lunes, 26 de noviembre de 2012


Lo Mejor del Concilio


La Biblia, considerada libro sagrado e inaccesible en vitrinas herméticas, se convertía en Palabra viviente...(Dolores Aleixandre, rscj). 


Cuando empezó el Concilio yo llevaba una cofia almidonada de campesina borgoñona del s. XVIII que sobresalía por los lados y sólo me permitía mirar de frente. Al acabar el Concilio, la habíamos cambiado por otra que se ajustaba a la cabeza y hacía ya posible una mirada panorámica: todo un símbolo de la ampliación de visión y ensanchamiento de horizontes que se vivía a nivel eclesial.

Lo mejor del Concilio creo que fue permitirnos vivir la experiencia de que lo que parecía inmutable, mutaba, lo atado se desataba y lo petrificado se derretía. Y eso grabó en nuestras conciencias la convicción de que lo esencial del Evangelio es muy poco y casi todo lo demás es cuestionable, reversible y adaptable.

Se desmoronaban las murallas de la Jericó eclesial y se invitaba a todos pasear por sus parques y avenidas: la llamada a la santidad dejaba de ser propiedad privada de clérigos y religiosos y se convertía en una vocación universal que nos igualaba a todos.

La Biblia, considerada libro sagrado e inaccesible en vitrinas herméticas, se convertía en Palabra viviente, se instalaba en la mesa camilla de nuestra casa y viajaba con nosotros en transporte público.

La liturgia se sacudía las sandalias de tanto polvo de rituales arcanos y vestimentas extrañas y la Eucaristía volvía a ser Pan roto y compartido que circulaba en la comunidad de hermanos y hermanas.

¿Lo peor? La falta de estrategias pedagógicas para explicar los cambios y un optimismo demasiado ingenuo y poco previsor: impidió calcular el poder que iban a seguir ejerciendo los sectores reacios al Concilio que, con la curia vaticana a la cabeza, ejercían mando en plaza y tenían en su mano la palanca del freno.

¿Qué cambió?

Dejar de mirar el mundo alejándose irremisiblemente de Dios y amenazando a la Iglesia: nos invitaron a contemplarlo confiando en la presencia fiel de Dios y de su amor irrevocable a la humanidad.

Llamar a la Iglesia “Pueblo de Dios” consiguió que le caducara el código de barras al anterior “modelo piramidal”. Esta nueva imagen conecta tanto con la propuesta evangélica de circularidad fraterna (en la que la silla del Padre vacía, en expresión feliz de Carlos Domínguez) que sigue manteniendo su poder de atracción a pesar de los intentos de sofocarla.

Ha emergido la dignidad de la conciencia, con la belleza de Eva en el jardín de la creación y han salido huyendo como sabandijas un sin fin de normas, rúbricas, prescripciones y observancias inverosímiles que se habían ido colando por las rendijas de la praxis cristiana.

Habían ejercido su ridículo poderío más tiempo del conveniente con la ventaja para el estamento clerical de que dejaban en sus manos el control de las conciencias: no hay más que recordar aquellas confesiones del “sonsáqueme, padre”, respondiendo a preguntas infames tipo “cuántas veces” y “con quién” que le amargaron la infancia a más de uno.

Ahora intentan volver a colarse y unos cuantos estarían encantados de su retorno, pero la conciencia cristiana adulta se ha enderezado como aquella mujer encorvada del Evangelio: ya no estamos dispuestos a perder el estatuto de los hijos para recaer en la sumisión de los siervos o en el infantilismo de los menores de edad.

En cuanto a los frenos y retrocesos y más allá de la responsabilidad de la jerarquía, que tiene su cuota, también otros hemos puesto trabas al fluir del torrente conciliar. La generación de los que vivimos aquellos cambios corremos el peligro de sacralizarlos sin admitir que se pongan en cuestión. Tenemos que ser más flexibles y estar dispuestos a someter a discernimiento los “formatos” en que hemos vivido el Concilio, aceptando que muchos de ellos necesitan de nuevo “aggiornamento”.

Pobres de nosotros si nos volvemos tan “ultras” como los que, del otro lado, se cerraron y se siguen cerrando a moverse de sus posturas.

Dolores Aleixandre, rscj

El Ciervo / Reflexión y Liberación  -   Octubre 2012




  

domingo, 25 de noviembre de 2012


Pbro Lucas Trucco

Domingo de Cristo Rey 

Ideas para la reflexión:
·         El evangelio de Juan relata un dialogo. En realidad, más que un interrogatorio, parece un discurso de Jesús para esclarecer algunos temas que interesan mucho al evangelista. En un determinado momento Jesús hace esta solemne proclamación: “Yo para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”. Jesús no solo dice la verdad, sino que busca la verdad y solo la verdad de un Dios que quiere un mundo más humano para todos sus hijos e hijas. Por eso, Jesús habla con autoridad, pero sin falsos autoritarismos. Habla con sinceridad, pero sin dogmatismos. No habla como los fanáticos que tratan de imponer su verdad. Tampoco como los funcionarios que la defienden por obligación aunque no crean en ella. No se siente nunca guardián de la verdad sino testigo.


