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miércoles, 30 de diciembre de 2015
martes, 29 de diciembre de 2015
El Papa, el niño y el solideo
Para afrontar retos ecológicos, políticos y socioeconómicos
Cristianisme i Justícia llama a una "revolución del afecto y la ternura"
El centro de estudios cierra el año con una reflexión
Hay que generar una cultura de la hospitalidad
Una jornada del centro de estudios CyJ
Los retos ecológicos, la creciente desigualdad, el drama de los migrantes y refugiados, o la igualdad entre hombres y mujeres son algunas de las realidades que necesitan de forma urgente nuestra atención. El centro de estudios Cristianisme i Justícia las describe en su reflexión de fin de año, pero lo hace con un llamamiento al afecto y la ternura como vía detransformación de la realidad y de nosotros mismos.
"No podemos con más desconfianza, más miedo y más indiferencia", asegura el texto. Y es por esta razón que "en un mundo hostil a la vida y a la humanidad, que nos endurece el corazón y nos desintegra, reivindicamos la revolución del afecto y la ternura como punto de partida, como lentes con las que mirar el mundo y las personas". Según el centro, los costes de abandonar esta dimensión los pagan nuestra salud, la naturaleza, las relaciones familiares y de vecindad, y las personas más vulnerables.
"La revolución ecológica empieza por nosotros"
Cristianisme i Justícia alerta nuevamente de las consecuencias del agotamiento de la Tierra: "hay lugares en los que el cambio climático y la acción irresponsable del ser humano sobre la tierra, matan". Ante esto, pide una conversión a la sobriedad y una cultura compartida de respeto a todo lo que nos rodea. En definitiva, una nueva forma de vivir, de consumir y de concebir el mundo y las relaciones "no solo permitirá que viviendo nosotros con menos, otros puedan vivir, sino que se revelará como factor de liberación para nosotros mismos".
"No podemos seguir viviendo así"
La creciente e "insoportable" desigualdad es uno de los puntos que recoge el texto con más preocupación, y que se manifiesta en la cronificación de la pobreza y la precarización del trabajo. "Ahora sabemos que no podemos seguir viviendo así si queremos que otros puedan vivir mejor" asegura la declaración, "pero tampoco podemos seguir viviendo así porque este modelo no nos hace más felices, más solidarios ni más humanos".
De la hostilidad y el rechazo a la hospitalidad y la acogida
Ante el desplazamiento forzado de personas, Cristianisme i Justícia denuncia la actuación criminal por parte de algunos estados que "en vez de abordar las causas y buscar la protección de todas estas personas, han corrido a proteger sus fronteras para dificultarles el paso". Frente a esto el centro pide un trabajo de abajo a arriba que vaya generando una cultura de la hospitalidad, para combatir los discursos xenófobos y los muros que se levantan entre las personas. "Estamos obligados a ello, por una ley de humanidad escrita en nuestros corazones y que va más allá de cualquier ordenamiento jurídico".
La revolución de los cuidados
No puede haber una verdadera justicia social si por el camino dejamos de cuidar a las personas que nos rodean o si los cuidados recaen exclusivamente en las mujeres. Por este motivo, el texto señala la necesidad de socializar el cuidado, buscando también la igualdad entre mujeres y hombres, porque, aunque cuidado, afecto y ternura son valores atávicamente atribuidos a las mujeres, el mundo no se puede permitir que el 50% de la humanidad delegue estos valores en las mujeres, ni los hombres no se pueden permitir renunciar a los beneficios que, para su vida puede suponer cuidar a los demás.
La misericordia
Finalmente, el texto acaba recordando que el papa Francisco ha impulsado la celebración del Año de la Misericordia porque quiere que la Iglesia mire el mundo desde esta perspectiva. Es necesaria, según los autores del texto "para dejar de mirar a todos los marginados de nuestra sociedad como culpables" y "pide al ser humano una acogida sin condiciones".
Vigilia de oración de fin de año en la iglesia de los jesuitas de Barcelona
La reflexión "Transformemos el mundo desde el afecto y la ternura" será el eje de la vigilia de oración que tendrá lugar el próximo 31 de diciembre a las 23:00h en la iglesia de los Jesuitas de la Calle Casp de Barcelona, conducida por Llorenç Puig SJ, delegado de los Jesuitas en Catalunya, y Tere Iribarren, miembro del centro de estudios Cristianisme i Justícia.
El Logotipo de CEBIPETAL
Busca contribuir a la transformación de realidades y estructuras
El CELAM crea el Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y el Caribe (CEBITEPAL)
Un único centro con tres escuelas: La Escuela Bíblica, la Escuela Teológica y la Escuela Social
Estamos dando los primeros pasos frente a esta nueva propuesta, ¡acaba de nacer un niño!, está recién nacido, en pañales, y necesitamos fortalecerlo para que crezca
Sesión formativa en el Cebipetal
Directores de las escuelas del Cebipetal
Oscar Elizalde,
Celam
La formación, la reflexión, la investigación y el compromiso evangelizador " hacia una Iglesia en salida", configuran la identidad del Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y el Caribe (CEBITEPAL) del Consejo Episcopal Latinoamericano.
