domingo, 5 de enero de 2014

VAYAMOS EN POS DE LA ESTRELLA
Pequeño manual de astronomía
JUAN V. FERNÁNDEZ DE LA GALA

La Navidad es un tiempo extraño: nos miramos los unos a los otros con algo menos de indiferencia y, juntos, nos sentimos invitados a compartir la alegría, incluso bajo las incertidumbres de esta crisis. La vacilante luz de una estrella, perdida en la inmensidad del cielo, es capaz de guiar la sabiduría de tres magos. El Dios de la pobreza se encarna en la sencillez de un pesebre, mientras que el dios de la riqueza, al que solemos adorar con la misma devoción, se materializa en las calles comerciales, bajo la fría luz de los escaparates. Al igual que hacemos hoy con tantas familias de desplazados y desheredados, en aquellos días decidimos cerrar nuestra puerta a la familia de Belén. Ahora le concedemos solo un lugar simbólico entre pastorcillos de plástico y comidas excesivas, al amable arrullo de la calefacción.
Vivir la Navidad no requiere preparativos superfluos. Es, sobre todo, una disposición del ánimo: significa que debemos estar especialmente atentos a los signos de esperanza de que están dotados los acontecimientos y las cosas que nos rodean, a cualquier destello de luz que pueda iluminar nuestras tinieblas personales. Desde la oscuridad de nuestra vida, como los Magos de Oriente, también nosotros estamos invitados a seguir la estrella. No es fácil. Se requieren cualidades de astrónomo, pero merece la pena intentarlo. 
Aquí van algunas pistas:

En primer lugar: es preciso sentir nuestra propia oscuridad y reconocerla. Solo quien se sabe necesitado de la luz de Dios puede ponerse en camino de búsqueda. Quienes creen tenerla metida ya en un cofre y asegurad bajo llave no necesitan a Dios; se bastan a sí mismos. Así pues, para empezar hace falta llevar consigo cierta actitud de búsqueda.

Segundo: Intentemos ver más allá. Lástima de quienes piensan que la bombilla de su casa es la estrella que están buscando. Desgraciadamente, se están perdiendo la eterna amplitud que separa las galaxias. Si queremos encontrar la estrella, busquemos más allá de nosotros mismos, más allá de nuestro ombligo, más allá de nuestra ventana, más allá de nuestros prejuicios.

Tercero: Seamos más optimistas. Hay quienes nunca buscan porque parten ya de la desalentada convicción de que no van a encontrar nada nuevo. No seas incrédulo, pega el ojo al telescopio y escruta la noche de los astros. Busca especialmente cerca de los sinsentidos y las desolaciones, porque son lugares pródigos en estrellas. Solo un buen astrónomo conoce el enorme tamaño de una estrella, aunque no parezca más que un punto vacilante en mitad de la noche. “Grande” y “pequeño” son términos muy relativos. No hay nada grande para un universo, no hay nada pequeño para un Dios.

Cuarto: Seamos perseverantes. Cuando encuentres tu estrella, síguela sin dudarlo. El camino puede llevarte largos años e incluso la mayor parte de tu vida. A veces nos parecerá una travesía inútil, porque habrá noches de niebla o porque, a cada paso que damos en su búsqueda, la estrella parecerá alejarse de nosotros otro tanto y, mientras más anhelemos su luz, más lejos nos parecerá estar. Pero si aprendemos a mirar al horizonte de una estrella, podremos cruzar con esperanza hasta el desierto más inhóspito. Para eso están las estrellas, para alentarnos a caminar.

Y quinto: Una vez que tu estrella te muestre el camino, aprende, como los Magos, a dejarte sobrepasar por el misterio, a adorar en silencio y a reconocer que hay enigmas tan grandes que enmudecen el alma. Cuando esto suceda, no digas nada. Solo contempla en silencio. Y ofrece luego, como los Magos, lo mejor que honestamente guardes en tu corazón 
"La verdadera historia de los Reyes Magos: 
una noche alegre y tensa"
Emilio Pinto






"Bienvenidos"- dijo la Virgen María, "pasen, pasen y siéntense, fuera hace mucho frío, y muchas gracias por venir".