·         Algunos pueden pensar que declarar a Cristo “rey” del universo es un anacronismo monárquico, un resabio de tiempos pasados, incluso si entendemos esta realeza en sentido más o menos metafórico. Puede que en parte sea verdad, pero si lo pensamos fríamente, declarar que Cristo es “presidente” o “primer ministro” de una cierta república, por mucho que no sea de este mundo, nos podría resultar aún más extraño (por no decir, ridículo). Y es que el título de presidente o primer ministro tiene un sentido meramente funcional y, por eso mismo, advenedizo, pasajero y temporal.[1]

·         La fiesta de Cristo, Rey del Universo, que cierra el año litúrgico, nos habla de la victoria final del amor y de la vida sobre el pecado y la muerte; algo que no siempre es patente en este mundo, en el que tantas veces parece que la bondad, la honestidad y la justicia no compensan y no merecen la pena. Pero Jesús, en su extraño reinado, coronado de espinas y entronizado en la cruz, testimonia que, al final, no hay fuerza mayor ni poder más grande que el del amor y el perdón, hasta la muerte; que ese reino, aunque no es de este mundo, está presente y operando ya en él, por medio de aquellos que escuchan su voz y tratan de ponerla en práctica; y que, al hacerlo, ellos mismos participan de la realeza de Cristo (invitados a tomar su cruz) y de su autoridad (el poder del amor), y se convierten en profetas, testigos del nuevo y definitivo reino, y en sacerdotes,  mediadores del Dios Padre de todos.[2]

·         Jesús se convierte así en “voz de los sin voz, y voz contra los que tienen demasiada voz” (Jon Sobrino).

·          Jesús entrega, “lo matan”, su vida porque quiere ser coherente al mensaje, porque no quiere negociar ningún valor del Reino. Debemos decirlo: el gran problema de la Iglesia no es la ortodoxia sino la ortopraxis (recta práctica del Evangelio), es que muchas veces borramos con el codo lo que escribimos con la mano.[3]


[1] Cfr. Pág. Web “Ciudad redonda”
[2] Cfr. Pág. Web “Ciudad redonda”
[3] Cfr. Reflexión del Domingo XXXIII durante el año de Gabriel Ghione –año 2012-

viernes, 23 de noviembre de 2012


Pbro. Jorge trucco
CRISTO REY

TRIGÉSIMO CUARTO DOMINGO DURANTE EL AÑO


Dn 7,13-14: 
"...Vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre"
Ap 1,5-8: 
"Él vendrá entre las nubes y todos lo verán"
Jn 18,33b-37: 
"Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad escucha mi voz"

· Fiesta  de Cristo Rey, que ya celebramos en la PASCUA,  el  VIERNES SANTO,  en  la fiesta de la ASCENSION, y CADA DOMINGO al  celebrar la Eucaristía: Jesús como centro de nuestra vida. La Palabra nos invita a cerrar el año litúrgico expresando nuestra fe en Jesús que da sentido a nuestra vida y señala un rumbo a la historia.
· Las antiguas profecías anunciaban que Dios salvaría a su pueblo mediante un descendiente del rey David. Así Daniel (7,13-14) anuncia a un Hijo de hombre que será entronizado por el mismo Dios. La expectativa de un Mesías real de linaje davídico era, probablemente, la religiosidad popular de la época.
· Juan (18,33-37) nos presenta a Jesús en una circunstancia bastante poco  “digna”  de un rey. Aquí está la ironía, Jesús, atado para la crucifixión actúa como un rey, libre de todo. Pilato, actúa preso de su cargo y ambiciones.

· "Mi reino no es de este mundo"  ¿querrá decir “no preocuparnos de los problemas del mundo y esperar todo del cielo”?... Si Jesús hubiera entendido así su vida, seguramente no habría tenido que comparecer ante Pilatos… Muchas veces así lo presentan los poderes económicos en las sociedades injustas para legitimar sus injusticias. Cuando dijo “mi reino no es de este mundo” ¿no habría que entenderlo más bien "yo soy  rey, pero no como los de este mundo"?.
La misericordia para con los pecadores, la restitución de la salud a los enfermos, la vuelta a la vida a los muertos, el devolver la dignidad a los excluidos y la libertad a los oprimidos, y el dar de comer a los hambrientos, son signos reales de la irrupción de ese reinado de Dios en la historia humana.