"Antes existían como tres entidades no separadas, pero sí un poco independientes entre sí. El Centro Bíblico -el CEBIPAL-, el Instituto Teológico Pastoral -el ITEPAL- y el Observatorio Pastoral -OBSEPAL- que tenía que ver, sobre todo, con en el análisis de la situación social, ahora se ha querido hacer un sólo centro que se ha denominado CEBITEPAL", ha explicado el Presidente del CELAM, el cardenal Rubén Salazar Gómez
Y añade que "este centro tiene tres escuelas:la Escuela Bíblica, la Escuela Teológica y la Escuela Social. En la Escuela Bíblica se implementa todo lo relacionado con el estudio de la Sagrada Escritura a la luz de las circunstancias de las realidades latinoamericanas, para que esas realidades sean verdaderamente iluminadas por la luz de la Palabra de Dios; la Escuela Teológica busca capacitar a sacerdotes y agentes de evangelización, precisamente entregándoles aquellas herramientas fundamentales de teología y de pastoral, necesarias para poder cumplir su tarea evangelizadora; y la Escuela Social que tiene que ver no solamente con la difusión de la doctrina social de la Iglesia, sino también con el análisis permanente de la realidad, para que podamos siempre responder a lo que el Señor y nuestros pueblos necesitan".
Al referirse a sus desafíos prioritarios como presidente del CELAM para el cuatrienio 2015-2019, el cardenal Salazar ha afirmado que "la consolidación del CEBITEPAL, a la luz del Plan Global" es uno de ellos.
Sobre este asunto, monseñor Juan Espinoza, secretario general del CELAM y rector del CEBITEPAL, ha comentado que "estamos dando los primeros pasos frente a esta nueva propuesta, ¡acaba de nacer un niño!, está recién nacido, en pañales, y necesitamos fortalecerlo para que crezca. El CEBITEPAL ha nacido pero hay que cuidarlo y acompañarlo en su crecimiento. Ahora se trata de un conjunto que tiene tres escuelas concretas, todas orgánicas también, con una misma meta y un mismo objetivo, promoviendo la investigación, la formación y la reflexión. Esperamos que nuestro Centro sea un espacio donde los mejores profesores de América Latina y el Caribe tengan un lugar para encontrarse, para investigar y para ofrecer su ciencia. Pero también queremos que el CEBITEPAL sea un centro donde muchos alumnos, muchos agentes de pastoral laicos, religiosos, religiosas, sacerdotes y obispos del continente, puedan venir a enriquecerse".
Monseñor Espinoza también destaca que "la riqueza propia del CEBITEPAL es su dimensión latinoamericana y caribeña. En cada una de las naciones hay universidades muy buenas, y las conferencias episcopales las requieren, pero con una dimensión latinoamericana creo que no hay. Eso es lo que quiere ser el plus del CEBITEPAL: ofrecer un espacio donde todos los latinoamericanos podamos encontrarnos para reflexionar, para formarnos y para aportar. De este modo, el CEBITEPAL busca contribuir a la transformación de realidades y estructuras. Es un ideal muy grande, una utopía, pero esperamos lograrlo".
Para apuntar hacia este ideal, la transversalidad y la unidad de fuerzas son características esenciales que identifican la acción formativa, investigativa, y cada uno de los servicios que ofrece el CEBITEPAL para iluminar y fortalecer, desde la Palabra de Dios, la vivencia del discipulado misionero en y desde las iglesias particulares y en plena comunión con los obispos de América Latina y el Caribe, como reza su objetivo general para el período 2015-2019.
Un elemento favorable a este propósito, tiene que ver con el rico legado del CEBITEPAL de cara a los plurales contextos latinoamericanos y caribeños. Así lo señala su vicerector pastoral, el padre Moisés Pérez, cuando subraya que "en el campo de la formación de los agentes evangelizadores del continente, el CEBITEPAL es la concreción del CELAM, que siempre ha tenido una vocación formativa, desde sus orígenes, y eso se ha expresado a lo largo de su historia y a través de los distintos centros que se han configurado, incluso en ubicaciones y contextos geográficos diferentes que progresivamente fueron evolucionado. Hoy podemos decir que el CEBITEPAL reúne y centra toda esa gran tradición formativa del CELAM, pero no se limita a recoger toda la experiencia y tradición de estos años, sino que también se quiere perfilar hacía el futuro como una instancia cualificada, pertinente, actual, acorde a los nuevos desafíos y a los planteamientos que la dinámica evangelizadora le presenta a la Iglesia en América Latina y el Caribe actualmente".