"Bienvenidos hoy a Belén, a Isla, a Madrid, a París, a Bata, a Damasco... Bienvenidos desde hace dos mil años a reconocer al rey de reyes, y a reconocer a todos los niños del mundo".

Melchor, sacando de sus alforjas algo tapado en trapos, se lo entregó a María diciendo:

-"Venimos a adorar a Dios y a ofrecer unos pequeños presentes, tomad". Se inclinó y lo dejó a los pies de la Virgen.

María, al abrirlo, quedó desconcertada, parecía un lingote de oro, y permaneció unos instantes en silencio, hasta que dijo:

- "¿Puede Dios aceptar esto mientras que aquí en Belén hay paro?, ¿Puede aceptar esto Dios mientras que hay mujeres y niños esclavizados en el mundo?, ¿Puede Dios quedarse con el oro mientras que hay familias que no pueden pagar la luz, o padres que no tienen nada que ofrecer a los suyos, o guerras que no dejan ganarse el pan, o campos de refugiados donde falta la ayuda, o hijos que duermen en la calle? Dígame Sr. Melchor ¿Puede Dios?"

De nuevo se hizo el silencio y de nuevo María, mirando con ojos de Madre y no de reproche, dejó que el mismo Dios la inspirase, para que fuera su alma quien hablase:

-"Si a ustedes les parece bien: ¡José, trae algo que sierre oro, que lo vamos a cortar!". Poniendo las telas debajo para que no se perdiera ni un gramo, José preguntó:

-"¿Por dónde María?"

Poniendo el dedo de Jesús sobre el lingote dijo: "Aquí tienes la medida, corta tantos trozos como puedas."

Entonces Gaspar pensó en traerse algo más cómodo para sentarse, pues con tanto corte la noche se prometía larga.

- "El primer trozo, para los pastores de Belén y también para los parados de Belén del año 2014, y para crear una bonita cooperativa donde puedan trabajar los hombres y no tengan que emigrar. ¡José cuidado con las virutas que serán para la universidad de Belén!".

- "El segundo para los niños que están por nacer y cuyas madres necesiten algo para no tener que abortar".

- "Y las limaduras para los juguetes de los que está noche no tendrán nada"

- "El tercero para los campos de refugiados y para construir casas, que nadie más tenga que nacer en ningún portal"

Y así un trozo, y otro, y otro más y María se fue acordando de todos los que sufren y lloran en el mundo, para que les llegase el consuelo de Dios. Los últimos restos los guardó para el largo viaje que les esperaba.

Gaspar traía Incienso, el incienso se quemaba delante de los dioses, y era una forma de reconocer al niño como lo que era, de hecho las iglesias católica y ortodoxa lo siguen empleando en la liturgia; María acogió el presente y mientras que prendió un poco, se iba dejando llevar por un corazón de madre que sabe que los males de este mundo no son solo materiales.

"¡Gaspar!"- Le dijo María-: "Quememos el egoísmo, quememos las envidias, las malas palabras, los comportamientos corruptos, quememos las ganas de hacer daño al otro. Hagámonos como niños, que se portan muy bien pues saben que los reyes magos quieren a los que se portan bien; Pongamos buen olor al mundo, llenémoslo de buenas noticias, de la Buena Nueva. Que este olor entregue a los hombres las mejores emociones y nadie olvide que, cuando se hace el bien, el premio es la misma acción. ¡Gaspar, más, ponga más incienso que el portal, como el mundo, huele a animal y tenemos que transformarlo en olor de santidad. Que el incienso haga que todos los corazones de hoy y de mañana huelan bien, más, más incienso, hasta que quememos todos los pecados, o al menos hasta que todo hombre lo intente, intente dar buen aire a su paso."

Baltasar se mostraba intranquilo, la noche se estaba alargando... María preguntó -"¿Baltasar, qué sucede?" -"Tienen que escapar"- contestó el rey - "Tienen que cruzar el muro, tienen que pasar por las concertinas. Sin querer le hemos dicho a Herodes que veníamos a adorar a un niño, ahora comprendo que es más que un niño, que todo niño es más que un niño, todo niño es un hombre de Dios en potencia y que éste es el propio Dios, solo hay que ver a su madre; Herodes vendrá a matarlo, tienen que huir, perdónennos, muchas veces queriendo hacer las cosas bien, las estropeamos, la estrella desapareció un rato y fuimos a preguntarle y..."

