sábado, 30 de julio de 2016

Revoluciones silenciosas: 

la convivialidad

Leonardo Boff


            Con la caída del muro de Berlín en 1989 y el socialismo que hacía el contrapunto (independientemente de sus graves errores internos), el capitalismo terminó ocupando todos los espacios en la economía y en la política. Con la llegada al poder de Margaret Thatcher en Inglaterra y de Ronald Reagan en Estados Unidos, la lógica capitalista adquirió libre curso: liberalización completa de los mercados con ruptura de todos los controles, introducción del estado mínimo, de las privatizaciones y de la competencia sin fronteras.

            La llamada “mundialización feliz” no fue tan feliz.
            El premio Nobel de economía, Joseph Stigliz, pudo escribir en 2011: «solamente el 1% de los más ricos hacen funcionar la economía y todo el planeta en función de sus intereses» (“Of the 1% by 1%” en Vanity Fair, mayo 2011). En razón de esto, uno de los mayores multimillonarios, el especulador Warren Buffet se vanagloriaba: «sí, la lucha de clases existe, pero mi clase, la de los ricos, es la que dirige la lucha y la estamos ganando» (Entrevista en la CNN de 2005).

            Sólo que todos esos adinerados nunca incluyeron en sus cálculos el factor ecológico, considerando los límites de los bienes y servicios naturales como externalidades despreciables. Esto ocurre también en los debates económicos en nuestro país, retrasado en esta cuestión, con excepción de algunos pocos como L. Dowbor.

            Al lado de la hegemonía mundial del sistema del capital, crecen por todas partes revoluciones silenciosas. Son grupos de base, científicos y otros con sentido ecológico que están ensayando alternativas a este tipo de habitar el planeta Tierra. De continuar estresando sin piedad a la Tierra, esta podría cambiar y provocar un desequilibrio capaz de destruir gran parte de nuestra civilización.

            En un contexto así de dramático surgió un movimiento llamado “Los convivialistas” que reúne por ahora a más de 3200 personas de todo el mundo (véase www.lesconvivialistes.org). Buscan vivir juntos (de ahí convivialidad), cuidando unos de otros y de la naturaleza, no negando los conflictos, sino haciendo de ellos factores de dinamismo y de creatividad. Es la política del gana-gana.

            Cuatro principios sustentan el proyecto: el principio de la común humanidad. Con todas nuestras diferencias, formamos una única humanidad, a mantener unida.
            El principio de la común socialidad: el ser humano es social y vive en varios tipos de sociedades, que deben ser respetadas en sus diferencias.
            El principio de individuación: aunque siendo social, cada cual tiene derecho a afirmar su individualidad y singularidad, sin perjudicar a los demás.
            El principio de la oposición ordenada y creadora: los diferentes pueden oponerse legítimamente, pero teniendo siempre cuidado de no hacer de la diferencia una desigualdad.

            Estos principios implican consecuencias éticas, políticas, económicas y ecológicas que no cabe detallar aquí.

            Lo importante es empezar: a partir de abajo, con el bio-regionalismo, con las pequeñas unidades de producción orgánica, con la generación de energía a partir de los desperdicios, con sentido de autolimitación y de justa medida, viviendo un consumo frugal y compartido entre todos. Las revoluciones silenciosas están acumulando energía para, en un momento determinado de la historia, poder hacer la gran transformación.

            Hoy es importante acentuar la convivialidad porque actualmente hay muchos que ya no quieren vivir juntos.

            La convivialidad como concepto fue puesta en circulación por Ivan Illich (1926-2002) con su libro La convivialidad (1975). Illich fue uno de los grandes pensadores proféticos del siglo XX. Austriaco, vivió gran parte de su vida en las dos Américas. Para él la convivialidad consiste en la capacidad de hacer convivir las dimensiones de producción y de cuidado; de efectividad y de compasión; de modelado de los productos y de creatividad; de libertad y de fantasía; de equilibrio multidimensional y de complejidad social: todo para reforzar el sentido de pertenencia universal.

            La convivialidad pretende ser también una respuesta adecuada a la crisis ecológica. Ella puede evitar un real crush planetario.

            Habrá un nuevo pacto natural con la Tierra y social entre los pueblos. El primer párrafo del nuevo pacto será el sagrado principio de la autolimitación y de la justa medida; después, el cuidado esencial de todo lo que existe y vive, la gentileza con los humanos y el respeto a la Madre Tierra.

