jueves, 26 de julio de 2012


METODOLOGÍA DE LA SOLIDARIDAD
Pbro. Jorge Trucco
Reflexiones sobre la lecturas bíblicas 
del domingo 29 de julio

2 Re 4,42-44: “Dáselo a la gente para que coman”
Ef 4,1-6: “Sopórtense mutuamente por amor...”
Jn 6,1-15: “Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados”



El Reino del Norte volvió al culto cananeo (antiguos habitantes de Palestina). Los profetas Elías y Eliseo fundan un movimiento en defensa del culto a Yahavé, el Dios de la Liberación. En este ámbito se conservan las “leyendas proféticas” que a través de relatos maravillosos y milagrosos transmiten el mensaje central: VOLVER A YAHAVÉ. Eliseo “multiplica” el pan: quien da la vida a su pueblo y sacia su hambre es el Señor, y no Baal. Quiere que Israel sea una comunidad donde se comparta todo.

Se acercaba la Pascua de los Judíos dice san Juan: Jesús es el nuevo Liberador del Pueblo (a semejanza de Moisés) (curó-liberó enfermos). Atraviesan el Mar de Galilea (en el Éxodo es el Mar Rojo). El texto no habla de Milagro, sino de Signo; no utiliza la palabra Multiplicar... lo cierto es que compartieron. COMPARTIR ES LO CONTRARIO DE LA “LÓGICA DEL MERCADO”: COMPRAR Y VENDER.

Las necesidades de la comunidad no las podemos resolver con MILAGROS ni con REPARTOS DE PAN o con COMEDORES INFANTILES: son todos paliativos que no van al fondo de la cuestión.

LA CUESTIÓN SOCIAL SÓLO SE RESUELVE DESDE LA SOLIDARIDAD.
En el capitalismo individualista en el que vivimos, cada uno busca salir a flote por su lado. Cada uno compite para salvarse aún a riesgo de que los otros se hundan. Hemos perdido el sentido de unidad (búsqueda del Bien Común...). Vivimos la cara contrapuesta del Evangelio.

No es lo mismo mirar que ver. Jesús percibió el hambre del pueblo. Ver para juzgar. Jesús convocó al diálogo y a la participación: ¿cómo vamos a darles de comer?... Jesús los hace sentar a todos en el pasto. La MESA DEL LLANO DEMOCRÁTICO donde todos los actores sociales se encuentran en la misma mesa de la necesidad y de la responsabilidad. PRIMERA TAREA: aprender a co-pensar y co-trabajar por el objetivo común.

... Porque la SOLIDARIDAD no es sólo un SENTIMIENTO, tiene que ser también una METODOLOGÍA, una forma de trabajo. Debemos sumar ideas, sumar personas, sumar propuestas hasta encontrar las soluciones.

En la segunda lectura Pablo nos invita a mirar todo lo que nos une, antes que las pequeñeces que nos separan.

Los cálculos económicos, que sólo se fijan en cantidades, nunca llegarán a saciar el hambre más profundo de la humanidad; porque la calidez del compartir es una riqueza que no se puede medir ni contar, pero tampoco se puede sustituir.

La solidaridad es mucho más que a ayudar a los pobres cuando se puede; es crear un sistema social solidario que comprenda los problemas comunes y que busque soluciones comunes.


Una vez un grupo de tres hombres se perdieron en la montaña, y había solamente una fruta para alimentarlos a los tres, quienes casi desfallecían de hambre.
Se les apareció entonces Dios y les dijo que probaría su sabiduría y que dependiendo de lo que mostraran les salvaría. Dios les preguntó qué podían pedirle para arreglar aquel problema y así todos se alimentaran.
El primero dijo: "que hagas aparecer más comida", Dios contestó que era una respuesta sin sabiduría, porque no se debe pedir a Dios que solucione mágicamente los problemas sino que debemos trabajar con lo que tenemos.
Dijo el segundo "entonces hacé que la fruta crezca para que sea suficiente", pero Dios dijo que no. La solución no es pedir siempre multiplicación de lo que se tiene porque el ser humano nunca queda satisfecho y por ende nunca sería suficiente.
El tercero dijo entonces: "Mi buen Dios, aunque tenemos hambre y somos orgullosos, hacenos pequeños a nosotros para que la fruta nos alcance". Dios dijo: "vos respondiste muy bien, porque cuando el hombre se hace humilde aprende a compartir".


