sábado, 5 de julio de 2014

CONDENARON A LOS REPRESORES LUCIANO 

BENJAMIN MENENDEZY LUIS ESTRELLA POR EL 

ASESINATO DE ENRIQUE ANGELELLI

38 años después, la verdadera historia

El tribunal consideró delito de lesa humanidad la muerte del entonces obispo de La Rioja y dictó dos penas de prisión perpetua. Los militares habían querido hacer pasar el homicidio como un “accidente automovilístico”.
 Por Ailín Bullentini

Desde La Rioja
Un clima alegre rodeaba ayer a familiares, amigos, compañeros y seguidores fieles de Enrique Angelelli a pesar de la distancia irreductible que imponen la muerte y el paso del tiempo. Había ansiedad, claro, pero el miedo y las dudas habían sido vencidas por la esperanza, que los inundaba y no permitía espacio en sus cuerpos donde ubicar la posibilidad de un fallo adverso. No lo necesitaron. Después de ocho meses de debate oral y 38 años de impunidad, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Rioja consideró delitos de lesa humanidad el homicidio del obispo y el intento de asesinato del ex sacerdote Arturo Pinto y condenó por ellos a los represores Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella. “Prisión perpetua y cárcel común” leyó el presidente del TOF, José Quiroga Uriburu, y la sala estalló en aplausos. “Monseñor Enrique Angelelli ¡presente! ¡Ahora y siempre!” se oyó multiplicado. Además de la emoción, la enorme conformidad con el fallo, que fue unánime, unificó a las querellas que participaron del juicio. “Hoy es un día feliz, por fin”, resumió Pinto con la simpleza de quien se siente satisfecho. La sobrina de Angelelli, María Elena Coseano, y referentes de la organización Tiempo Latinoamericano y el Obispado de La Rioja, los otros acusadores, también celebraron la decisión de la Justicia.
La lectura del veredicto fue breve e intentó mantener las formas, aunque, por momentos, los aplausos y los gritos de festejo de la sala no lo permitieron. La consideración del hecho sucedido el 4 de agosto de 1976 en los que “se terminó con la vida del obispo de La Rioja Enrique Angelelli y se intentó terminar con la vida sacerdote Arturo Pinto” como “consecuencia de una acción premeditada, provocada y ejecutada en el marco del terrorismo de Estado” despertó los primeros aplausos. Por primera vez desde que aquel auto se cruzó en el camino de la camioneta en la que viajaban Angelelli y Pinto y provocó su vuelco, la Justicia desechó la idea de “accidente” y determinó que se trató de un delito de lesa humanidad. “Imprescriptible e inamnistiable”, concluyó el primer apartado Quiroga Uriburu. Más aplausos.
El primer grito de “Angelelli presente” precedió a las calificaciones de las responsabilidades de Menéndez y Estrella: “Autores mediatos del homicidio doblemente calificado y del homicidio en calidad de tentativa doblemente calificado, en concurso premeditado entre dos o más personas para procurar la impunidad”, leyó el presidente del tribunal. Llegaron los abrazos y los primeros llantos, que se generalizaron cuando se supo la sentencia: “Prisión perpetua e inhabilitación absoluta”. Estrella, además, fue acusado de organizador de una asociación ilícita cuyo objetivo fue el encubrimiento de lo ocurrido. Ambos fueron enviados a la cárcel cordobesa de Bower, en donde la Justicia deberá realizarles chequeos médicos para “determinar que estén en condiciones de seguir allí alojados”. “Hemos llegado a un día feliz: se ha dicho la verdad, se ha hecho justicia. Tal como lo dijo el pueblo, a Angelelli lo mataron”, resumió Pinto.
Más temprano, el cuchicheo, los saludos cruzados y las sonrisas habían gobernado la sala que fue llenándose de familiares de desaparecidos, querellantes, militantes por los derechos humanos locales, amigos y compañeros de camino de Angelelli –en su mayoría, ex presos políticos–, desde la primera tarde. Mientras la hora esperada llegaba, recibieron cálidamente al secretario nacional de Derechos Humanos, Martín Fresneda, con quien compartieron el día anterior algunas actividades de homenaje al cura asesinado –el obispo de La Rioja ofreció una misa en la catedral, luego marcharon con antorchas hasta el edificio judicial y allí instalaron una vigilia– y a las Madres de Plaza de Mayo. A excepción del secretario de Derechos Humanos provincial, Delfor “Pocho” Brizuela, ex sacerdote y testigo durante el juicio, el público notó con bastante más sorpresa que cariño la visita de algunos funcionarios locales.
La evaluación que realizó Luis Miguel “Vitín” Baronetto, referente de la agrupación Tiempo Latinoamericano, querellante en el juicio, fue similar a la de Pinto: “La Justicia le ha puesto el sello a la verdad que la gente pobre de La Rioja, la comunidad que conoció y acompañó el pastoreo de monseñor Angelelli decía desde el mismo 4 de agosto de 1976. El veredicto no podía ser otro”. El biógrafo del obispo riojano valoró también el juicio en su totalidad en cuanto al rol que tuvo la Iglesia: “Es importante porque el proceso ha contribuido al cambio de actitudes en la jerarquía eclesiástica. Los aportes del Vaticano en la causa son, en ese sentido, un mensaje a la jerarquía católica en general para que abra los archivos para todas las causas de los derechos humanos”, confió. El “punto de inflexión” en la estructura católica nacional también fue destacado por Fresneda, quien valoró que “la Iglesia pidió justicia, cuando antes pedía olvido y reconciliación”.