- "Tranquilo Baltasar," -le dijo María- "Nuestra muerte no es el final del camino y la muerte de este niño será la salvación del mundo, en cuanto a lo que han hecho, estén tranquilos, Dios es misericordioso y os ama por encima de vuestras acciones, amar solo por las acciones no deja de ser un egoísmo. ¿Qué traéis Vos al niño Dios?"

- "Os traigo Mirra." -"¿Mirra, y eso para qué sirve? -"Mezclada con vino," - contestó el rey- "se utiliza como analgésico y significa que este niño ha venido a quitar el dolor del mundo."

-"Sí, Baltasar, ha venido a quitar el dolor pero necesita vuestra ayuda, necesita la ayuda de los niños, necesita los brazos y los labios de las madres, las palabras de los Santos, necesita el cuidado de las enfermeras, la instrucción de los maestros. DIOS NECESITA VUESTRA AYUDA para que está noche sea mágica y alegre. Necesita al Papa Francisco y al Obispo Carlos; Dios quiere vuestra ayuda para que el dolor sea fortaleza, para que quienes sufren encuentren sentido, para curar siempre el alma, aunque el cuerpo ande mal del corazón o del estómago; Hasta el último suspiro puede ser un analgésico para los demás. Dios necesita periodistas y magos, payasos y trapecistas, bailarines y músicos, poetas, médicos, cantantes, panaderos, libreros... En el fondo Dios nos necesita a todos, si no contara con todos siempre habría algo que se quedara sin hacer".

María salió un momento fuera, mirando las estrellas, lloraba, era mucha la responsabilidad y ella se sentía pequeña, sencilla, hasta que un pastor a lo lejos gritó:

-"¡María, guapa! Reina, madre de Dios, no te olvides que estás llena de gracia". Y entonces se dio cuenta. Dios elige a los sencillos para que su ego no acabe con su mensaje y se construyan otros distintos.

Hoy en Belén no hay reyes, la iglesia cerrará a las 16:30 de la tarde, pero han llegado nuestros propios reyes, el grupo de Ain Karen que ha llevado miles de peticiones al niño Dios y sobre todo ganas de adorarle. Y las iglesias del mundo abrirán y los sagrarios en los corazones de los hombres resplandecerán. Esta noche tensa está envuelta en sueños de esperanza, han venido a curarnos las heridas, han venido a ser nuestra sangre.

Bienvenidos Majestades, pasen, pasen y déjennos el mensaje de María, el mensaje del niño Jesús y, si pueden, unos calcetines, una colonia, un abrigo o una pista de coches, lo que traigan bien recibido será, pero por favor que haya para todos.

Esta noche no huele tanto a establo, pero cuidado, que Herodes está cerca.
Carta de un monje de Montserrat 
a los Reyes Magos
Josep M. Bausset


Queridos Reyes Magos: un año más, llenos de ilusión, esperemos vuestra venida y vuestros regalos, en la noche más esperada del año. Este año quiero pediros unas cajas bien grandes de solidaridad, para así terminar con el hambre en el mundo.

Traednos también unas cajas bien gruesas de fraternidad, para poner fin a las guerras, la violencia y el terrorismo.

Traednos el deseo de vivir en armonía con la naturaleza, para aprender a respetar el medio ambiente.

Dejadnos en nuestros balcones unas cajas de sentido común, para que las religiones nunca más enfrenten a los hombres y a las mujeres, sino que sean espacios de solidaridad y de fraternidad.

A los cristianos, concedednos una nueva manera de vivir, fundamentada en la fidelidad al Evangelio, sin aditivos, conservantes, ni colorantes.

Traed a los gobiernos el deseo de una paz, basada en el respeto, la justicia y la solidaridad, sobre todo para los más desvalidos de nuestro mundo.



Traed a los políticos valencianos el amor por nuestra lengua, para que sea apreciada y respetada, para que así, nuestros niños puedan estudiar en valenciano, sin sufrir ninguna discriminación.

Traed a los gobiernos de los pueblos el respete por todas las lenguas minoritarias, para que sean valoradas, protegidas y respetadas como un patrimonio de la humanidad.