En efecto, al tenor de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Aparecida, Brasil, en 2007, y del ministerio pontificio de Francisco, el primer Papa latinoamericano, quien insiste en la primacía de la conversión pastoral hacia una Iglesia en salida, el CEBITEPAL se perfila como una instancia propositiva y acorde a las mociones del Espíritu en el continente de la esperanza. Así lo refiere el padre Guillermo Acero, eudista, director de la Escuela Bíblica: "este centro pretende formar discípulos misioneros, no sólo cualificados teológica y pastoralmente, sino desde el acervo del encuentro personal con Jesucristo a partir de la Palabra y de la vivencia eclesial, y en esa misma dimensión ir operando todos los otros elementos que constituyen la evangelización, entre ellos evidentemente hay que hacer referencia a un claro compromiso con la evangelización de lo social".
El padre Guillermo argumenta que el redimensionamiento y la articulación entre las tres Escuelas del CEBITEPAL es, justamente, uno de los rasgos novedosos propuestos para el cuatrienio 2015-2019: "Nosotros teníamos un Observatorio Pastoral, ese observatorio ahora hace parte de una experiencia más amplia, que es la Escuela Social. Pero hay también otro elemento importante: cuando se unen las tres experiencias que se tenían -el OBSEPAL, el ITEPAL y el CEBIPAL-, poniendo la Palabra como fuente de la evangelización, entonces aparecen primero la Escuela Bíblica, y esa Palabra traducida en procesos pastorales y en reflexiones teológicas se encuentra a la base de la Escuela Teológica.
De igual forma, la experiencia de la Palabra en la transformación de los procesos pastorales, como reflexión teológica, también se proyecta a toda la lectura que se hace de lo social y a toda la transformación del ambiente social. Entonces hay una concatenación pero al mismo tiempo una comunión profunda entre las tres escuelas, que es también el propósito de este nuevo CEBITEPAL, es decir, crear sinergias".
En este mismo sentido, la Dra. Susana Nuin, laica, directora de la Escuela Social y directora editorial, acentúa que "a la luz de la trayectoria del ITEPAL, con más de 40 años, y del CEBIPAL y del OBSEPAL, con más de una década, las tres escuelas del CEBITEPAL buscan mantener e incrementar esta rica experiencia formativa, reflexiva e investigativa, agregando el plus de la interdisciplinariedad y de la interculturalidad que, por las características del Centro, se encuentran referidos a la dimensión latinoamericana. Esto quiere decir que cualquier estudiante que frecuente nuestros cursos, diplomados, licenciaturas y espacios de postgraduación, hace una experiencia de ‘latinoamericanidad' y esta es una de las particularidades de nuestra propuesta, reconociendo que la Iglesia latinoamericana es una Iglesia en diálogo con la Iglesia universal, pero a partir de su singularidad".
Concretamente, en el caso de la Escuela Social, los itinerarios formativos de evangelización social, o Doctrina Social de la Iglesia, la formación especializada para agentes de pastoral social (Cáritas) de América Latina y el Caribe, las escuelas de formación política y sindical para el compromiso y la transformación de la realidad, el postgrado en transformación de la realidad a la luz de la evangelización social y el propósito de realizar el III Congreso Continental de Doctrina Social de la Iglesia con motivo de los 50 años de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Medellín, son algunas de las múltiples propuestas formativas que se impulsarán durante el cuatrienio 2015-2019.
De igual forma, durante los próximos años la Escuela Bíblica liderará procesos de formación permanente para los agentes de evangelización, en el campo bíblico, y desarrollará programas virtuales para capacitar agentes de Animación Bíblica de la Pastoral, además de dar continuidad al proyecto de Traducción de la Biblia de la Iglesia en América (BIA), con la publicación del Antiguo Testamento y de la Biblia completa.
Por su parte, la Escuela Teológica, se ha propuesto "diseñar y ofrecer cursos y diplomados a los agentes de evangelización de América Latina y el Caribe, orientados a la formación en el discipulado misionero, atendiendo a los diversos estados de vida cristiana, ministerios y carismas, según las exigencias de los contextos eclesiales y sociales", según lo refiere su director, el Dr. Patricio Merino Beas, laico, quien también explica que "tanto los cursos como los diplomados de actualización y especialización y los seminarios avanzados y postgrados que se ofrecen, se ajustan a los intereses y posibilidades de los estudiantes. Por ejemplo, los cursos tienen una duración de una semana, mientras que los diplomados se desarrollan durante un mes y los seminarios avanzados y postgrados -maestría y doctorado- requieren de algunos periodos más prolongados durante uno o dos años".
