lunes, 4 de mayo de 2015

S. Vidal, Nuevo Testamento. Una obra cumbre

Xabier Pikaza


Ésta es, sin duda, una obra cumbre de la exégesis y teología hispana de los últimos decenios, posiblemente la más significativa de los últimos decenios.

Digo posiblemente, porque las comparaciones son odiosas (y con frecuencias falsas). Añado "en lengua castellana", porque hay algunas obras muy buenas escritas en otros idiomas. Tomo además la referencia a los últimos decenios de un modo general.
Pero, con esas salvedades, mantengo lo dicho en el título: Estamos ante una obra cumbre: En plena madurez creadora, recogiendo y condensando trabajos anterior, Senén Vidal ha publicado unas de las obras más importantes de la teología y vida cristiana de los últimos tiempos. Ésta es ante una obra cumbre de la exégesis hispana:
Senén VidalNuevo Testamento, Sal Terrae, Santander, 1302 págs, en gran formato.
Nadie, que yo sepa, ha realizado una traducción y comentario semejante de todo el Testamento. Sólo Senén Vidal, después de más de treinta años de prepa prepración, ha podido realizar una obra de esta envergadura: Una traducción propia del Nuevo Testamento, con introducción de conjunto y notas exegéticas de todos los libros.
-- Es una obra cumbre por su volumen (1300 páginas) y por su contenido: Una presentación precisa y ceñida de cada uno de los libros, con una visión de conjunto de su origen y de sus diversos elementos, con introducciones y notas en las que se sitúa y describre el sentido y lugar de cada de los textos.

-- Es una obra que recoge una parte considerable de los libros y trabajos anteriores de Senén Vidal, que le han permitido conocer y presentar los textos básicos del Nuevo Testamento, a través de diversas obras monográficas, que presentaré a continuación.
-- Algo conozco de la exégesis hispana de los últimos decenios, y así lo he mostraro en ese mismo blog. Algo he publicado ya sobre Senén Vidal, amigo, colega y maestro (ayer mismo he comentado su último libro sobre los Hechos de los apóstoles). Todo eso me permite decir (sin minusvalorar a otros grandes investigadores de España y América Latina) que nos hallamos ante una obra cumbre de la exégesis y teología hispana.
Así quiero presentarla, presentando de nuevo al autor, con sus obras anteriores sobre el tema, y con la aportación y novedad de este trabajo que constituye de algún modo (por ahora) su testamento académico, al servicio de la cultura hispana, de la Palabra de Dios, según la Biblia del Nuevo Testamento.