            Es posible organizar una sociedad buena, una Tierra de la buena-esperanza (Sachs y Dowbor) en la cual las personas prefieren cooperar y compartir en vez de competir y acumular ilimitadamente.

viernes, 29 de julio de 2016

Leer la PARÁBOLA
(Lucas 12, 13-21)
Después de  FREUD


Lucas 12,15

Y les dijo: 
Estad atentos y guardaos de toda forma 
de AVARICIA (πλεονεξίας)
porque aun cuando alguien tenga abundancia, 
su vida no consiste en sus bienes.




AVARICIA 
En griego Pleonexía (compuesto de dos términos: “pleo” – “nexia”).
Pleo = significa: afán
Nexia = significa: tener.
Por tanto el significado es Afán de tener más” (no termina nunca).

Por eso, la “avaricia” puede ser pensada como una Adición, enfermedad Hay insaciabilidad en esta Pleonexia: Insaciabilidad pero económica.

Vale la pena, recordar que "avaricia" en alemán “habsucht= adición a tener más. Actitud patológica relacionada con el tener, poseer.



LA AVARICIA,
SEGÚN SIGMUN FREUD

1) TRES ENSAYOS PARA UNA TEORÍA SEXUAL (1905).

“El enlace, entre la materia fecal y el dinero, surgió al escuchar el discurso de los pacientes obsesivos, este vínculo se expresa en uno de los rasgos del carácter anal, la AVARICIA


2) SUEÑOS EN EL FOKLORE (1958)

“Esta conexión entre el excremento y el oro puede ser visto desde… la mitología oriental antigua" (p.187).


3) DE LA HISTORIA DE UNA NEUROSIS INFANTIL (1918)

El interés por el dinero es LIBIDINAL más que racional en su carácter, y que por lo tanto se relaciona con el placer EXCREMENTAL.   Los diversos términos de la suciedad = dinero = pene son tratados como sinónimos.



SUETONIO
(70 a 130 d. C.)

“Vida de los doce Césares”
(cfr. Vespasiano, 23,3)

“El hijo de Vespasiano, el futuro emperador Tito, le recriminó a su padre el cobrar un impuesto por los servicios sanitarios públicos: orinas y letrinas. La razón era, su procedencia “tan poco limpia”.
Vespasiano le puso en la nariz unas monedas procedentes del primer pago y le preguntó: “¿Acaso te molesta su olor?”.
Tito lo negó por supuesto. A lo que Vespasiano contestó: “Pecunia non olet” (El dinero no huele).

 Cuando el niño pierde sus “excrementos”, que para él representan una sustancia muy preciosa, una parte de su propio cuerpo, siente que  "esto es algo que debería estar en mi cuerpo, pero ahora está fuera, y no puede ponerlo de vuelta". Entonces lo llama "mío", que vendría a significar: "lo declaro simbólicamente puesto-dentro-de-mi-cuerpo". 
PROPIEDAD significa, cosas que de hecho no pertenecen al yo, pero que debieran pertenecer; cosas que de hecho están fuera, pero simbólicamente dentro. 
Perder dinero, donarlo, constituyen actos de PÉRDIDA que no podemos ya considerar de un objeto exterior sino de algo que ha sido previamente "in-corporado"; es decir, de algo relacionado íntimamente con su Yo. 
Esa persona intentará re-asegurarse mediante la posesión y el CONTROL de su dinero, del mismo modo que el niño, durante el período de su  fase anal, puede utilizar el control de su actividad defecatoria como un modo de autoafirmación frente al medio ambiente.
Retenerlo o expulsarlo (ahorrar o gastar) no se lleva a cabo tanto en función de las necesidades reales, sino en función de pulsiones anales. Es la relación regresiva con el dinero o con la propiedad de objetos que quedan impregnados con la misma dinámica posesiva (retentiva) de la analidad.