“Pero como Jesús se dio cuenta de que querían llevárselo a la fuerza para hacerlo rey, se retiró otra vez a lo alto del cerro, para estar solo”... Más vale estar solo que mal acompañado, diríamos hoy... Jesús debió sentir que su apuesta por el amor y la generosidad no había sido bien recibida. Es muy posible que, en la comunidad de Juan hubiera ciertas dificultades para admitir el sentido de la Eucaristía, dificultades que, por otra parte, continúan existiendo ahora en muchos ambientes católicos que la aceptan como un rito mágico o una imposición legal o una expresión sentimental… una “búsqueda de Jesús por el milagro”… El sentido profundo del Sacramento brilla, muchas veces, por su ausencia.
La Eucaristía ha sido vista y vivida por nosotros como un acto de piedad que nos resulta milagrosamente (o quizás mágicamente) provechoso. Nos hemos colocado así en el mismo criterio de los que fueron al desierto a buscar el pan material y el pan de la palabra, sin entender la profundidad sacramental de esa presencia que para ser tal, necesita de nuestra presencia en carne y sangre (humanidad y vida), asumiendo el compromiso superconcreto con todo lo humano.

Nuestra fe en la Eucaristía nos interpela a renovar con urgencia las estructuras políticas, económicas y sociales para lograr una mayor comunión que haga posible repartir y compartir de un modo más justo y solidario los bienes que Dios nos ha dado a todos los argentinos. (Texto para la preparación pastoral del X° congreso Eucarístico Nacional “Denles Ustedes de Comer”, Nº 18)

El problema no se soluciona comprando, el problema se soluciona compartiendo

Pbro. Diego Fenoglio


Reflexiones sobre las lecturas bíblicas del domingo 29 de julio


Confiar y repartir; eso es lo que pide el profeta y por ello acontece lo extraordinario de que haya para todos. lo importante de la primera lectura es ver, cómo puede servir de modelo para ayudar a los necesitados y compartir lo poco que se tiene. El hombre que le trajo al profeta los panes y la harina quería hacerle a él un don personal para que no pasara hambre. Pero el profeta lo repartió entre todos (este es el milagro) y todos se saciaron.

El milagro de Jesús consistirá precisamente en hacer que el pan se comparta y se multiplique sin medida. No se saca de la nada, sino de lo poco (aunque para aquél joven es mucho), el joven no se ha guardado nada para sí, y Jesús ha hecho posible que el compartir el pan sea compartir la vida.

No es posible que sigamos mirando a nuestro alrededor sin alcanzar a ver. Es imprescindible que nuestros ojos descubran el dolor, el sufrimiento, las necesidades de las personas que viven junto a nosotros o en lugares lejanos. Muchas veces andamos por las calles y no vemos a quien camina a nuestro lado; o a quienes hemos dejado en los márgenes porque ya no pueden o desean andar más. Pablo nos amina a descubrir que hemos de reconocer mutuamente nuestra vulnerabilidad y que únicamente podremos sobrevivir si aprendemos a sobrellevarnos los unos a los otros. ¿Acaso no debe ser esa nuestra forma de comportarnos, como individuos, en nuestras comunidades y en la Iglesia?

Jesús enseña que la dinámica del Reino es el arte de compartir.... El problema no se soluciona comprando, el problema se soluciona compartiendo.