· Jesús  nos trae el REINO DE LA VERDAD. Desde hace muchos años hoy se celebra el día del apostolado laico: dar testimonio del amor, de la verdad y la justicia en las distintas realidades familiares, laborales, etc. TESTIGOS DE COHERENCIA… ¿por qué estamos dispuestos a jugarnos la vida?...

Aunque la injusticia no es querida por Dios, no rompe su Plan. O aceptamos a un Rey que se juega la vida, pero “no se vende”, o nos condenamos como aquellos que por despreciar la propuesta de Jesús decían "no tenemos más rey que el Cesar" (la salvación no venía como ellos la esperaban, en la “ley del más fuerte”, sino en la coherencia de Jesús).

* ¡Cuánto nos falta hoy ese testimonio de la verdad y justicia que muestra el Reino de Dios! Jesús nos trae el Reino de Dios, de la Verdad-Justicia, que no es de este mundo, mundo de mentira. Proclamar hoy a Jesús como Rey es estar dispuestos a dar testimonio de su Palabra que es la Verdad. ¿Qué lugar ocupó la Palabra de Dios en nuestra vida durante este año?... ¿nos han perseguido por practicar la justicia, como a Jesús?

El Reino de Dios se construye no con la espada, sino tomando la cruz: tirando por tierra el apoyar la obra de la Iglesia en PODERES DE "ESTE MUNDO". (El Apocalipsis alienta a las comunidades perseguidas por el poder de turno; Jesús con su sangre nos salvó, nos sigue salvando)

En el sentido bíblico, muchas de las cualidades o características atribuidas a Dios tienen como objetivo provocar la imitación de los seres humanos. Si Dios descansa en el séptimo día, el hombre también tiene que hacerlo; si Dios ama es para que nosotros amemos; si Dios es perfecto en el amor también nosotros tenemos que serlo; si Dios hace salir el sol y llover sobre buenos y malos también nosotros tenemos que proceder sin discriminaciones... El Cristo rey de la cruz con el cartelito INRI, es la vacuna contra la ambición: tentación y pecado capital de la Iglesia. En el mundo (fuera y dentro de la Iglesia…) todo se compra y se vende (corrompe…).  Si seguimos en el no te metás… o si todos lo hacen, por qué yo no voy a aprovechar… si todos hacen trampa, por qué yo no la voy a hacer… en pocos años estaremos en el primer puesto entre los “reinos de este mundo”…

La Iglesia, comunidad de los que seguimos a Jesús, es “germen y principio de este Reino” (LG 5). El Reino del servicio coherente y humilde, y desde aquel no-poder manifestado en la Cruz. Mirar a Jesús que se JUEGA LA VIDA POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA, sin dejarse intimidar por Pilato, puede motivarnos para que en esta semana en la oración nos preguntemos: ¿por qué cosas estoy yo dispuesto a jugarme la vida?....


Martín Gelabert Ballester, OP 
Qué hizo Jesús no es la buena pregunta 



A propósito de muchas cuestiones algunos apelan, para saber a qué atenernos, a lo que hizo Jesús o a lo que dice el Nuevo Testamento. Ahora bien, para entender bien a Jesús hay que situarlo en su tiempo y lugar. Hay asuntos sobre los que Jesús no se pronunció. Y si encontramos algún texto en el Nuevo Testamento que tenga alguna relación con tales asuntos, no debemos olvidar que el contexto histórico y social del tiempo de Jesús era muy distinto al nuestro. Por tanto, no podemos trasponer tal cual la respuesta de Jesús, sin conocer, por una parte, el contexto en el que esa respuesta se dio y, por otra parte, sin analizar la situación actual a la que queremos responder.
  

Para un cristiano, Jesús es una referencia ineludible a la hora de tomar decisiones. Pero no podemos pretender que la decisión que tomamos nosotros, sea la que Jesús tomaría hoy. La decisión es responsabilidad nuestra. Y es posible que otro cristiano, situado en la misma tesitura, tome otra decisión distinta, igualmente legítima y evangélica, debido a que ha hecho un análisis distinto de la situación. ¿Qué responde mejor al amor evangélico? ¿Dar una limosna al pobre, entregar esa cantidad a una institución como “Caritas”, exigir responsabilidades a los servicios sociales del ayuntamiento o votar en las próximas elecciones a otro partido? No se trata de actos incompatibles, pero cada uno pondrá el acento preferentemente en uno u otro según el análisis que haga de la situación social del pobre. La buena pregunta a propósito de muchas cuestiones en las que buscamos inspiración en la persona de Jesús no es: ¿qué hizo Jesús?, sino: ¿qué debemos hacer nosotros hoy inspirándonos en el espíritu de Jesús? Esta pregunta nos obliga a asumir responsabilidades y, por tanto, a responder de nuestros actos.
  