Saludos cordiales
Juan Manuel


Sobre el Sentido de la falta de sentido (Qohelet)
Xabier Pikaza



Domingo 18. Tiempo ordinario. Ciclo C.
Nos "coge" este domingo de verano (hemisferio norte) en plena crisis, agravada en línea socio-religiosa con el asesinato absurdo y muy racional del Presbítero de Normandía, en manos de Isis. En ese contexto, la misa del domingo, nos ofrece dos lecturas fuertes:
-- El evangelio de Lucas, que habla de repartir de la herencia de la tierra, y del riesgo que tiene la riqueza.
--El libro del Eclesiastés/Qohelet (el Hombre de la Asamblea), que reflexiona sobre la falta se sentido de un mundo donde nada se resuelve, todo acaba siendo vanidad y viento (pura muerte).
Desde ese fondo, he querido pararme y meditar con el Qohelet, quizá la lectura más inquietante de la Biblia... para entender mejor el Evangelio (Lc 12, 13-21) del que trataré mañana:
Jesús (como el Qohelet) nos enseña a “ser Camino” allí donde no hay camino, a crear sentido donde parece negarse cualquier tipo de sentido. Ésta es una buena meditación para el final de julio del 2016:

-- Cuando siguen muriendo los pobres de medio mundo,aplastados por la prepotencia de un sistema rico, abandonados, olvidados, en un basurero... y parece que Dios y las religiones callan.
-- Cuando el "orden" de una pretendida cultura superior impide que los pueblos pobres encuentren un camino, cuando el poder se emplea para engañar y destruir a los demás, no para sanar...
-- Cuando aumentan los gritos de los que quieren imponer una solución por la fuerza (aunque ello implique el grito más hondo miles y millones de muertos, como quiere a lo grande el capitalismo triunfante, como quiere a lo rabioso un tipo de Isis reactiva).
-- Cuando la rabia de algunos estalla por encima de los pretendidos dioses, ... y parece que las mismas religiones encienden el conflicto, como si estuvieran manejadas por hilos invisibles pero muy activos de violencia...
En eso contexto quiero ofrecer una meditación con el Qohelet. Ayer presenté la locura de "irracional" (¡y muy racional!) del asesinato de un cura francés en Normandía...
Sin palabra para entender lo sucedido, vuelvo a la Biblia, para meditar con la primera lectura del domingo 19 la inquietante reflexión del Eclesiastés o Qohelet:
¡Vanidad de vanidades, dice Qohelet; vanidad de vanidades, todo es vanidad! ¿Qué saca el hombre de todos los trabajos y preocupaciones que le fatigan bajo el sol? De día, su tarea es sufrir y penar, de noche no descansa su mente. También esto es vanidad (Qoh 1)
Ofrezco así una intensa meditación sobre el Sentido de la falta de sentido de la vida . Las tres imágenes de esta postal quieren recoger esa experiencia:
--Muchacho que palpa el vacío, contra una pared sin eco, sin voz que le responda, sin mano que salga al encuentro de su mano.
--Sabio pensador Qohelet, al como pudo imaginae Miguel Ángel en la Sixtina, con una mujer sabia que recoge su reflexión en un libro.

--Guitarra cantora de la muerte. ¿... de los asesinos-hashashin que tomaban haschís para matar y morir por su "idea? ¿....de la Peste Negra... o del que canta: "soy el novio de la muerte"?...

Para seguir leyendo:
http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2016/07/28/dia-de-la-palabra-5-viii-2007-buscar-sen

jueves, 28 de julio de 2016

Curas y laicos conservadores 

se quejan al Papa 

por Amoris Laetitia

Unos 45 referentes católicos escribieron al cardenal Sodano pidiéndole que cardenales y patriarcas "repudien una lista de proposiciones erróneas" en la exhortación papal. Buscan aclarar la cuestión de los divorciados y de la pena capital, entre otros.
 
"Ciertas conductas son malas en cualquier circunstancia"


Un grupo de 45 "prelados, académicos, profesores, autores y sacerdotes católicos" han escrito al cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, pidiendo que los cardenales y patriarcas de la Iglesia católica pidan al Papa Francisco que "repudie una lista de proposiciones erróneas" que, supuestamente, contiene la exhortación apostólica Amoris laetitia.

El documento que se ha mandado al cardenal Sodano -detalles del cual solo se conocen, por ahora, por la nota de prensa publicada por este grupo de disidentes- cita 19 pasajes de la exhortación "que parecen estar en conflicto con las doctrinas católicas".

Según el comunicado difundido por el grupo, los axiomas con los que chocarían las enseñanzas contenidas en Amoris laetitia incluirían "la posibilidad real de obedecer a los mandamientos con la gracia de Dios, el hecho de que ciertas conductas son malas en cualquier circunstancia, la superioridad del esposo, la superioridad de la virginidad consagrada sobre la vida matrimonial y la legitimidad de la pena capital en ciertas circunstancias".