Jesús en esta multiplicación de los panes y de los peces parte de lo que la gente tiene en el momento. El milagro no es tanto la multiplicación del alimento, sino lo que ocurre en el interior de sus oyentes: se sintieron interpelados por la palabra de Jesús y, dejando a un lado el egoísmo, cada cual colocó lo poco que aún le quedaba, y se maravillaron después de que vieron que al alimento se multiplicó y sobró. Comprendieron entonces que si el pueblo pasaba hambre y necesidad, no  tanto por la situación de pobreza, sino por el egoísmo de los hombres y mujeres que conformados con lo que tenían, no les importaba que los demás pasaran necesidad. El gesto de compartir marca profundamente. Compartir el pan se convierte en un gesto que prolonga y mantiene la vida, un gesto de pascua y de resurrección. Al partir el pan se descubre la presencia nueva del resucitado.

Si somos hijos de un mismo Padre como reconoce Pablo en la lectura que hemos hecho, no se entiende por qué tantos hombres y mujeres viven en extrema pobreza mientras unos cuantos viven en abundancia y no saben qué hacer con lo que tienen...Los que tienen el capital crean condiciones cada vez más injustas y pretenden hacer más dinero, explotando los recursos que quedan, aunque destruyan todo y acaben con las condiciones de vida sobre la tierra. Ningún ser humano debiera morir de hambre, pues la tierra tiene suficiente para albergarnos a todos. Los cristianos no debemos olvidar el compartir: ésta es la clave para hacer realidad la fraternidad, para reconocernos hijos de un mismo Padre. Cuando se comparte con gusto y con alegría el alimento se multiplica y sobra.

…Aquí se juega el rostro de una comunidad cristiana más creíble mediante el testimonio vivo de un amor que sabe “dar espacio” a todos los hermanos y hermanas, llevando solidariamente las cargas (ver Gal 6, 2). La comunión de las personas y las comunidades se realiza por el espíritu y la práctica de compartir los bienes mediante nuevas estructuras de participación y solidaridad en la Iglesia y en la sociedad.
Nuestra fe en la Eucaristía nos interpela a renovar con urgencia las estructuras políticas, económicas y sociales para lograr una mayor comunión que haga posible repartir y compartir de un modo más justo y solidario los bienes que Dios nos ha dado a todos los argentinos. La Eucaristía alimenta la caridad para que seamos “buenos ciudadanos, que obren con inteligencia, amor y responsabilidad”, en orden a “edificar una sociedad y un Estado más justos y solidarios”. (nn 77-78 texto para la preparación pastoral del X° congreso Eucarístico Nacional “Denles Ustedes de Comer”)

Dios nos enseña a compartir para multiplicar

Reflexión sobre las lecturas bíblicas 
de la Misa del domingo 29 de julio: 

Pbro. Gabriel Martín Ghione
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Continuamos transitando el tiempo ordinario que anima nuestra vida cotidiana con los valores que nos presenta Jesús de Nazareth. Hoy se nos presenta el valor del compartir o partir con. Podemos definirlo como la capacidad de dar de lo nuestro. Si recordamos la semana pasada se nos invitaba a la compasión (sentir con el otro), hoy se nos invita a ponerla en práctica en el compartir.

En este sentido es muy decidora la primera lectura. El profeta Eliseo en un tiempo de gran hambre del país enseña que la Palabra de Dios invita a compartir: “Comerán y sobrará”. Aún a pesar de los cálculos, la Palabra es clara, Dios quiere que ofrezcamos lo nuestro. En los tiempos de hambre se borra el límite entre lo mío y lo tuyo, lo necesario debe ser compartido, esa es la Palabra y la voluntad de Dios. Cuando todos compartimos, cuando lo que es de todos está a disposición de todos: comemos y sobra porque el compartir multiplica. ¡Cuánto ahorraríamos si compartiéramos!

En el Evangelio Jesús también nos pone a prueba. ¿Dónde compraremos pan para tantos? Este Evangelio está lleno de actitudes que se confrontan y que resaltan la de Jesús. La actitud de los apóstoles que calculaban. La actitud del pueblo que confundido se queda deseando la panza llena antes que la enseñanza de Jesús. La actitud de un niño que comparte lo que tiene. La enseñanza de Jesús es compartir poniendo cada uno lo suyo, y aún lo poco ante tanto, se multiplica.