1. Senén Vidal (1941)

Exegeta y teólogo católico español. Ha estudiado en Roma y Múnich y se ha especializado en el origen y desarrollo de los textos básicos del Nuevo Testamento. Ha enseñado en la Universidad Pontificia de Salamanca y en el Estudio Teológico Agustiniano de Valladolid, y en varias universidades de América Latina. Ha trabajando en tres campos fundamentales:
1. Pablo y la literatura paulina. Su primer libro, titulado La resurrección de Jesús en las cartas de Pablo. Análisis de las tradiciones (Salamanca 1982), valoraba y situaba en su contexto las tradiciones y fórmulas previas de tipo pascual que Pablo ha introducido e interpretado en sus cartas, ofreciendo la visión más completa de los principios de la teología y liturgia prepaulina de las iglesias helenistas. Más tarde ha publicado otro libro, titulado Las cartas originales de Pablo (Madrid 1996), donde analiza y recoge las que, a su juicio, son cartas auténticas de Pablo, tal como han sido asumidas, completadas y organizadas por la tradición posterior, hasta desembocar en el orden actual del Corpus Paulino. Culminando este campo de investigación, ha publicado una tercera obra titulada El proyecto mesiánico de Pablo (Salamanca 2005; versión compendiada en Pablo. De Tarso a Roma, Santander 2007), donde recoge de un modo sistemático el mensaje y teología de Pablo.
2. Corpus de Juan. Senén Vidal ha estudiado también el origen y desarrollo de la tradición juanea, en un libro titulado: Los escritos originales de la comunidad del discípulo amigo de Jesús El evangelio y las cartas de Juan (Salamanca 1997). El proceso de surgimiento obras de la comunidad del discípulo “amigo” constituyen uno de los enigmas y aportaciones mayores no sólo del Nuevo Testamento, sino de la vida y teología del cristianismo. Muchos especialistas habían señalado, de un modo más o menos semejante, ese proceso. Lo que no se había hecho, que sepamos, es una presentación seguida del texto así dividido y aclarado, en sus diversos momentos, con el original griego y una ajustadísima traducción castellana, en perfecta y distinta grafía para cada caso.
3. Vida de Jesús. Finalmente, el profesor Vidal ha recogido en un libro programático el despliegue de la historia de Jesús: Los tres proyectos de Jesús y el cristianismo naciente (Salamanca 2003; versión condensada en Jesús el Galileo, Santander 2006). Vidal ha distinguido en la vida y mensaje de Jesús tres momentos principales: 1. Fue profeta apocalíptico, como Juan Bautista (siendo discípulo y colaborador suyo). 2. Fue después mensajero del Reino de Dios en su etapa galilea. 3. Finalmente ha venido a mostrarse como Mesías que sube a Jerusalén para instaurar el Reino, estando a ser crucificado (y siendo crucificado de hecho). S. Vidal no ha querido ofrecer una «biografía» de Jesús, sino tres «retratos» en los que se expresan los momentos básicos de su vida y movimiento, dentro del contexto judío de su tiempo.
2. En la base de este libro
Senén Vidal recoge ahora en este libro de conjunto (Traducción y comentario del NT) lo que ha sido su investigación anterior sobre el tema, condensada en los siguientes libros:
1. Pablo y la literatura paulina. Las cartas originales de Pablo (Madrid 1996; 2ª edición ampliada y precisada en Mensajero, Bilbao 2013), donde traduce y analiza las cartas auténticas de Pablo, tal como han sido asumidas, completadas y organizadas por la tradición posterior, hasta desembocar en el orden actual del Corpus Paulino.
2. Corpus de Juan. Los escritos originales de la comunidad del discípulo amigo de Jesús El evangelio y las cartas de Juan (Salamanca 1997, con segunda edición ampliada y precisada: Evangelio y Carta de de Juan. Génesis de los textos juánicos, Mensajero, Bilbao 2013). S. Vidal traduce, analiza y divide también esta obras los escritos del Corpus de Juan
3. El documento Q: los primeros dichos de Jesús, Sal Terrae, Santander 2011. Recoge, traduce y sintetiza el texto básico de Q, en el principio de la tradición evangélica.
4. La carta a los Tesalonicenses 1: El primer escrito cristiano, Sígueme, Salamanca 2006.
5. Colosenses y Efesios, GLNT, Verbo Divino, Estella 201
6. Hechos de los Apóstoles y orígenes cristianos, Sal Terrae, Santander 2015. Análisis de los textos de fondo de la tradición de los Hechos.
3. La aportación de esta obra
Es, como digo, una obra cumbre que recoge más de treinta años de investigación directa sobre el tema, expresada en obras anteriores de investigación detallada sobre los diversos textos del NT. En esa línea, ésta no es una obra totalmente nueva, sino que recoge y condensa la investigación anterior.
Nuevas son sólo las partes dedicadas a los sinópticos, a las “cartas católicas” y al “apocalipsis” de Juan, pues de todos los demás escritos del NT se había ocupado antes con gran detalle y precisión el prof. S. Vidal.