Traednos también las ganas de luchar contra la violencia machista y el fin de la discriminación de las mujeres.

Traednos una sanidad para todos y trabajo para los investigadores, para que así puedan acabar con el cáncer, el sida, el alzheimer y el párkinson.

Traednos también unas cajas bien grandes de justicia, para acabar con la esclavitud, la prostitución, la xenofobia y el racismo, el abuso de poder y la explotación de las mujeres y de los niños. Traednos el sentido de la fraternidad, para que los países ricos no se aprovechen más de los países pobres, sino que nazca una corriente de solidaridad que ayude a los pueblos del Tercer Mundo a salir de la pobreza y de la marginación.



Traednos unas cajas bien grandes de honradez y de rectitud, que acabe con el fraude, la corrupción, la mentira y el abuso de los mercados financieros sobre los más débiles de la sociedad. Traednos unos paquetes bien grandes de ilusión y de responsabilidad, para que la gente en paro, pueda encontrar trabajo y así los jóvenes ya no hayan de emigrar en busca de una ocupación digna.

Dejad en nuestros balcones unas cajas de libertad, para que las naciones sin estado puedan decidir libremente su futuro, sin presiones ni amenazas por parte de los estados más poderosos.

Traednos el sentido de la fraternidad, para que nadie sea desahuciado de su casa y todo el mundo, en momentos de dificultades, pueda encontrar ayuda y comprensión.

Traednos unas cajas bien grandes de paz, para anular así el gasto militar y también todos los ejércitos.



Al director, colaboradores y a los lectores de R.D. traednos ilusión y esperanza, alegría y paz, para hacer realidad una Iglesia más sencilla, fiel a un Evangelio sin aditivos, colorantes, ni conservantes.

Al papa Francisco traedle el coraje y la valentía de los profetas y la sencillez de la Bienaventuranzas para que, como un padre y un hermano, nos acompañe en la construcción del Reino.

Y finalmente, traednos la ilusión para trabajar por una banca ética y unas finanzas con rostro humano, que no asfixien a los más débiles de nuestra sociedad, sino que los ayuden a salir de les dificultades.

Y a los valencianos, traednos la apertura de RTVV y de los repetidores de TV3, para que así, podamos defender la libertad de expresión.



CARTA A LOS REYES MAGOS
FERNANDO ALMANSA


Queridos Reyes Magos, como todos los años he tratado de ser bueno, aunque no sé si lo he conseguido. En todo caso os pido que me traigáis muchas cosas, porque vosotros sí sois buenos.

En primer lugar os pido que ya dejéis de ser Reyes, porque sobran reyes y príncipes vagos y moralistas en el mundo. Sobran casas Reales que no son reales. Monarcas que representan un esquema absolutista, machista y patriarcal de sociedades inmaduras y obsoletas. Reyes cazadores y militares, con armas a cuestas todo el día.

Queridos magos, os pido que abdiquéis de vuestra condición real, que en todo caso algún día alguien os atribuyó malintencionadamente, pues nada de real os atribuyen los evangelios.

Queridos magos de oriente, también os pido que renunciéis a vuestra magia  fantástica para quedaros en simple hombres; hombres humildes que fueron a adorar a un niño pobre de un suburbio, de una cueva. Hombres inteligentes y sabios, que supieron ver más allá del resplandor de las estrellas, para interpretar un mensaje de radical revolución y cambo social.  Así que con vuestro permiso os llamaré simplemente hermanos Gaspar Melchor y Baltasar, ni reyes, ni magos.

Queridos Hermanos Gaspar, Melchor y Baltasar, os pido que sigáis dando prioridad a lo más pequeño: a los niños, que son lo más grande de nuestra sociedad. A los pobres, que son el exponente máximo de nuestra miseria social y de nuestro deber moral de construir una sociedad mejor a partir de la lucha diaria por la justicia social.