Creo que el detalle que sea un niño (con su inocencia o ilusión) no es menor. Hay que ser un poco iluso para entrar en la dinámica del compartir, hay que ser inocente para salir perdiendo.

Nosotros muchas veces somos como los apóstoles: calculadores. Hoy en día podemos decir que estamos muy bien, nos quejamos de llenos y en nuestra saciedad nos olvidamos de los que tienen menos sumergiendo nuestra indiferencia o egoísmo en pretextos y prejuicios (si no tiene que vaya a laburar, no tiene para comer pero tiene para el celular y la moto…). Y si es verdad que hay pobres acomodados, también lo es que hay muchos cuyo estándar de vida deja mucho que desear. ¿Cómo en la Argentina no podemos lograr entre todos pobreza cero?, ¿cómo no poder garantizar la alimentación y nutrición necesaria y primordial de los seis primeros años de vida para el integral desarrollo neuronal del niño, en el granero del mundo?. Y no nos confundamos, esto no es solo responsabilidad de los políticos de turno. Toda comida desperdiciada es un pecado que clama al cielo. ¡Y a veces nos damos el lujo de tirar comida!. Jesús nos invita a compartir, Jesús nos enseña a poner cada uno lo suyo para que a nadie le falte, pero para eso es necesario: mirar, interesarnos y jugarnos.

En cada Eucaristía debemos renovar la conciencia de que Jesús se hace pan para nosotros para que nosotros lo seamos del hermano. El culto nos debe ayudar a vivir mejor, a compartir más, a servir con más entusiasmo, de lo contrario no será culto cristiano, no será actualización para nosotros del compartir de Cristo sino una práctica monótona que nos encierra en nuestra individualidad y no transforma nuestra vida.

La Palabra de Dios nos enseña, nos exhorta y “nos obliga” a compartir. No podemos considerarnos creyentes si para nosotros creer es encerrarme en mí y justificarme. No puedo considerarme creyente sí creo que con la oración lo soluciono todo, soy creyente cuando la oración me impulsa y me abre a la voluntad de Dios que nos moviliza a compartir.



Skipe: ghione.gabriel.martin

"Servidores de ustedes por amor de Jesús" 2 Cor 4,5

Mercosur: 
¿votaremos parlamentarios en 2014?
Omar Ruiz

El Congreso nacional deberá aprobar el mecanismo de elección de los parlamentarios argentinos para el Mercosur con una reforma del Código Electoral Nacional, que requiere, según la Constitución Nacional, la mayoría absoluta del total de los miembros de ambas cámaras. .




El Mercosur, con sus fortalezas y debilidades, sigue siendo un proyecto estratégico para la Argentina. La asociación con Brasil y otros países en la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) y la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) abre la posibilidad de un proceso de integración regional.

 Estos conglomerados de naciones generan oportunidades para la consolidación de democracias con economías en desarrollo y sociedades cohesionadas, lo cual nos permitirá constituirnos en una potencia regional con influencia global y nos situará en una mejor posición para enfrentar las amenazas del capitalismo financiero.

El Mercosur necesita fortalecerse en el plano institucional. En ese sentido, es importante que su Parlamento tenga representantes legitimados por el voto directo de los ciudadanos.

Requiere, además, poderes suficientes para aportar al proceso de integración. Es decir, facultades para dictar normas supranacionales y para crear instancias jurisdiccionales regionales, para arbitrar en las diferencias que existen y existirán entre los países integrantes.

El Parlasur debe expresar al “Mercosur social” y en la Argentina es responsabilidad de los gobiernos nacional, provinciales y municipales educar, difundir y concientizar sobre la importancia de la integración para nuestros pueblos.

 En construcción. Desde la constitución del Mercosur, mediante el tratado de Asunción de 1991, se ha avanzado de manera paulatina en la construcción del ámbito legislativo regional. Así, el Protocolo de Ouro Preto creó la Comisión Parlamentaria Conjunta, en 1994, y 10 años después, en 2004, nació el Parlamento del Mercosur, por la resolución número 49 del Consejo Mercado Común.