Ésta es una obra única en España y en todo el mundo cultural de lengua castellana, una obra también novedosa y significativa en el panorama internacional. Éstas sus cinco aportaciones fundamentales:
1. La traducción del texto, que recoge en forma actual (en lenguaje comprensible y cercano) la palabra y mensaje del NT. Son muchas las traducciones del NT que hoy existen, y varias son muy valiosas. Ésta tiene la ventaja de la “cercanía” al texto original, sin apegarse nunca de un modo literalista a los texto. Es una traducción literal y literaria al mismo tiempo, coloquial y científica a la vez. Es una pena que no se haya puesto al lado el texto griego del NT, para uso escolar, aunque quizá ampliaría demasiado el volumen de la obra.
2. Las introducción de cada sección y libro. Recogen lo mejor que actualmente se puede afirmar sobre el surgimiento y desarrollo de los textos del NT, con sus divisiones y sus posibles textos anteriores, tanto en los evangelios como en Pablo. Son introducción breves, pero van directamente a lo esencial, sin detenerse en un tipo de erudición innecesaria. En esa línea, esta obra de conjunto podría dividirse en cuatro o cinco obras mejores, cada una plenamente valiosa.
3. Son fundamentales las notas, entendidas en plano literario e histórico (y a veces teológico). No son notas de interpretación “confesional” (católica, protestante…). El libro se sitúa por encima de esas divisiones, allí donde el NT aparece en su radicalidad como testimonio del primer cristianismo, antes de las divisiones confesionales. Destacan las notas de tipo literario, poniendo de relieve el origen de cada texto, y situándolo dentro del despliegue del cristianismo primitivo.
4. Todo el trabajo (tanto de traducción, como de introducciones y notas) es “de primera mano”. Ciertamente, Senén Vidal recoge la mejor investigación bíblica de los últimos decenios (y siglos), pero la reformula desde su propia perspectiva, de un modo personal. Por eso no apela casi nunca a lo que dicen otros, sino que expone su propia visión personal y directa de los temas, como producto de un trabajo de decenios sobre el texto.
5. En el fondo, estamos ante una inmensa labor apologética, en el sentido radical del término. Apologética es la “defensa del texto” contra todos aquellos que, de un modo o de otro, critican el cristianismo rechazando la veracidad o sentido de la Biblia (del NT). Pues bien, sin ningún tipo de defensa partidista, sin ninguna crítica de los posibles “contrarios”, Senén Vidal se limita a presentar el texto del NT, a traducirlo y exponerlo, de un modo conjunto, para dar así razón de la novedad de la experiencia cristiana, tal como se expresa en los primeros escritos de la iglesia.
4. Conclusión
Sólo nos queda rendir un homenaje de admiración al autor (Senén Vidal) y de agradecimiento a la editorial (Sal Terrae) por haber producido y publicado una obra como esta. Es una obra de generaciones y generaciones. Los que compartimos el trabajo de S. Vidal nos sentimos orgullosos de aquello que ha logrado.

Senén Vidal, 

Hechos de los apóstoles y Orígenes cristianos

Xabier Pikaza


Reflexión sobre Senén Vidal, Hechos de los apóstoles y orígenes cristianos, Sal Terrae, Santander 2015, 176 págs. Se trata de una obra clave en el panorama de los estudios bíblicos en lengua castellana, una obra de autoridad en la interpretación de los orígenes cristianos.

Hace unos veinte años se discutió con pasión el tema de la historia de Jesús. Actualmente (2015), ese tema parece menos candente. Sin duda, ese tema sigue apasionando a muchísimos autores y lectores, de forma que son muchos los que tratan (tratamos) de plantearlo del mejor modo posible. Pero hoy importa más y se discute de manera más apasionada el surgimiento y sentido de la Iglesia, pasando así de Jesús a sus primeros seguidores.
Otros grandes “testigos” (Marcos y Mateo, Pablo y Juan…) no tuvieron necesidad de escribir una historia de la iglesia, porque a su juicio el origen y sentido de la iglesia se hallaba vinculado de tal forma a Jesús que resultaba imposible estudiarlo de manera separada. El primero que ha dado “autonomía” a la historia de la iglesia, dedicándole un tratado ha sido Lucas, autor de dos obas complementarias: El evangelio de su nombre y el libro de los Hechos de los Apóstoles.
De tal forma y con tal autoridad ha escrito Lucas este segundo libro (Hechos) que ha marcado hasta el día de hoy la visión de la historia de la Iglesia. Sólo ahora, a comienzos del siglo XXI, estamos descubriendo plenamente (al menos desde una perspectiva católica) el carácter especial del libro de los Hechos, que no cuenta “la” historia de la iglesia primitiva, sino que ofrece una interpretación muy particular de esa historia, en línea de “tesis”.
Por eso, sólo “de-construyendo” la interpretación del libro de los Hechos, recuperando sus posible materiales más antiguos y fijando sus líneas de interpretación, para valorar plenamente otras fuentes del NT (Pablo, tradición evangélica etc.) podemos “re-construir” la historia de la Iglesia (o mejor, de las iglesias) del principio.
Desde ese fondo se entiende esta obra de Senén Vidal, el autor de más autoridad sobre este tema en lengua castellana.
(a) Esta es, ante todo, una obra de “de-construcción”: S. Vidal va rastreando y recuperando las tradiciones más antiguas del libro de los Hechos, que no concuerdan plenamente con la intención del autor de la obra.
(b) Sólo así, reconociendo los materiales más antiguos y fijando la intención histórico-teológica de Lucas, podemos interpretar mejor el origen del cristianismo.
1. Lucas-Hechos, una obra doble
Entre el 90 y el 100 d.C., un cristiano culto, de origen probablemente pagano, que pudo haber sido prosélito judío y conocía bien la Biblia Griega (los LXX), quiso escribir la primera historia de Jesús y de su movimiento, siguiendo modelos judios y helenistas. Su relato empieza así: «Ya que muchos han intentado componer un relato (diéguesis) de las cosas (pragmatôn) que han sucedido entre nosotros, según aquello que nos han transmitido los primeros testigos oculares, conver¬tidos en servidores de la Palabra, también yo, después de investigar todo con diligencia, desde los orígenes, he decidido escribírtelo con orden, ilustre Teófilo, para que compruebes la solidez de las enseñanzas que has recibido» (Lc 1, 1-4).

