Mi padre fue un sirio errante...
Migración y mestizaje
(con V. Elizondo)

Ayer (3.4.16), en el V Congreso Mercedario, sobre la Migración, Tráfico y Trata (imagen 1, con el Prov. de la Merced), pronuncié una conferencia sobre Migración y Trata en la Biblia.
Dediqué en ella un recuerdo a los hermanos mercedarios que trabajan en el tema (¡gracias Luis, Simón…!), pero evoque también a V. Elizondo, teólogo hispano de Texas, que murió en circunstancias extrañas el pasado 14 del 3 (véase postal del 17.3.16).
Mañana dedicaré un recuerdo más personal a Elizondo. Hoy me limito de destacar su contribución a la sociedad y teología mestiza, hecha de migraciones, represiones, encuentros y simbiosis. Esta postal tiene dos partes que se encuentran a mi juicio vinculadas de manera muy estrecha:
a. Mi padre fue un sirio errante… (Dt 26, 5).
Algunos famosos exegetas como G. Von Rad, piensan que ésta es la primera palabra de la Biblia, la gran confesión de fe de los migrantes:
‒ El Patriarca Jacob, antes de recibir el nombre de Israel (de ser israelita) fue un Sirio (=arameo…), buscando una tierra de acogida, como los millones de sirios hoy expulsados de Europa.
-- De un sirio emigrante venimos nosotros, judíos, musulmanes, “cristianos europeos”… que ahora, tres mil quinientos años después, expulsamos a los nuevos sirios emigrantes…, por comodidad y por dinero, por mezquindad humana y cobardía…
b. En un segundo momento evocaré algunos rasgos de la visión social y de la teología de V. Elizondo, el mayor teólogo del mestizaje en el siglo XX (del que mañana hablaré de manera más extensa). Me hubiera gustado que este trabajo lo hubiera escrito él (véase imagen…). Se lo habría pedido, me lo habría mandado. DEP, Virgilio, te sigo recordando; la imagen 2 es una foto tuya, que me ha mandado un amigo.
Para seguir leyendo:
http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2016/04/04/teologia-mestiza

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