 El actual Parlamento –compuesto por 18 miembros de cada país, elegidos de manera indirecta por sus respectivos congresos– no tiene poder para sancionar leyes. Cuenta con funciones limitadas y capacidad sólo para presentar propuestas al Consejo del Mercado Común.

El Protocolo Constitutivo del Parlamento del Mercosur, más el acuerdo aprobado por el Consejo Mercado Común en 2009, fijó los criterios generales para que los países comiencen a elegir de forma directa a sus representantes.

El Protocolo Constitutivo establece, en su artículo sexto, que los parlamentarios serán elegidos por los ciudadanos de los respectivos estados parte, a través de sufragio directo, universal y secreto. También que el mecanismo de elección de los parlamentarios y sus suplentes se regirá por lo previsto en la legislación de cada Estado parte, la cual procurará asegurar una adecuada representación por género, etnias y regiones según las realidades de cada Estado. Además, que a propuesta del Parlamento, el Consejo del Mercado Común establecerá el Día del Mercosur Ciudadano, para la elección de los parlamentarios de forma simultánea en todos los estados parte, a través de sufragio directo, universal y secreto de los ciudadanos.

En las disposiciones transitorias del Protocolo se establecen dos etapas: la primera, que concluyó en diciembre de 2010, y la segunda, que concluirá en diciembre de 2014.

El Consejo del Mercado Común dispuso para la primera etapa que Brasil debía elegir 37 representantes; Argentina, 26, y Uruguay y Paraguay, 18. Para la segunda etapa, se deberán elegir 75 representantes por Brasil, 43 por Argentina y 18 por Uruguay y Paraguay.

De estos cuatro países, sólo Paraguay eligió a sus parlamentarios en forma directa.

 A votar. El Congreso nacional deberá entonces aprobar el mecanismo de elección de los parlamentarios argentinos del Mercosur con una reforma del Código Electoral Nacional, que requiere, según el artículo 77 de la Constitución Nacional, la mayoría absoluta del total de los miembros de ambas cámaras.

 Los proyectos presentados en el Congreso, por los cuales se propone modificar dicho código, reflejan tres posiciones: representación por distrito único, por provincia o por sistema mixto.

En la actualidad, existen cinco proyectos en la Cámara de Diputados y dos en la Cámara de Senadores.

Considerando que el Protocolo del Parlasur dispone en su artículo cuarto que “por única vez se establece que el mandato de los parlamentarios del Mercosur electos en las elecciones generales del año 2009 se extenderá entre el período comprendido entre el 1º de enero de 2010 y el 31 de Diciembre de 2014”, la elección de parlamentarios del Mercosur en la Argentina deberá coincidir con la fecha que establecerá el Parlasur conjuntamente con el Consejo del Mercado Común para 2014 y en forma simultánea para todos los países, ya que si la elección se convocara conjuntamente con las legislativas de 2013, el mandato de los parlamentarios sólo duraría un año.

En cuanto al mecanismo de elección, el sistema mixto alemán garantiza que se conjugue el principio federal con la representación partidaria, asegurando una proporcionalidad casi exacta.

Argentina debe cumplir sus compromisos y el Congreso sancionar cuanto antes la ley, ya que la integración regional es un asunto demasiado importante para dejarlo sólo en manos de los ejecutivos nacionales.