Ese cristiano a quien solemos llamar con la tradición “Lucas” (aunque quizá ese no fuera su nombre) escribió una obra de dos partes (Lc y Hech), algunos dicen que en Roma, porque allí culmina la segunda parte (Hechos), otros piensan que en Éfeso (o incluso en Corinto), porque su modelo de iglesia cristiana responde a esas iglesias que, por otra parte, están muy vinculadas, en un plano político y cristiano.

Senén Vida se inclino por Éfeso, por la importancia de ese iglesia, porque en su entorno surgieron las cartas de la cautividad (Colosenses y Efesios) y porqué allí se escribirán más tarde el Apocalipsis y las Cartas Pastorales. Ciertamente, según Hechos, Roma es para Pablo el punto de llegada, pero el lugar de su último mensaje o «testamento» es Éfeso (cf. Hch 20, 17-38).
Todo nos permite suponer que en este momento (en torno al 90/100 d.C.) la memoria de Pablo no es todavía dominante en Roma, una Iglesia de tipo más judeo-cristiano, quizá más vinculada a Pedro (cf. cap. 18), mientras que Éfeso constituye el lugar de cruce de la mayor parte de las tendencias cristianas, porque allí pervive la tradición paulina y porque allí llegaron diversos grupos judeo-cristianos, tras la guerra del 67-70 d.C. Por eso, se puede pensar que Lucas debió escribir su obra doble en Éfeso… y lo hace de maneras muy distintas.
(a) Sabemos mejor la manera en que Lucas compone su evangelio, porque no sólo conocemos sus fuentes básicas (Marcos y Q), sino también otras obras con las que la suya puede compararse (Mateo y Juan). No tenemos, pues, una “historia evangélica” de Jesús, sino cuatro, y el evangelio de Lucas es una de ellas.
(b) Pero la situación respecto a Hechos es totalmente distinta, pues no conservamos sus fuentes (de manera que sólo podemos recuperarlas rastreando su texto)…, ni tenemos otras “historia alternativas”, escritas, por ejemplo desde la perspectiva de la misión judeo-cristiana de Santiago, ni desde la perspectiva posterior de Pedro, ni desde la iglesias de Siria o de Asia Menor. El libro de los Hechos ha quedado así como “testimonio indiscutido” de una historia de la Iglesia que ha sido mucho más rica y discutida.
2. Hechos, una historia parcial
Lucas ha sido el escritor cristiano que ha tenido una conciencia más clara de un tipo de identidad social de la Iglesia y del lugar que ella ocupa en la historia, como un movimiento mesiánico derivado de Jesús, con su propia “entidad” (identidad) en el mundo. Su historia es una historia de “tesis”: No cuenta cómo pasaron las cosas, sino como se entienden desde la perspectiva de una misión paulina que ha desembocado en Roma. Desde ese fondo se entienden los dos polos de su obra:
1. El polo judío forma la raíz, que se debe mantener , pues constituye es el origen y destino israelita de Jesús (todo Lc), el principio jerosolimitano de la iglesia (Hch 1-15). Desde ese fondo, Lucas “idealiza” los orígenes jersolimitanos de la iglesia, en torno a Pedro y a los doce (en contra del origen real de las iglesias o comunidades que fue mucho más amplio y plural, desde el principio).
2. El polo helenista o romano constituye el encuadre final y definitivo de la iglesia, que ha llegado a Roma, donde Pablo está preso, pero anuncia abiertamente el evangelio (Hch 28). Esa visión de la Iglesia madura ya, centrada en Pablo que llega Roma es muy sugerente, pero deja a un lado otras perspectiva e iglesia (en especial las del polo de Siria o de Asia Menos).
Dentro de ese doble entorno (judío y romano), sabiendo que la restauración del reino de Israel queda pendiente (Hch 1, 6-7), en manos de Dios, Lucas quiere escribir aquella que, a su juicio, es la historia central de la iglesia, que va de Jerusalén a Roma. Esa ha sido una opción trascendental para la historia posterior del cristianismo. Indudablemente, Lucas sabe había otras “historia” y que podrían contarse otras visiones de la Iglesia y que la historia de los primeros cristianos se podría haber escrito de manera diferente. Pero, a su juicio, en el fondo de las diversas iglesias late y se expresa un único camino, una trayectoria que va de Jerusalén a Roma.
Conforme a Lucas, esa visión unitaria de la iglesia, que va avanzando de Jerusalén a Roma, está fundada en la obra del Espíritu Santo, que aparece así como auténtico protagonista del relato cristiano. Ciertamente, hay personajes importantes que dominan por un tiempo la trama (los Doce y Pedro, los helenistas y Esteban, Felipe, Santiago…), pero todos ellos acaban quedando siempre en un segundo plano. Actúan por un momento y desaparecen (cumplida ya su función), de manera que la unidad y continuidad de la Iglesia queda garantizada por la acción del Espíritu, que va llevando a la Iglesia desde Jerusalén (con los Doce y Pedro), hasta Roma, que llega para ser juzgado hasta la capital del imperio. Éste es el sentido de la trama del libro:
Recibiréis la Fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros. Y seréis mis testigos en Jerusalén, y en toda Judea y en Samaria, y hasta los confines de la tierra. Y diciendo en estas cosa, mientras ellas miraban fue elevado (Hch 1, 8-9)
Ésta es la trama, que va pasando de Pedro y los Doce, a través de la misión de los helenistas, por medio de Pablo, que ocupa todo el centro de la trama, desde Hech 15 en adelante, como portador de un camino de evangelio que llega a Roma.
3. De la historia central a las “historias truncadas” (es decir, no narradas).