Es más, el manifiesto del grupo discrepante sostiene que la exhortación apostólica post-sinodal "socava la enseñanza de la Iglesia que los católicos divorciados o casados por lo civil que no se hayan comprometido a la continencia no pueden ser admitidos a los sacramentos mientras se mantengan en ese estado".

"No estamos acusando al papa de herejía", dice Joseph Shaw -portavoz y único miembro del grupo, hasta ahora, en dar a conocer su nombre públicamente- "pero consideramos que numerosas proposiciones en Amoris laetitia pueden interpretarse como heréticas en una lectura natural del texto".

"Otras ideas en el documento podrían incluirse bajo otras censuras teológicas establecidas, como escandalosas, erróneas o ambiguas, entre otras", continuó Shaw, que además es académico de la Universidad de Oxford y presidente de la Sociedad para la Misa Latina del Reino Unido.

Como también ha explicado Joseph Shaw, lo que busca este grupo disidente en su petición al cardenal Sodano -manifiesto que, además, será traducido a varios idiomas y mandado a los 218 cardenales y patriarcas vivientes actualmente- es que los jerarcas de la Iglesia presionen al Papa Francisco con el fin de que el pontífice condene "de forma definitiva y final" los errores contenidos en la exhortación apostólica y que "declare con autoridad que Amoris laetitia no requiere que nadie se los crea [a los supuestos errores] o considere correctos, de ninguna manera".

Afirman estar actuando al amparo del artículo del Código Canónico que establece que los fieles "tienen el derecho ... de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia" (212, 3), y solo con el propósito de aclarar el verdadero significado de la exhortación apostólica, que ya ha dado lugar a debates hasta incluso entre cardenales.

"Esperamos que al buscar del Santo Padre un repudio definitivo de estos errores podamos ayudar a aliviar la confusión que ya ha producido Amoris laetitia entre pastores y fieles", manifestó Shaw en su nota de prensa.

"Esta confusión solo puede disiparse, de forma efectiva, con una afirmación por el sucesor de Pedro de la auténtica doctrina católica, sin ambigüedades", dijo este representante del grupo.

En vez de un mayor grado de claridad o precisión, no obstante, la súplica del grupo de Joseph Shaw parece más bien haber traído, hasta ahora, más dudas y confusión. El  otro único miembro del grupo disidente que ha hablado con la prensa a la hora de publicar este artículo -que de nuevo no ha querido revelar su nombre- ha manifestado al National Catholic Register que los signatarios de la misiva prefieren mantener su anonimato porque "temen represalias".

"Están preocupados por repercusiones a su comunidad religiosa, o si tienen una carrera académica y una familia, temen por sus trabajos", afirmó esta fuente anónima a la web católica estadounidense.

Pero no es tanto por un verdadero miedo a revanchas que los firmantes del manifiesto han escogido ocultar sus identidades, en la opinión de Michael Sean Winters - corresponsal del National Catholic Reporter quien ha sido uno de los primeros en reaccionar a esta nueva campaña de desobediencia al Papa Francisco- en su opinión, se trata, más bien, de "mera cobardía". Un acto en el que unos 45 malcontentos de entre una Iglesia de más de mil millones de almas "han tirado la piedra y escondido la mano".

Fuente: RD


http://www.valoresreligiosos.com.ar/Noticias/clerigos-y-laicos-conservadores-se-quejan-al-papa-por-amoris-laetitia-7507
Una PARÁBOLA

¿ANTI-NEOLIBERAL?


El “padre” de la economía como "ciencia" y del "liberalismo económico" es ADAM SMITH (+ 1790).
Libro: La riqueza de las naciones(Alianza Editorial. Madrid. 1994. Pág.46)


EL PRINCIPIO que motiva la DIVISIÓN del TRABAJO

“El hombre reclama en la mayor parte de las circunstancias la ayuda de sus semejantes y en vano puede esperarla sólo de su BENEVOLENCIA
La conseguirá con mayor seguridad interesando en su favor el EGOÍSMO de los otros y haciéndoles ver que es VENTAJOSO para ellos hacer lo que les pide. Quien propone a otro un trato le está haciendo una de esas proposiciones. Dame lo que necesito y tendrás lo que deseas, es el sentido de cualquier clase de oferta, y así obtenemos de los demás la mayor parte de los servicios que necesitamos. 
No es la BENEVOLENCIA del carnicero, del cervecero o del panadero la que nos procura el alimento, sino la consideración de su PROPIO INTERÉS. No invocamos sus sentimientos humanitarios sino su EGOÍSMO; ni les hablamos de nuestras necesidades, sino de sus VENTAJAS”. (Adam Smith)