col aleixandre

Gente indignada ha habido siempre y a poco que abras la Biblia te la encuentras: israelitas hartos del fast food del maná y protestando contra Moisés; Aarón y Miryam, irritadísimos con su hermano porque había metido a una mujer negra en la familia; Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá, hijas de Salfajad, reclamando la herencia de su padre que por ser chicas no podían recibir (contacto en Facebook o en Num 27,1ss).
Jonás, enfadadísimo con Dios porque en Nínive se habían convertido sus habitantes y hasta sus mascotas y, para colmo, el ricino que le daba sombra se había secado atacado por la bacteria de los pepinos. A Jonás le dio el pálpito de que el Señor andaba mezclado en el asunto y se lo dijo con cajas destempladas cuando vino a interesarse por los motivos de su enfado.
Mucho tiempo después, los discípulos de Jesús montaron en cólera cuando se enteraron de que los Zebedeos planeaban presentarse a las primarias para hacerse con el control del Reino, aunque ellos se defendían diciendo: "Han sido cosas de mamá".
Jesús pasó también por momentos de indignación, y si no que se lo pregunten a los vendedores del templo.
A Pablo, en viaje cultural por Atenas, le dio un sofoco de ira al ver la ciudad llena de ídolos y a tanta gente adorándolos, a unos en sus pedestales y a otros en los estadios, en los escaparates o en los consejos de administración de los bancos.
Podemos concluir que las indignaciones se encierran en dos: las que son razonables y las que no.
Entre las segundas hay una que aqueja hace tiempo a algunos eclesiásticos y que está volcada en ciertos libros sobre Jesús que, sin citas en latín ni en alemán, consiguen que a la gente se le caldee el corazón y deduzca por sí sola que tan humano sólo puede ser Dios mismo.
No debe ser mala voluntad, sino que la indignación se les ha ido desorientando y ha ido a parar a un sitio equivocado. Qué lástima desperdiciarla así ¿no?, con lo urgente que es tenerla centrada en causas que tanto la merecen.

Dolores Aleixandre

miércoles, 25 de julio de 2012


Müller en L'Osservatore : 
"Es importante superar los choques ideológicos en la Iglesia"
Müller sustituye a Levada al frente de Doctrina de la Fe


(L'Osservatore).- "La fe se caracteriza por la máxima apertura. Es una relación personal con Dios, que lleva en sí todos los tesoros de la sabiduría. Por esto nuestra razón finita está siempre en movimiento hacia el Dios infinito. Podemos aprender siempre algo nuevo y comprender con profundidad cada vez mayor la riqueza de la Revelación. Jamás podremos agotarla". Así lo afirma el nuevo prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, el arzobispo Gerhard Ludwig Müller, en un largo coloquio con quien escribe y con el director de nuestro periódico.

Durante el encuentro en el antiguo palacio del Santo Oficio monseñor Müller ha hablado también de su llegada al dicasterio de la Curia romana, de su determinación de hacerse sacerdote, del tiempo pasado como profesor de teología y como obispo, de sus repetidas estancias en América Latina. Y ha explicado que aprendió a conocer y a apreciar a Joseph Ratzinger desde su "Introducción al cristianismo", que ya en 1968 fue un best-seller.


Desaliento a superar

"Estoy agradecido al Santo Padre por haberme otorgado confianza y encomendarme esta tarea. Los problemas que se presentan son muy grandes si contemplamos la Iglesia universal, con los muchos desafíos que es necesario afrontar y ante un cierto desaliento que se están difundiendo en algunos ambientes, pero que debemos superar".


Derechas e izquierdas en la Iglesia

"Tenemos también el problema de grupos -de derecha o de izquierda, como se suele decir- que ocupan mucho de nuestro tiempo y de nuestra atención. Aquí nace fácilmente el peligro de perder un poco de vista nuestra tarea principal, que es la de anunciar el Evangelio y exponer en modo concreto la doctrina de la Iglesia. Estamos convencidos de que no existe alternativa a la revelación de Dios en Jesucristo. La Revelación responde a los grandes interrogantes de los hombres de todo tiempo".


El ex Santo Oficio

"La Iglesia es, sobre todo, una comunidad de fe; luego, la fe es el bien más importante, que debemos transmitir, anunciar y custodiar. Jesús confió a Pedro y a sus sucesores el magisterio universal, y es a éste que el dicasterio debe servir... El Papa Pablo VI quería que el aspecto positivo estuviera en primer plano: la Congregación debe, sobre todo, promover y hacer comprensible la fe, y este es el factor decisivo. Se añade, además, el hecho de que la fe debe ser defendida de errores y envilecimientos. Justamente en el tiempo presente, necesitamos esperanza y señales para volver a empezar. Si vemos el mundo, sobre todo nuestros países europeos, que naturalmente son los que conozco mejor, vemos muchos políticos y economistas que hacen cosas extraordinarias, pero no son los primeros a los que hay que dirigirse cuando se trata de transmitir esperanza y confianza".