Ésta es para Hechos la “historia central”, que nos lleva de la Iglesia unitaria de Jerusalén a la Iglesia de Roma. Con esa historia ha tenido Lucas una visión unitaria del Cristianismo. Pero en fondo va dejando cabos sueltos, con los helenistas y Esteban, con Felipe y las iglesias de Galilea, de Damasco y de Samaría… Va dejando historias truncadas, como la de los parientes de Jesús y las mujeres, con los cristianos de Alejandría y la misión de los “judaizantes”, en competencia con Pablo.

Para recuperar esas “historia truncadas” ha escrito Senén Vidal esta impresionante “deconstrucción” creadora del libro de los Hechos. Lo hace de un modo sobrio, acudiendo siempre a los textos e interpretándolos de primera mano, con autoridad propia, apelando siempre a su propio magisterio, tras cuarenta años de intensa enseñanza bíblica.

domingo, 3 de mayo de 2015

Fiebre del Sabbat noche en Jerusalén

Una asociación en Israel sortea la suspensión del transporte público el día sagrado judío

Viajeros en el autobús del Sabbat en Jerusalén. / GALI TIBBON (AFP)

La ley rabínica prohíbe trabajar, encender fuego o conducir un coche, pero el chófer palestino pisa a fondo cuando emboca con un puñado de pasajeros a bordo la carretera número uno, por donde discurría la antigua Línea Verde de muros y alambradas que dividió Jerusalén hasta la Guerra de los Seis Días. Desde las murallas de la Ciudad Antigua, el autobús circula en paralelo a la línea del tranvía, paralizada como todo el transporte público regular de Israel durante el Sabbat, que acaba de comenzar tras la caída de la noche del viernes.
La Ciudad Santa estrenaba así un primer servicio alternativo que pone fin a un tabú religioso impuesto desde hace 67 años, tras la creación del Estado judío. Con la excepción de Haifa, ciudad del norte que cuenta con una importante minoría árabe, y de Eilat, en el mar Rojo, todos los trenes y autobuses dejan de circular en Israel poco antes de que las sirenas de alarma comiencen a ulular para marcar el inicio del día sagrado.
“Es una iniciativa que parte de la sociedad civil para solucionar un creciente problema de movilidad que discrimina a quienes no tienen coche”, asegura en la improvisada parada de la línea del Shabus (por Sabbat en hebreo y bus), Pepe Elalu, miembro de la cooperativa que impulsa el servicio y concejal en el Ayuntamiento de Jerusalén por el partido izquierdista Meretz.
En la llamada plaza del Gato, en una céntrica encrucijada de calles con bares y restaurantes que abren sus puertas a pesar del veto religioso, explica que más de 500 personas se han inscrito en la cooperativa previo pago de 50 shekels (unos 12 euros) para contratar, en una primera fase, tres pequeños autobuses de una empresa palestina de Jerusalén Este que operan entre las ocho de la tarde del viernes y las dos de la mañana del sábado. Una campaña de financiación colectiva por parte de particulares ha aportado también al proyecto unos 110.000 shekels.
“Es un medio sólo para socios, no estamos infringiendo ninguna ley sobre transporte público”, advierte Elalu, que inmigró a Israel desde Perú hace 40 años. Cada vez que uno de los miembros de Shabus utiliza el servicio, se carga en su cuenta un viaje mediante una aplicación instalada en su teléfono móvil. El coste por trayecto oscila entre los 8 y los 12 shekels, en función de la ocupación de los vehículos.