Principios básicos 
del NEO-LIBERALISMO

(“Padres” del neoliberalismo: F. Milton -1992- y Hayek- 2005). “El máximo mercado, en un mínimo Estado”

Ø  Primacía del Individualismo
Ø  Predominio del Materialismo
Ø  Preeminencia del Hedonismo

Volvemos a la Parábola de LUCAS:

COSECHA ABUNDANTE

El libro del Eclesiástico (31,3-8) alaba al rico que no se deja fascinar por las riquezas con estas palabras:
1 Los desvelos del rico terminan por consumirlo
y el afán de riquezas hace perder el sueño.
2 La preocupación por el sustento no deja dormir,
y priva del sueño más que una grave enfermedad.
3 El rico se fatiga por amontonar una fortuna,
y si descansa, es para hartarse de placeres;
4 el pobre se fatiga por amontonar una fortuna,
y si descansa, cae en la indigencia.
5 El que ama el oro nunca podrá ser justo,
y el afán de lucro hace extraviar a un hombre.
6 Muchos acabaron en la ruina por culpa del oro
y se enfrentaron con su propia perdición,
7 porque el oro es una trampa para los que se enloquecen por él,
y todos los insensatos se dejan atrapar.
8 ¡Feliz el rico que se conserva íntegro y no corre detrás del oro!


MONÓLOGO DEL RICO

19Luego podré decirme: "Amigo, tienes muchas provisiones en reserva para muchos años: descansa, como, bebe y date a la buena vida".

El rico es tan INDIVIDUALISTA que no sólo es el sujeto de la narración, sino también el narrador. El rico, en sus planes de futuro, excluye a todo el que no sea él mismo. El piensa en sí solo y en una vida de PLACER en el futuro: "descansa, come, bebe y date a la buena vida".

Esta secuencia de verbos recuerda la inscripción de la tumba de Sardinápalo: "Come, bebe, y goza del amor; todo lo demás no cuenta". Sardinápalo era una legendaria figura de la Asiria del siglo VII a.C. muy conocida en el mundo helenístico, como ejemplo de vida epicúrea (Epicuro de Samos, filósofo ateniense del siglo IV a. C.) y libertina.

Sistema de vida, criticado por Isaías (22,12-14): 
"Pero ahora: fiesta y alegría, a matar vacas, a degollar corderos, a comer carne, a beber vino, "a comer y a beber, que mañana moriremos". 
Me ha revelado al oído el Señor de los ejércitos: 
Juro que no se expiará este pecado hasta que muráis 
-lo ha dicho el Señor de los ejércitos".

En 1 Cor 15,32, Pablo, utiliza el proverbio epicúreo: 
"si los muertos no resucitan, 
comamos y bebamos 
que mañana moriremos".

ANTROPOLOGÍA CULTURAL:
En la cultura del antiguo mediterráneo este RICO es un NECIO porque contradice dos principios económicos interconectados:
1. La riqueza debe ser usada para el bien de la comunidad (cfr. Eclesiástico, 31,1-8).
2. Los bienes son limitados. De este hecho se deduce que hay que compartir lo que se tiene, para que haya para todos. Si alguien acumula bienes, otros se quedan sin ellos. La abundancia de unos provoca la escasez de muchos.


INTERVENCIÓN DE DIOS

20Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche te van a reclamar la vida. Lo que tienes preparado, ¿para quién va a ser?


No extraño que sea Dios mismo quien entre en acción en esta parábola, pues la cosecha era considerada, un don de Dios. La intervención de Dios pone los puntos sobre las íes. La cosecha es un don de Dios que debe servir para todos. 