Latinoamérica

"He ido a menudo a América Latina, a Perú, pero también a otros países. En 1988 me enviaron para participar en un seminario con Gustavo Gutiérrez. Fui con algunas reservas, como teólogo alemán, incluso porque conocía las dos declaraciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre la teología de la liberación publicadas en 1984 y en 1986. Sin embargo, pude constatar que hay que distinguir entre una teología de la liberación equivocada y otra correcta. Considero que cualquier teología buena tiene que ver con la libertad y la gloria de los hijos de Dios. Aunque, claramente, una mezcla de la doctrina de una autoredención marxista con la salvación de Dios hay que rechazarla".

"Por otra parte, debemos preguntarnos sinceramente: ¿cómo podemos hablar del amor y de la misericordia de Dios ante el sufrimiento de tantas personas que no tienen comida, agua, asistencia sanitaria, que no saben cómo ofrecer un futuro a sus hijos, en el que falta verdaderamente la dignidad humana, en donde los derechos humanos son ignorados por los poderosos?"

"En última instancia esto es posible sólo si se está dispuesto a estar con las personas, a aceptarlas como hermanos y hermanas, sin paternalismo del otro. Si nos consideramos a nosotros mismos como familia de Dios, entonces podemos contribuir a hacer que estas situaciones indignas del hombre sean cambiadas y mejoradas".

En Europa, luego de la Segunda Guerra Mundial y las dictaduras, hemos construido una nueva sociedad democrática también gracias a la doctrina social católica. Como cristianos debemos subrayar que es del cristianismo que los valores de justicia, solidaridad y dignidad de la personas han sido introducidos en nuestras Constituciones.

Yo mismo vengo de Mainz. Allí, al inicio del siglo XIX, hubo un gran Obispo, el barón Wilhelm Emmanuel von Ketteler, que está al inicio de la doctrina y de las encíclicas sociales. Un niño católico de Mainz tiene la pasión social en la sangre y por eso me siento orgulloso.

Ha sido ciertamente este el horizonte del cual he venido a los países de América Latina. Durante 15 años he siempre transcurrido dos o tres meses al año, viviendo en condiciones muy sencillas. Al inicio para un ciudadano de la Europa central esto implica un gran esfuerzo. Pero cuando se aprende a conocer a la gente en persona y se ve cómo vive, entonces se puede aceptar. He estado también en Sudáfrica con nuestros Domspatzen, el famoso coro que el hermano del Papa ha dirigido por 30 años.

He podido tener conferencias en diversos seminarios y universidades, no sólo de América Latina, sino también de Europa y en América del Norte. Y esto es lo que he podido experimentar: se está en casa en cualquier lugar, donde hay un altar, Cristo está presente, donde quiera que estés, sé parte de la gran familia de Dios.



Lefebvrianos

"Por el futuro de la Iglesia es importante superar los choques ideológicos de donde provengan. Existe una única revelación de Dios en Jesucristo, que fue confiada a toda la Iglesia. Por ello no hay negociaciones sobre la Palabra de Dios y no se puede creer y al mismo tiempo no creer. No se pueden pronunciar los tres votos religiosos y después no tomarlos en serio. No puedo citar la tradición de la Iglesia y después aceptar tan solo algunas de sus partes. La vía de la Iglesia impulsa y todos están invitados a no encerrarse en una mentalidad autoreferencial, sino a aceptar la vida plena y la fe plena de la Iglesia".