Los civiles

Para Marialé, como conocen todos a la sobrina del obispo, el fallo es histórico. Sin quitar de su rostro la sonrisa que la acompañó durante toda la jornada, agradeció “la política de derechos humanos que tiene el país después de Néstor (Kirchner)” e hizo más memoria: “Es muy fuerte escuchar esto después de 38 años de lucha. Les prometí a mis abuelos que no iba a parar hasta lograr el castigo a los responsables”, recordó entre abrazos de los amigos de su tío, que hoy son los suyos. La mujer destacó que el fallo es importante para su familia, “pero también para la provincia. La historia de La Rioja puede cambiar si no bajamos los brazos y vamos por los civiles que persiguieron a mi tío y a toda su pastoral”, advirtió.
Además de rechazar las recusaciones, los pedidos de nulidad y denuncias por falsos testimonios a querellantes y testigos de las acusaciones, los jueces Quiroga Uriburu, Carlos Cascano y Juan Carlos Reynaga dieron “vía libre” a las secretarías de Derechos Humanos provincial y de la Nación para que avancen en la investigación judicial que determine las responsabilidades de quienes se hicieron llamar durante aquella época los Cruzados de la Fe, un grupo de terratenientes conservadores entre los figuran varios integrantes del clan Menem, que persiguieron a la pastoral del obispo y la atacaron incluso desde los medios de comunicación.
“Se cumplieron dos objetivos fundamentales: hubo juicio, hubo castigo y se logró el triunfo de la verdad”, consideró uno de los representantes de la querella estatal, Guillermo Díaz Martínez, quien también destacó la puerta hacia la investigación civil: “Es imprescindible que se profundice en esta vía, en esta causa y en todas las investigaciones por violaciones a los derechos humanos del país”, concluyó.
MISTERIO

Palabra del día





Los moais de la isla de Pascua, uno de los secretos del mundo antiguo


misterio



El aura de incógnita y hermetismo que acompaña desde su origen a la palabra misterio se explica por su vinculación a ceremonias religiosas secretas que tenían lugar en la antigua Grecia, donde mysterion designaba no solo esos rituales, sino también todo lo que era secreto. 


Mysterion provenía de mystes 'iniciado en ritos secretos', con origen en myein, un verbo que significaba 'cerrar la boca o los ojos', del cual se derivó también mystikós, la palabra griega que dio origen a nuestra mística. La más famosa de estas ceremonias era la que se realizaba en el templo de la diosa Deméter, en la ciudad griega de Eleusis, un rito reservado a los iniciados que se comprometían a no revelar nada de lo que vieran y oyeran. 


La palabra mysterion, o mysterium en latín, aparece en algunas traducciones del Antiguo Testamento, por ejemplo en Daniel, con el sentido de 'intención secreta' y en el Nuevo Testamento, en textos de san Pablo, como una verdad mantenida en secreto desde el comienzo de los tiempos y solo ahora revelada a los hombres por Cristo. En la Vulgata, mysterion es traducida al latín, algunas veces como mysterium y otras como sacramentum, significado que se mantiene hoy en español en las acepciones quinta y sexta del diccionario de la Academia:


5. Cada uno de los pasos de la vida, pasión y muerte de Jesucristo, cuando se consideran por separado.|| 6. Cualquier paso de estos o de la Sagrada Escritura cuando se representan por imágenes.



Entre los siglos X y XII, la Iglesia católica, que había sofocado el teatro clásico, acabó haciendo renacer las artes dramáticas al promover la representación de piezas didácticas de contenido religioso en las que clérigos-actores ponían en escena dramatizaciones de la Navidad, la Epifanía y la Pasión de Cristo, obras que llevaban en latín el nombre mysteria 'misterios'.

