, pero no puede mentir o engañar.
La novela histórica o de intriga ha de tener un fondo de verosimilitud. Puede inventar lo que quiera, pero sobre un fondo histórico real. Con obras como las de Dan Brown, me dijo, el lector o televidente americano acaba confundiéndolo todo; se puede opinar o crear, terminó, pero sabiendo, y aquí no se sabe ya nada, ni se quiere saber, pues da la impresión de que todo da lo mismo.
En esa línea, y recordando a H. Cox, que sigue en activo a sus casi 90 años (acaba de publicar: How to Read the Bible, Harper 2015), me alegro de publicar este trabajo de Miguel Pastorino (que me ha mandado mi amigo Luis Santamaría: cf. https://www.facebook.com/infories/?fref=ts ). Gracias, Pastorino, nos vemos; todo lo que sigue es tuyo.
http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2016/01/19/p379191#more379191
No hay comentarios:
Publicar un comentario