martes, 19 de enero de 2016

Palabra del día

Los cuervos han sido considerados aves de mal agüero

ominoso 



Actualmente aplicamos el adjetivo ominoso a todo aquello 
'que es detestable y merece ser condenado y aborrecido', 
como en 
 "una guerra ominosa", 
"una afrenta ominosa". 


La palabra nos llegó al español a partir del latín ominosus 
"de mal agüero, que presagia mala suerte". 
En esa lengua, se formó como derivado de omen, ominis, 
que significaba 'agüero, presagio' 
y también 
 'compromiso asumido ante los dioses'. 


La acción de 'presagiar' se llamaba entre los latinos ominatio 
y a quienes formulaban tales presagios se los llamaba ominator.

Melius ominare, 
expresó Cicerón para alentar a alguien: 
"ten mejores esperanzas para el futuro".

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