Un Dios escondido










“Tú eres un Dios escondido” exclama el profeta Isaías. El profeta añade que este Dios escondido es también el Salvador de Israel (Is 45,15). En lo referente al escondimiento de Dios, hay una coincidencia básica entre el creyente y el no creyente. Precisamente lo que hace posible el ateísmo es la no evidencia de Dios, el hecho patente de que Dios no se impone y de que no existe ningún argumento concluyente que nos obligue a afirmar su existencia. El creyente también está de acuerdo en que Dios no es una evidencia. Si existe no hay modo de señalarlo con el dedo. Señalar con el dedo solo se puede a los ídolos. Por tanto, la diferencia entre creyente y no creyente no está en afirmar el silencio o el ocultamiento de Dios, sino en que el creyente afirma que, a pesar de este ocultamiento, Dios existe y es Salvador. En la base de toda religión está esta convicción y esta confianza.

En la creación no existen signos evidentes del Creador. La grandeza del universo, la frondosidad de la naturaleza o la maravilla de la vida, plantean muchas preguntas. Científica y filosóficamente es posible dar distintas respuestas a estas preguntas. Unos dicen que el universo existe desde siempre y no necesita de ningún agente externo para explicarse. Otros concluyen que Dios está en el origen de lo creado. Estas respuestas, si son serias, tienen sus buenas razones, pero nunca son concluyentes y definitivas. Ahora bien, si Dios existe tiene que ser un Dios coherente con este silencio que, en última instancia, aparece en la creación. Una respuesta creyente, explicativa del silencio de Dios, es que Dios no quiere imponerse, porque quiere ser aceptado libremente, ya que solo desde la libertad es posible el amor, y solo desde el amor es posible la salvación.

En la revelación cristiana aparece un Dios muy coherente con el silencio de la creación. La religión que mejor explique el silencio de Dios y que más en consonancia se muestre con el Dios escondido de la creación, tiene más visos de ser considerada auténtica. Precisamente el Dios que se revela en Jesús está tan escondido que es posible rechazarlo, sin que este Dios pronuncie una sola palabra o responda con una sola amenaza. Es un Dios que permanece en silencio ante el Crucificado. Es un Dios tan callado que parece impotente. Se diría que no está. Este Dios que se oculta ante el conocimiento y el sufrimiento es también el Salvador. La resurrección del Crucificado que clamaba a Dios y no obtenía respuesta, manifiesta la futura liberación con que Dios salvará a la historia humana.

viernes, 4 de julio de 2014

Sentencia por el crimen de Angelelli:
prisión perpetua
para Luciano Benjamín Menéndez
y el ex comodoro Estrella


El Tribunal Oral Federal de La Rioja condenó a Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella a prisión perpetua en cárcel común e inhabilitación absoluta perpetua, por el asesinato del obispo riojano Enrique Angelelli durante la última dictadura. (Télam)



El Tribinal Oral en lo Criminal y Federal de La Rioja, integrado por los jueces José Camilo García Uriburu, Carlos Lascano y Juan Carlos Reynaga, condenó a prisión perpetua, en cárcel común, al ex general Luciano Benjamín Menéndez y al ex comodoro Luis Fernando Estrella como autores mediatos del homicidio del obispo Enrique Angelelli, ocurrido el 4 de agosto de 1976 a causa de un accidente automovilístico simulado en la ruta nacional 38, a unos cien metros de la capital riojana

Según lo dispuso el tribunal, Estrella fue trasladado de inmediato al penal de Bouer, en Córdoba. Menéndez ya estaba preso en el penal bonaerense de Marcos Paz, donde cumple otras condenas por delitos de lesa humanidad. A ambos les realizarán exámenes médicos para comprobar si pueden permanecer en prisión.

El trbibunal informó que la la lectura de los fundamentos de la sentencia ocurrirá el próximo 12 de septiembre a las 9.30.

Tanto la Iglesia como los gobiernos nacional y provincial siguieron muy de cerca las horas previas a la emisión del fallo, difundido a las 15.30 en punto tal como se había anunciado. Estaban presentes el obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo, y también su antecesor Roberto Rodríguez. Cerca de ellos estaban los vicegobernadores de La Rioja y de Buenos Aires, Sergio Casas y Gabriel Mariotto. La sala también estaba colmada por ex presos políticos -encabezados por la ex senadora kirchnerista Ada Mazza- y simpatizantes de distintas organizaciones eclesiales de base y de agrupaciones de izquierda.