Queridos hermanos, dejadme que os llame también hermanas, no es que crea que no tenéis el sexo bien definido, es que estoy seguro de que en el portal de Belén además de vosotros y los pastores, hubo una multitud enorme de mujeres que asistieron al parto, cuidaron del niño y de María, y probablemente dejaron  fuera de la cueva a José. Mi querido José siempre tan silenciado, tan observador, y humilde. Todas estas mujeres que no salen en las primeras escenas del Belén, pero saldrán en los momentos de la  muerte en cruz de este niño y en su posterior resurrección, seguro que estaban allí y como vosotros  y con vosotros Gaspar, Melchor y Baltasar, hubo muchas mujeres.

Queridas hermanas, os pido también que como cantaba Isabel a María, en este nuevo año que empieza se derribe a los poderosos, a los chorizos, a los políticos deshonestos, a los mentirosos institucionalizados, a los obispos infieles, a los presidentes ineptos, a los banqueros ladrones, a los injustos directivos, y a toda la escoria que flota en lo más alto de la sociedad. Y en cambio los humildes, los que sufren la crisis, el desalojo, los desahucios, el paro, la guerra, el hambre, la migración forzosa, triunfen en la revolución de la justicia que ya no puede esperar más.

Por último hermanos y hermanas me pido, os pido que caigamos en la cuenta que no hay reyes, ni magos, que somos todos y cada uno de nosotros los que hacemos la magia y los que administramos la justicia, con nuestras obras de cada día.

Queridos Reyes Magos, os prometo que el año que viene seré mejor.



Contemplar a Dios y atender al prójimo

San Bernardo de Claraval, en su interpretación alegórica del Cantar de los Cantares, reconoce que la esposa siempre está dispuesta a disfrutar de las delicias de la contemplación, pero no puede negarse a ver las necesidades de su prójimo. Copio un texto significativo a este respecto: “Tras haber realizado una buena acción, se puede descansar con mayor seguridad en la contemplación, y cuanto más consciente es uno de no haber descuidado las obras de caridad por amor de la propia tranquilidad, con tanta mayor confianza se entregará a la contemplación de las cosas sublimes y se atreverá a estudiarlas”. Para Bernardo, en esta vida, todas las formas de amor son complementarias. No puede descuidarse el amor al prójimo en nombre del amor a Dios. Porque precisamente el amor al prójimo, la “buena acción”, proporciona “mayor seguridad en la contemplación”.
 
A la luz de este pensamiento de San Bernardo, parecen inadecuadas las contraposiciones o tensiones entre vida contemplativa y acción social; o entre vida monástica y compromiso político. Me pregunto qué hay detrás de afirmaciones de este tipo: una monja contemplativa debe dedicarse a la oración y dejar las obras sociales a otras religiosas llamadas de “vida activa”. En muchos conventos, desde hace tiempo, se reparte a los necesitados la comida que no encuentran en los servicios sociales de los ayuntamientos. Si eso se hace sin ruido, nadie hace problema. Pero en cuanto el reparto va un poco más allá de la comida y se convierte en denuncia profética, aparecen las voces discrepantes. Estas voces olvidan que oración y caridad, contemplación y acción, están estrechamente implicadas. La una sin la otra se desvanece. Marta y María que, a lo largo de la historia de la espiritualidad, han sido utilizadas como icono de la acción y de la contemplación, van siempre unidas. Separadas una de otra, dejan de ser la Marta y la María del evangelio, amigas de Jesús juntas e inseparables.

Cierto, en esta vida no todos lo podemos hacer todo; cada uno tiene su carisma y sus posibilidades. Pero un cristiano con un determinado carisma debe reconocer en el carisma de otro cristiano algo propio y, por eso, debe valorarlo y apoyarlo. Además, en la vida humana y en la cristiana, no podemos hacer separaciones tajantes. Por eso son admirables y respetables aquellos cristianos que tienen capacidad de integrar distintos carismas y tareas. Más que criticar o contraponer carismas y tareas, lo que hay que hacer es aplaudir la capacidad de síntesis que tienen algunos y explorar los nuevos caminos que ahí se abren.