Saludos cordiales.
Juan Manuel

Falta de vergüenza y ausencia de culpa 

en la corrupción brasilera

Leonardo boff

            Después del psicoanálisis y el estructuralismo no podemos seguir restringiéndonos al consciente y a los dictámenes de la razón en el análisis de los fenómenos humanos, personales y colectivos. Hay un universo pre-consciente, sub-consciente e inconsciente (personal y colectivo), subyacente a nuestras prácticas, que deben ser tenidos en cuenta.
            Quiero atenerme solo a dos vertientes que influencian nuestros comportamientos: son los legados de las dos principales culturas ancestrales que subyacen a nuestro inconsciente colectivo y que nos ayudan a entender fenómenos actuales, como por ejemplo, la alucinante corrupción que atraviesa el cuerpo social brasilero: la cultura griega y la cultura judeocristiana.
            De la cultura griega heredamos el sentimiento de vergüenza. El concepto correlacionado es el del héroe. Tener vergüenza para los griegos consistía en frustrarse en lo que se emprendía, tanto en la guerra como en la convivencia social. Perder una batalla constituía una vergüenza colectiva para todo un pueblo. Perder una competición en las Olimpíadas provocaba vergüenza. Triunfar y tener éxito cumplía los requisitos del héroe.
            Esta categoría está presente hoy en nuestra sociedad. Es un héroe el jugador que consiguió el gol de la victoria del equipo de su predilección. Vergüenza colectiva es que Brasil perdiera 7 a 1 en la Copa Mundial de futbol contra Alemania. Conseguir altos índices de crecimiento y de beneficio de una empresa hace del empresario un héroe. Perder una elección produce vergüenza.
            La vergüenza tiene que ver con la imagen que proyectamos socialmente. Debe causar admiración y respeto, de lo contrario hace que las personas se avergüencen.
            La otra vertiente es la de la tradición judeocristiana. La categoría central es la culpa. Generalmente atribuimos la culpa a los otros. Si fracasamos en un negocio es por culpa de la crisis económica. Si el matrimonio se deshace es por culpa del otro de la pareja. Si hay una desgracia ecológica es por culpa de los habitantes que se instalaron en áreas de riesgo. A veces ponemos la culpa en nosotros mismos, por un accidente de tráfico o por errores que producen una administración ruinosa.
            La culpa alcanza la interioridad y afecta a la conciencia. La repercusión no es tanto ante los otros que tal vez no sepan lo que hicimos mal, sino ante el tribunal de la conciencia. Esta nos remite inmediatamente a Dios, pues entre la conciencia y Dios no hay mediación. Estamos directa e inmediatamente delante de Él.
            La culpa nos causa remordimientos y sentimiento de culpa, que puede ocasionar un castigo.
            Lo opuesto a la culpa es el sentimiento de ser justo y recto, dos conceptos definidores de una persona “justa” (santa) en el sentido bíblico.
            Sentir vergüenza y darse cuenta de la culpa constituyen las bases de la consciencia ética. No tener que avergonzarse delante de los otros y no sentirse culpado delante de la conciencia y de Dios son señales de rectitud de vida y de una actitud ética correcta.
            ¿Cuál es nuestro problema concerniente a la escandalosa corrupción pasiva y activa de Brasil? Es la completa falta de vergüenza y ausencia de culpa de los corruptos y los corruptores ante sus acciones.
            Aun sorprendidos en el acto de corrupción, oímos siempre el mismo ritornello: “no tengo culpa de nada”, “es injusto”, “soy completamente inocente”. Y se trata de personas clara y comprobadamente corruptas. Han perdido la noción total de culpa y no dan ninguna importancia a la vergüenza pública de sus actos. Siguen tranquilos y frecuentando los mejores restaurantes.
            Algunas veces se oye la indignación ética con los gritos de “corrupto, ladrón”. Pero los corruptos ni se inmutan y siguen con su disfrute.
            Ya Aristóteles en su Ética a Nicómaco establecía la vergüenza y el rubor del rostro como un indicativo de la presencia de una conciencia ética. Sin esa vergüenza la persona era realmente un “sin vergüenza”, un mal carácter, sin sentido de los valores.
            Esa falta de vergüenza y de sentimiento de culpa se ha trasformado entre nosotros en Brasil en una especie de segunda naturaleza, convertida en una práctica usual. Por eso, casi todo el tejido social está contaminado por el virus de la corrupción, de los corruptores y de los corruptos.
            Pero en los días actuales ha llegado a niveles tan escandalosos que ya no pueden ser tolerados por la sociedad y por los ciudadanos que aún guardan una conciencia ética, de lo que es recto y correcto, justo y bueno.

            La corrupción como práctica personal y social, sin ser moralistas ni utópicos, tiene que ser prohibida y reducida a niveles compatibles con la condición humana decaída y corruptible. Hay que rescatar los sentimientos de vergüenza y de culpa, sin los cuales nuestros esfuerzos serán inútiles.