Tal como se esperaba, el fallo señala a Menéndez y Estrella como aturoes mediatos del "homicidio premeditado" de Angelelli. Además de la prisión perpetua, el Tribunal Oral Federal les aplicó inhabilitación absoluta a ambos.

Leonardo Boff

La memoria sexual:

base biológica de la sexualidad humana



 Para comprender en profundidad la sexualidad humana, tenemos que entender que ella no existe aislada, sino que representa un momento de un proceso mayor: el biogénico.
La nueva cosmología nos habituó a considerar cada realidad singular dentro del todo que viene siendo urdido desde hace 13.700 millones de años y de la vida hace 3.800 millones de años. Las realidades singulares (elementos físico-químicos, microorganismos, rocas, plantas, animales y seres humanos) no se yuxtaponen, se entrelazan en redes interconectadas constituyendo una totalidad sistémica, compleja y diversa.
Así, la sexualidad emergió hace mil millones de años como un momento avanzado de la vida. Después que Crick y Dawson descifraran el código genético en los años 50 del siglo pasado, hoy sabemos sin lugar a dudas que existe la unidad de la cadena de la vida: bacterias, hongos, plantas, animales y humanos somos todos hermanos y hermanas porque descendemos de una única forma originaria de vida. Tenemos, por ejemplo, 2.758 genes iguales a los de la mosca y 2.031 idénticos a los del gusano.
Este dato se explica porque todos, sin excepción, somos construidos a partir de 20 proteínas básicas combinadas con cuatro ácidos nucleicos (adenina, timina, citosina y guanina). Todos descendemos de un antepasado común, a partir del cual se origina la ramificación progresiva del árbol de la vida. Cada célula de nuestro cuerpo, incluso la más epidérmica, contiene la información básica de toda la vida que conocemos. Hay, pues, una memoria biológica inscrita en el código genético de todo organismo vivo.
Así como existe la memoria genética, existe también la memoria sexual que se hace presente en nuestra sexualidad humana. Consideremos algunos pasos de ese complejo proceso. El antepasado común de todos los seres vivos fue, muy probablemente una bacteria, técnicamente llamada procarionte, un organismo unicelular, sin núcleo y con una organización interna rudimentaria. Al multiplicarse rápidamente por división celular (denominada mitosis: una célula-madre se divide en dos células-hijas idénticas) surgieron colonias de bacterias. Reinaron, ellas solas, durante casi dos mil millones de años. Teóricamente la reproducción por mitosis confiere inmortalidad a las células, pues sus descendientes son idénticos, sin mutaciones genéticas.
Hace unos dos mil millones de años ocurrió un fenómeno muy importante para la evolución posterior, solamente superado por la aparición de la propia vida: la irrupción de una célula con membrana y dos núcleos. Dentro de ellos se encuentran los cromosomas (material genético) en los cuales el DNA se combina con proteínas especiales. Técnicamente es conocida como eucarionte o también célula diploide, es decir, célula con doble núcleo.
La importancia de esta célula binucleada reside en que en ella se encuentra el origen del sexo. En su forma más primitiva, el sexo significaba el intercambio de núcleos enteros entre células binucleadas, llegando a fundirse en un único núcleo diploide, que contenía todos los cromosomas en pares. Hasta aquí las células se multiplicaban solas por mitosis (división) perpetuando el mismo genoma. La forma eucariota de sexo, que se da por el encuentro de dos células diferentes, permite un intercambio fantástico de informaciones contenidas en los respectivos núcleos. Eso origina una enorme biodiversidad.
Surge, pues, un nuevo ser vivo, la célula que se reproduce sexualmente a partir del encuentro con otra célula. Tal hecho apunta ya hacia el sentido profundo de toda sexualidad: el intercambio que enriquece y la fusión que crea paradójicamente la diversidad. Ese proceso envuelve imperfecciones, inexistentes en la mitosis, pero favorece mutaciones, adaptaciones y nuevas formas de vida.
La sexualidad revela la presencia de la simbiosis (composición de diferentes elementos) que, junto con la selección natural, representa la fuerza más importante de la evolución.
Tal hecho está cargado de consecuencias filosóficas. La vida está tejida de cooperación, de intercambios, de simbiosis, mucho más que de lucha competitiva por la supervivencia. La evolución ha llegado hasta la fase actual gracias a esa lógica cooperativa entre todos.
Dejando a un lado muchos otros datos y yendo directamente a la sexualidad humana, debemos reconocer que tiene su base en un millón de años de sexogénesis. Pero posee algo singular: el instinto se transforma en libertad, la sexualidad eclosiona en el amor. La sexualidad humana no está sujeta al ritmo biológico de la reproducción. El ser humano se encuentra siempre disponible para la relación sexual, porque esta no se ordena solamente a la reproducción de la especie sino también y principalmente a la manifestación del afecto entre la pareja. El amor reorienta la lógica natural de la sexualidad como instinto de reproducción; el amor hace que la sexualidad se descentre de sí para concentrarse en el otro. El amor hace a los dos preciosos al uno para el otro, únicos en el universo, fuente de admiración, de enamoramiento y de pasión. A causa de este aura el amor se revela como el ámbito de la suprema realización y felicidad humana o, en su fracaso, de la infelicidad y de la guerra de los sexos.
El ser humano necesita aprender a combinar instinto y amor. Siente en sí la necesidad de amar y de ser amado. No por imposición, sino por libertad y espontaneidad. Sin esa libertad de quien da y de quien recibe, no existe amor. La libertad y la capacidad de amorización construyen las formas de amor que humanizan al ser humano y le abren perspectivas espirituales, sobrepasando en mucho las demandas del instinto.            