El funesto imperio mundial 

de las corporaciones

Leonardo Boff

            Los buenos deseos de un año feliz son rituales. No pasan de ser simples deseos, pues no consiguen cambiar el curso del mundo donde los superpoderosos siguen su estrategia de dominación global. Sobre esto necesitamos pensar y hasta rezar, pues las consecuencias económicas, sociales, culturales, espirituales y para el futuro de la especie y de la naturaleza pueden ser nefastas.
            Muchos como J. Stiglitz y P. Krugman esperaban que el legado de la crisis de 2008 sería un gran debate sobre qué tipo de sociedad queremos construir. Se equivocaron de medio a medio. La discusión no se dio. Al contrario, la lógica que provocó la crisis ha sido retomada con más furor. Richard Wilkinson, uno de los mayores especialistas sobre el tema desigualdad, estuvo más atento y dijo hace ya tiempo en una entrevista al periódico Die Zeit de Alemania: “la pregunta fundamental es ésta: ¿queremos o no queremos realmente vivir según el principio de que el más fuerte se apropia de casi todo y el más débil se queda atrás?
            Los super-ricos y super-poderosos decidieron que quieren vivir según el principio darwinista del más fuerte, y que los mas débiles se aguanten. Pero comenta Wilkinson: «creo que todos tenemos necesidad de mayor cooperación y reciprocidad, pues la personas desean una mayor igualdad social». Este deseo es negado intencionadamente por esos epulones.
            Por lo general, la lógica capitalista es feroz: una empresa se come a otra (eufemísticamente se dice que se fusionaron). Cuando se llega a un punto en que sólo quedan algunas grandes, cambian de lógica: en vez de guerrear, hacen entre sí una alianza de lobos y se comportan mutuamente como corderos. Así articuladas detentan más poder, acumulan con más seguridad para sí y para sus accionistas, sin tener en cuenta para nada el bien de la sociedad.
            La influencia política y económica que ejercen sobre los gobiernos, la mayoría de ellos mucho más débiles que ellas, es extremadamente coercitiva, interfiriendo en el precio de las commodities, en la reducción de las inversiones sociales, en la salud, educación, transporte y seguridad. Los miles de personas que ocupan las calles en el mundo y en Brasil intuyeron esa dominación de un nuevo tipo de imperio, cuyo lema es: «la avaricia es buena» (greed is good) y «devoremos lo que podamos devorar».
            Hay excelentes estudios sobre la dominación del mundo por parte de las grandes corporaciones multilaterales. Es conocido el de David Korten Cuando las corporaciones rigen el mundo (When the Corporations rule the World) . Pero hacía falta un estudio de síntesis, y éste ha sido realizado por la Escuela Politécnica Federal Suiza (ETH), en Zurich, en 2011, que se cuenta entre los más respetados centros de investigación, compitiendo con el MIT. El documento ha implicado a grandes nombres, es corto, no más de 10 páginas, y otras 26 sobre su metodología, para mostrar la total transparencia de los resultados. Ha sido resumido por el Prof. de economía de la PUC-SP Ladislau Dowbor en su página web (http://dowbor.org). Nos basamos en él.
            De entre los 30 millones de corporaciones existentes, el ETH seleccionó 43 mil para estudiar mejor su lógica de funcionamiento. El esquema simplificado se articula así: hay un pequeño núcleo financiero central que tiene dos lados: de un lado están las corporaciones que componen el núcleo y del otro, aquellas que son controladas por él. Tal articulación crea una red de control corporativo global. Ese pequeño núcleo (core) constituye una super-entidad (super entity). De él emanan los controles en red, lo que facilita la reducción de los costos, la protección de los riesgos, el aumento de la confianza y, lo que es principal, la definición de las líneas de la economía global que deben ser fortalecidas y dónde.
            Ese pequeño núcleo, fundamentalmente de grandes bancos, detenta la mayor parte de las participaciones en las otras corporaciones. La cúpula controla el 80% de toda la red de corporaciones. Son apenas 737 actores, presentes en 147 grandes empresas. Ahí están el Deutsche Bank, el J.P. Morgan Chase, el UBS, el Santander, el Goldman Sachs, el BNP Paribas (entre otros muchos). Al final menos del 1% de las empresas controla el 40% de toda red.
            Este dato nos permite entender ahora la indignación de los Occupies y de otros que acusan al 1% de las empresas de hacer lo que quieren con los recursos procedentes del sudor del 99% de la población. Ellos no trabajan ni producen nada. Solamente hacen más dinero con el dinero lanzado en el mercado de la especulación.
            Fue esta absurda voracidad de acumular ilimitadamente la que gestó la crisis sistémica de 2008. Esta lógica profundiza cada vez más la desigualdad y hace más difícil la salida de la crisis. ¿Cuánto de inhumanidad aguanta el estómago de los pueblos? Todo tiene su límite y la economía no lo es todo. Pero ahora nos es dado ver las entrañas del monstruo. Como dice Dowbor: «La verdad es que hemos ignorado al elefante que está en el centro de la sala». Está rompiendo todo, los cristales, la vajilla y pisoteando a las personas. ¿Pero hasta cuándo? El sentido ético mundial nos asegura que una sociedad no puede subsistir por mucho tiempo asentada sobre la sobreexplotación, la mentira y la antivida.