El autobús del Sabbat ya ha llegado a su parada final en el bulevar de Moshe Dayan —precisamente el general israelí que derrotó a los árabes en la guerra de 1967—, a un tiro de piedra del actual muro de separación con Cisjordania en la ruta que conduce a Ramala. Desde ese punto regresará hacia el centro. Noga, desempleada, y Uriel, empleado en una fábrica, tienen 30 años. Ambos toman asiento juntos después de superar las dificultades para registrase como pasajeros. “Nos hemos hecho socios esta misma mañana”, intenta justificarse Noga. “Tenemos coche, pero vamos a tomar unas copas con unos amigos y no queremos conducir, pero tampoco queremos pagar los 80 shekels (cerca de 20 euros) que cuesta un taxi por trayecto”, argumenta.
Los jóvenes son los principales beneficiarios del nuevo servicio, aunque los organizadores esperan que llegue también a las familias y al resto de los ciudadanos. Los grupos ecologistas se han sumado a la cooperativa. Consideran que servirá para reducir el tráfico de los vehículos en los que los ciudadanos se desplazan en la noche del Sabbat.
La iniciativa coincide con el previsible regreso de los partidos ultraortodoxos judíos, defensores a ultranza de la tradición religiosa, a la coalición de Gobierno que el conservador Benjamín Netanyahu debe completar antes del próximo jueves tras su victoria electoral del pasado 17 de marzo.
“Los ultraortodoxos intentarán boicotearnos. Ya lo hicieron hace pocos años cuando el Ayuntamiento de Jerusalén construyó un aparcamiento en un centro comercial cercano a la Ciudad Antigua”, recuerda el concejal Pepe Elalu. “Pretendieron que permaneciera cerrado durante el Sabbat e incluso llegaron a apedrear a los vehículos que lo utilizaban, pero al final tuvieron que aceptar su apertura toda la semana”.
El Shabus prosigue su ruta por el extrarradio camino del corazón de la Ciudad Santa. “Hacía años que estaba esperando un servicio así”, se alegra Yigal, soltero y estudiante de 33 años, que se dirige desde el barrio de Pisgat Zeev hacia una discoteca del distrito de Talpiot. “Pero es una pena que se acabe a las dos; no creo que vaya a volver a casa tan pronto”, explica con la mirada encendida de quien se dispone a vivir su particular fiebre del Sabbat noche.

Israel, un país poco religioso pero sin la opción del matrimonio civil

JUAN CARLOS SANZ
La ley rabínica no sólo impone la suspensión del transporte público en el Sabbat, sino que también obliga a que los matrimonios se celebren por el rito judío. Miles de israelíes que desean contraer matrimonio civil porque se declaran laicos o no comulgan con las ceremonias religiosas ortodoxas tienen que trasladarse a países vecinos, sobre todo a Chipre.
Paradójicamente, una reciente encuesta elaborada por WIN-Gallup en 65 países sitúa a los israelíes entre los menos religiosos del mundo. Mientras la media mundial de religiosidad de los ciudadanos es de un 63%, un 65% de los consultados en Israel se declaran “ateos o no religiosos” frente a un 30% que se considera practicante del judaísmo.
La religiosidad en Israel llega a tener expresiones violentas. La policía tuvo que intervenir ayer en pleno Sabbat para controlar una protesta de ultraortodoxos contra una reunión de testigos de Jehová cerca de Tel Aviv. El Ayuntamiento local prohibió el cónclave de los testigos, alegando razones de orden público, pero un tribunal desautorizó al Consistorio por violar la libertad religiosa.