La mujer en la Iglesia

"Para la Iglesia católica es completamente evidente que el hombre y la mujer tienen el mismo valor: lo dice la narración de la Creación y lo confirma el orden de la Salvación. El ser humano no necesita emanciparse, o bien crearse o inventarse solo. Es liberado y emancipado a través de la Gracia de Dios. Muchas declaraciones sobre la admisión de las mujeres al sacramento del Orden ignoran un aspecto importante del ministerio sacerdotal. Ser sacerdote no significa conquistar una posición. No se puede considerar el ministerio sacerdotal como una especie de posición de poder terrenal y creer que la emancipación se da cuando todos pueden ocuparla. La fe católica sabe que no somos nosotros los que dictamos las condiciones para la admisión al ministerio sacerdotal y que detrás del ser sacerdote siempre están la voluntad y la llamada de Cristo. Invito a renunciar a las polémicas y a la ideología y a sumergirse en la doctrina de la Iglesia. Justamente en Estados Unidos, las religiosas y los religiosos han hecho cosas extraordinarias para la Iglesia, para la educación y la formación de los jóvenes. Cristo necesita jóvenes que prosigan este camino y que se identifiquen con la propia elección fundamental. El Concilio Vaticano II afirma cosas maravillosas para la renovación de la vida religiosa, como también sobre la vocación común a la santidad. Es importante reforzar la confianza recíproca, más que trabajar unos contra otros".

El lento triunfo de la Teología de la Liberación


Jorge Costadoat, SJ
S.J., Centro Teológico Manuel Larraín


La Teología de la Liberación, en cuanto teología católica, urge a la Iglesia a convertirse en la Iglesia de los pobres... (Jorge Costadoat, SJ).

La Teología de la liberación, como asegura G. L. Müller, es teología católica. El nuevo Prefecto de la Congregación para la Fe habla en términos generales, lo cual equivale a decir que es "católico” que una teología intente formular la fe y que, en el intento, unos ensayos resulten mejores que otros. Así se entiende que el Card. Ratzinger en 1984 haya publicado un documento muy crítico hacia ella (al menos a lo que él entendió por ella) y, acto seguido, haya publicado otro documento en el que acoge sustancialmente su aporte (1986). Este ir y venir en el pensamiento de la fe constituye a la teología cristiana en cuanto tal, y no debiera nunca dejar de ser característica suya. Por lo cual no se entiende el maltrato que han recibido los teólogos latinoamericanos del post-concilio. Pero este es ya otro tema.


Por ahora cabe destacar que es teología católica y, en consecuencia, un aporte a la teología de la Iglesia católica:

1) Debe celebrarse, por tanto, que Dios opta por los pobres, y que esta opción debe traducirse en una opción preferencial de la Iglesia por los pobres. En Aparecida Benedicto XVI aseguró que la opción por los pobres es inherente a la fe en Cristo. En breve, no se puede ser "cristiano” si no se toma partido por los pobres en contra de la injusta pobreza. ¿Están nuestras sociedades dispuestas a renunciar a llamarse "cristianas” ya que su opción real es el consumo, la competencia, la concentración de la riqueza, todo lo cual al menor costo posible: bajos salarios y desocupación?

2) La Teología de la liberación, en cuanto teología católica, urge a la Iglesia a convertirse en la Iglesia de los pobres. Esto no solo es legítimo afirmarlo. Ha de ser realizado. La Teología de la liberación, con pleno derecho, pide a los católicos no solo una conversión a un estilo austero a favor de los que no tienen. Los católicos deben compartir todo lo necesario para sacar de la miseria a los que viven en ella. ¡Cómo es posible que en Santiago de Chile haya gente que muera de frío en las calles, hoy que los medios sobran para evitarlo! Caridad, lucha contra la injusticia, olfato solidario… Todo esto está faltando. Pero falta lo más importante: una Iglesia que reciba de los pobres su mirada sobre el mundo, su modo de sufrir, su capacidad de lucha y de espera. Estamos, en realidad, a la espera de la Iglesia que la Teología de la liberación ha generado en los barrios populares: una iglesia alegre, participativa, compasiva, con apertura a la totalidad de la vida humana y exigente sociopolíticamente hablando. Una Iglesia con sentido común para interpretar la doctrina de la Iglesia universal y, por esto, una Iglesia que va abriendo un camino a un catolicismo entumido.

En suma, la revalorización de la Teología de la Liberación representada en la asunción al cargo de Prefecto de la Congregación de la Fe de Müller da fuego y autoridad a la Iglesia cuando esta más lo necesita.