jueves, 2 de enero de 2014

El Papa “marxista” 
pone en riesgo 
los dólares de los filántropos estadounidenses
 PAolo Mastrolilli


  

Mientras era Rush Limbaugh, el excéntrico comentarista radiofónico conservador norteamericano, o el Tea Party, influenciados quizá por un antiguo prejuicio anticatólico, se podía pasar por encima. Pero ahora, si es cierto que el fundandor de Home Depot, Ken Langone ha declarado a la televisión CNBC que las opiniones del Papa sobre la economía están creando un problema, es algo un poco más serio que hay que resolver. 

  
Algunos grandes financieros de los Estados Unidos están reconsiderando las donaciones a la Iglesia, y esto pone en peligro sus actividades en todo el mundo. En la exhortación Evangelii Gaudium, el pontífice había advertido sobre los excesos del capitalismo. Los conservadores americanos habían reaccionado mal, y Limbaugh lo había acusado de usar un lenguaje marxista. En su entrevista con Andrea Tornielli a 'La Stampa', Francisco había respondido que el marxismo es una ideología errónea, “pero yo he conocido diversos marxistas que eran buenas personas, y por lo tanto este adjetivo no me ofende”. 


La disputa con Limbaugh y el Tea Party se había cerrado así, pero ahora se estaría abriendo otra más peligrosa. Ken Langone es un católico muy devoto y también el fundador de la gran cadena de productos para la casa Home Depot. Ha hecho siempre donaciones importantes a la Iglesia, y el cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, lo ha involucrado en la recaudación de cerca de 180 millones de dólares necesarios para restaurar San Patrick, la catedral construida en 1878 en la Quinta Avenida. 
  

“Un potencial donante a siete cifras –ha dicho Langone al canal económica CNBC-- me ha dicho que es reacio a participar porque está preocupado por las críticas del Papa hacia el capitalismo. Las considera un elemento de exclusión”.El donante había quedado especialmente impresionado por las palabras según las cuales “la cultura de la prosperidad ha hecho a los richos incapaces de sentir compasión por los pobres”. Langone dijo haber planteado la cuestión a Dolan: “Eminencia, esto es un obstáculo más del que no teníamos necesidad. Los americanos están entre los filántropos más generosos del mundo, pero deben ser abordados en la manera justa. Se obtiene más con la miel que con el vinagre”. 



Según el fundador de Home Depot, Dolan lo tranquilizó explicándole que el donante había entendido mal las palabras de Francisco: “El Papa ama tanto a los pobres como a los ricos. Cuando este donante entienda bien su mensaje, no tendrá problemas en contribuir”. Langone respondió que hablará con él, pero no quiso hacer público el nombre de la persona. 



El problema, si fuera más allá de una simple deserción, podría convertirse en algo complicado para el Vaticano, llegando incluso a plantear dificultades más allá de la recaudación de los fondos necesarios para restaurar San Patrick. Estados Unidos y Alemania, de hecho, son los países que contribuyen más en las actividades de la Iglesia en todo el mundo: si los grifos de los filántropos católicos se cerraran, remplazarlos para ayudar a los pobres como hacen las Catholic Charities, sería muy difícil. 



Naturalmente puede ser que tenga razón Dolan: una duda no basta para crear un fenómeno, y una mejor comprensión de las opiniones de Francisco puede resolver la cuestión. Es curioso además que justo sobre estas posiciones económicas y sociales, la Casa Blanca espera reconstruir su relación con el Vaticano, después de las dificultades en el pasado legadas a los temas de la vida y el aborto.