De este modo, con sus tres escuelas, Bíblica, Teológica y Social, el CEBITEPAL aspira llevar a cabo su misión en espíritu de comunión y participación, mediante la docencia, la investigación y diversos servicios, con los rasgos propios de la teología y la metodología latinoamericana, centrada en la Palabra de Dios y practicando una exégesis vinculada estrechamente a la hermenéutica, en diálogo con la teología y pastoral a la luz del Magisterio latinoamericano.
Identificada con la teología del Reino de la Vida y del Pueblo de Dios, y con una marcada opción por "una Iglesia pobre y para los pobres", se postula como un Centro de animación bíblica, teológica y social del discipulado misionero y de la comunión misionera, a escala latinoamericana, comprometido con la dimensión social del Evangelio, "hacia una Iglesia en salida".
Para mayor información sobre CEBITEPAL, Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y el Caribe, haga click aquí
Para la Escuela Social de CEBITEPAL, sus cursos virtuales con diplomados, especialización, maestría; y para obispos: seminarios regionales, click aquí
PREGUNTAS DE AÑO NUEVO
José Antonio Pagola
Hoy
comenzamos un «año nuevo».
¿Cómo
será? ¿Qué espero yo del nuevo año? ¿Qué deseo de verdad? ¿Qué es lo que
necesito? ¿A qué dedicaré mi tiempo más precioso e importante? ¿Qué sería para
mí algo realmente nuevo y bueno en este año que hoy comienza?
¿Viviré
de cualquier manera, pasando de una ocupación a otra, sin saber exactamente qué
quiero ni para qué vivo, o aprenderé a distinguir lo importante y esencial de
lo que es secundario? ¿Viviré de forma rutinaria y aburrida, o aprenderé a
vivir con espíritu más creativo?
¿Seguiré
este año alejándome un poco más de Dios o empezaré a buscarlo con más confianza
y sinceridad? ¿Seguiré un año más mudo ante él, sin abrir mis labios ni mi
corazón, o brotará por fin de mi alma maltrecha una invocación pequeña, humilde
pero sincera?
¿Viviré
también este año preocupado solo por mi bienestar o sabré preocuparme alguna vez
de hacer felices a los demás? ¿A qué personas me acercaré? ¿Sembraré en ellas
alegría, o contagiaré desaliento y tristeza? Por donde yo pase, ¿será la vida
más amable y menos dura?
¿Será un
año más, dedicado a hacer cosas y más cosas, acumulando egoísmo, tensión y
nerviosismo o tendré tiempo para el silencio, el descanso, la oración y el
encuentro con Dios? ¿Me encerraré solo en mis problemas o viviré tratando de
hacer un mundo más humano y habitable?
¿Seguiré
con indiferencia las noticias que día a día me llegarán desde los países del
hambre? ¿Contemplaré impasible los cuerpos destrozados de las gentes de Irak o
los ahogados de las pateras? ¿Seguiré mirando con frialdad a los que vienen
hasta nosotros buscando trabajo y pan? ¿Cuándo aprenderé a mirar a los que
sufren con corazón responsable y solidario?
Lo «nuevo» de este año no nos vendrá de
fuera. La novedad solo puede brotar de nuestro interior. Este año será nuevo si aprendo a creer de manera nueva y más confiada, si encuentro
gestos nuevos y más amables para convivir con los míos, si despierto en mi
corazón una compasión nueva hacia los
que sufren.
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SANTA
MARÍA, MADRE DE DIOS,
al comenzar este año nuevo te pedimos:
“Conserva
en nosotros un corazón de niños.
Un corazón puro y transparente como el
manantial.
Un corazón sencillo y sereno que no saboree las tristezas. Un
corazón magnánimo en la manera de darse.
Un corazón tierno y compasivo, fiel
y generoso.
Un corazón que no olvide ningún bien y que no guarde recelo por ningún mal.
Un
corazón firme en sus afectos y de
inquebrantable fidelidad.
Un corazón afectuoso, que irradie una ternura
discreta y no rehúse entregarse a los demás.
Un corazón que comparta las
búsquedas y que disfrute acompañando y aconsejando.
Un corazón generoso,
pronto a olvidar las heridas, propias y ajenas
Un corazón siempre dispuesto a
perdonar y a recomenzar.
Un corazón delicado, capaz de poner amor en los
menores detalles y en los servicios más humildes
Un corazón abierto de par en
par, que goce con la alegría de los demás y sepa comprender su dolor.
Un
corazón manso y bueno, que no condene a nadie y no se
canse nunca de confiar.
Un corazón enamorado de Jesús y de su Proyecto.
Un corazón totalmente
comprometido en la defensa y la promoción de la Vida. Amen!”
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- Santa María, Madre de
Dios –
C (Lucas 2,16-21)
01 de Enero 2016
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