viernes, 1 de mayo de 2015

col sicre

Una anécdota y un consejo
Hace años un amigo tuvo que predicar este domingo en un pueblo de la Axarquía malagueña, donde los hombres estaban acostumbrados a ir todos los días al bar a tomar una copa de vino. Un sitio ideal para hablar de la vid y los sarmientos. Sin embargo, cuando terminó la misa, le preguntaron llenos de curiosidad: "Padre, ¿qué es la vid?" En aquel pueblo a las vides las llaman cepas. No se habían enterado de nada.
Experiencia parecida tuve yo la primera vez que di charlas bíblicas en Centroamérica. La gente nunca había visto una vid o un olivo. Por desgracia, Jesús nunca contó la parábola del buen cafetero.
Lo primero que debe preguntarse el que vaya a tener una homilía este domingo es si la gente entenderá una parábola contada en una cultura campesina y mediterránea. En nuestros días, Jesús probablemente habría contado otra muy distinta en la forma, aunque idéntica en el fondo. Una parábola en la que el Padre es un informático, Jesús la corriente eléctrica y nosotros ordenadores (computadoras) que no pueden funcionar si no están conectados a él. Incluso a los que funcionan bien, el Padre los limpia a fondo para que funcionen mejor. Pero esta adaptación, aparte de ser mucho menos poética, comete el mismo error: quien no viva en una cultura tecnológica no la entenderá; y dentro de unos años, cuando los ordenadores no necesiten estar conectados a la red, la parábola perdería su sentido. Más vale atenerse a la imagen original

El labrador, la vid y los sarmientos
Este pasaje se conoce como «la parábola de la vid y los sarmientos». Título erróneo, porque no tiene en cuenta al protagonista principal, el labrador, que es quien poda, arranca y tira los sarmientos que no dan fruto. Y más bien que parábola es una fábula, donde los protagonistas son animales o plantas que pueden hablar y actuar. En este caso, los protagonistas secundarios, los sarmientos, no hablan, pero sí actúan. Algunos deciden mantenerse unidos a la vid, y dan fruto abundante. Otros deciden independizarse, cortar la relación con la vid, y dejan de dar fruto. (La imagen de unas ramas en movimiento, en este caso alejándose del tronco, recuerda la fábula de Yotán, que comienza: «Se pusieron en marcha los árboles para elegirse un rey»).
El título habitual subraya la importancia de la vid. Y en parte lleva razón: de estar unidos a ella o separados de ella depende el futuro de los sarmientos. Pero la vid no hace nada. Simplemente está ahí. Todas las acciones las realizan el labrador o los sarmientos. Enfoque curioso, que nos obliga a reflexionar sobre la importancia de Dios Padre en la vida del cristiano; y el papel fundamental de Jesús, aunque a veces tengamos la impresión de que no hace nada en nuestra vida.

1ª lectura: la poda de Dios
La fábula destaca una de las acciones que realiza el labrador: «a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto». Podar es cortar, herir al árbol, despojarlo de algo que le ha costado tiempo y esfuerzo producir. Pero el campesino lo hace para que esté más sano y fuerte. Estas palabras del evangelio se pueden aplicar muy bien a lo que cuenta de Pablo la primera lectura. Después de su conversión, podría esperar que lo recibieran muy bien en Jerusalén. Pero ocurre algo muy distinto: no se fían de él, lo rehúyen, hasta que Bernabé lo presenta a los apóstoles. Cuando comienza a predicar, los judíos de lengua griega intentan eliminarlo y debe huir a Tarso. En realidad, toda la vida de Pablo fue una gran poda, una vida llena de persecuciones y sufrimientos. Pero a través de ellos se convirtió en el mayor de los apóstoles. Dio mucho fruto. Una buena enseñanza para los que quisiéramos que todo nos fuera bien en la vida, sin ningún tipo de dificultades.

2ª lectura: cómo permanecer unidos a la vid
El evangelio insiste en la necesidad de que el sarmiento esté unido a la vid. La segunda lectura nos indica el modo concreto de mantener la unión. «Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él». «Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó.» Creer en Jesús y amarnos unos a otros es la única garantía de nuestro éxito como cristianos.

José Luis Sicre