jueves, 3 de julio de 2014

Angelelli:
un fallo histórico bajo la mirada de Francisco

La Justicia determinará hoy si el excomandante del Tercer Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez mandó matar al sacerdote en 1976. El Papa hizo llegar una carta al Tribunal.


La Rioja. El crimen del obispo de La Rioja Enrique Angelelli, perpetrado por grupos de tareas de la dictadura militar el 4 de agosto de 1976, tuvo un extenso recorrido judicial que hoy llegará su fin, al menos en determinar la presunta responsabilidad de dos de los principales acusados de mandar a ejecutar ese asesinato: el excomandante del Tercer Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez y el exjefe de la Base Aérea Chamical, el comodoro Luis ­Estrella.

Más allá del valor de la sentencia, que se difundirá hoy en horas de la tarde, el caso cobró un fenomenal interés social y de la Iglesia por la preocupación que ha expresado el papa Francisco por la causa, en comunicaciones telefónicas desde el Vaticano con el hoy obispo riojano, Marcelo Colombo.

El prelado comentó a los periodistas que el ahora excardenal Jorge Bergoglio se ha venido comunicando con él para ponerse al tanto de la marcha del juicio y lo podría hacer nuevamente hoy cuando se conozca el fallo.

En tanto, una serie de actividades sociales y religiosas enmarcan las horas previas al desenlace de este histórico proceso que tiene al Obispado local como querellante, a partir de una acción penal que promovió hace algunos años el ­entonces titular de la diócesis local, monseñor Roberto Rodríguez, exmano derecha del fallecido arzobispo de Córdoba Raúl Primatesta.

Bergoglio compartió tiempos de acción pastoral con Angelelli durante los crispados años de la década de 1970, cuando la dictadura ultimó también a dos discípulos del obispo riojano: los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville.

Carta del Papa

En el fragor del desarrollo de las audiencias, el Papa hizo llegar al Tribunal una carta que se incorporó como prueba. Se trata de una misiva que había enviado al Vaticano monseñor Angelelli, en la que daba cuenta de las violaciones a los derechos humanos que se cometían en la Argentina durante la dictadura.

La carta, se evalúa ahora, es un fiel reflejo de la vista gorda que hacían por aquellos años el Vaticano y la jerarquía católica argentina respecto de la persecución y muerte de la que fueron víctimas muchos religiosos.
“Estamos permanentemente obstaculizados para cumplir con la misión de la Iglesia. Personalmente, los sacerdotes y las religiosas somos humillados, requisados y allanados por la policía con orden del Ejército”,
advertía en su carta el obispo Angelelli.


Poco después de enviar ese escrito, Angelelli fue asesinado en la ruta 38 en cercanías de la localidad de Punta de los Llanos, en un episodio que durante años se pretendió hacer pasar como un accidente vial.

El Papa cumplió con la promesa de desempolvar los oscuros archivos del Vaticano y rescató aquella carta, que remitió al obispo Colombo. En realidad, se trata de dos informes: uno sobre la misiva de Angelelli y otro sobre los crímenes de Murias y Longueville.

Anoche se realizó una marcha de antorchas por calles de la capital riojana, tras lo cual comenzó una vigilia frente a la sede del Correo Argentino, donde funciona el Tribunal Oral que hoy podría decretar una nueva condena a prisión perpetua para Menéndez, quien escuchará el fallo por videoconferencia desde la ciudad de Córdoba.


Integrantes del tribunal

El Tribunal Oral que llevó adelante el juicio que culmina hoy está integrado por José Camilo Quiroga Uriburu, Carlos Lascano y Juan Carlos Reynaga.