Este modo de proceder vale no sólo para asuntos personales, sino también para asuntos eclesiales. Cuando, por ejemplo, se apela a que los sacramentos provienen de Cristo, ya hace tiempo que se abandonó la pretensión de buscar en el Nuevo Testamento la realidad sacramental actual. El sacramento tiene una referencia a Cristo y una configuración eclesial. De modo que a la referencia al pasado de Cristo hay que añadir una referencia a la actualidad de Cristo, o sea, al Espíritu Santo. Los sacramentos tienen así una doble autoría, Cristo y el Espíritu, y la segunda autoría deja a la Iglesia la posibilidad de interpretar y regular, como así lo ha hecho a lo largo de la historia. No hay ritos y misales inmutables, como el de San Pío V. Antes de este venerable Papa ya se celebraba la eucaristía. Su Misa y su rito tienen una referencia apostólica, pero también se deben a una intervención humana y eclesial que la misma autoridad humana y eclesial puede cambiar.

jueves, 22 de noviembre de 2012


Pbro. Diego fenoglio
Jesucristo Rey del Universo

“…Reino de paz, justicia, verdad y libertad…”



La festividad de Cristo Rey cierra el año litúrgico y se pretende poner en el horizonte de nuestra historia a Aquél que ha hecho presente en este mundo el reinado de Dios, que no es un estado, sino una situación en la que los hombres deben aprender a vivir en solidaridad.

La acusación contra Jesús de que era rey, mesías, la aprovecha Juan teológicamente para un diálogo sobre el sentido de su reinado. Este no es como los reinos de este mundo, ni se asienta sobre la injusticia y la mentira, ni sobre el poder de este mundo. Allí, pues, donde está la verdad, la luz, la justicia, la paz, allí es donde reina Jesús. No se construye por la fuerza, ni se fundamenta políticamente. Es un reino que tiene que aparecer en el corazón de los hombres que es la forma de reconstruir esta historia. Es un reino que está fundamentado en la verdad, de tal manera que Jesús dedica su reinado a dar testimonio de esta verdad; la verdad que procede de Dios, del Padre. Sólo cuando los hombres no quieren escuchar la verdad se explica que Jesús sea juzgado como lo fue y sea condenado a la cruz. Esa es la verdad que en aquél momento no quiso escuchar Pilato, pues cuando le pregunta a Jesús qué es la verdad sale raudo de su presencia para que poder justificar su condena posterior. Juan nos quiere decir que Jesús es condenado porque los poderosos no quieren escuchar la verdad de Dios.

El sentido profundo de los signos realizados por Jesús será, justamente, indicar que el Reino de Dios ya está abriéndose camino. La misericordia para con los pecadores, la restitución de la salud a los enfermos, la vuelta a la vida a los muertos, el devolver la dignidad a los excluidos y la libertad a los oprimidos, y el dar de comer a los hambrientos, son signos reales de la irrupción de ese reinado de Dios en la historia humana.


martes, 20 de noviembre de 2012


ESCUELA 
DE ESTUDIOS BIBLICOS 
“PARRESÍA”


EL DIABLO.


¿QUÉ SE HA DICHO?

Ø RELEVANCIA DEL TEMA “... la tarea central de la novelística de hoy es la indagación del hombre, lo que equivale a decir que es la indagación del Mal.  El hombre real existe desde la caída. No existe sin el demonio, Dios no basta”. (Ernesto Sábato)
Ø EL MALESTAR EN LA CULTURA: “El diablo sigue siendo el mejor subterfugio para disculpar a Dios” (Sigmund Freud)
Ø PREOCUPACIÓN ECLESIAL: “… una de las mayores necesidades de la Iglesia es la defensa de la existencia de aquel mal que llamamos demonio” (Pablo VI)
Ø ESTRATEGIA DE SATÁN: “… la mejor treta del diablo es convencernos de que no existe” (Baudelaire).
Ø PREGUNTA TEOLÓGICA: ¿Se podrá salvar el diablo? (G. Pappini).
Ø PREGUNTA PASTORAL: ¿Qué hacer con el diablo? (J. Moltmann).



¿QUE  SABEMOS?

Ø La Biblia: SATÁN= AT ¿una figura marginal?;   NT, su auge?
Ø El Magisterio eclesiástico (Concilios, Papas y Catecismo Oficial). 
Ø Teólogos y biblistas (K. Rahner, Xavier León-Doufour, etc.).
Ø Pastoral: ¿Una novísima estrategia “demoníaca” para el siglo XXI?




INFORMACIÓN:

D Í A :          Viernes 30 de noviembre
LUGAR:       Casa de la Catequesis en Obispo Trejo 459
H O R A :     19,00-21,30 hs.
ORGANIZA: Escuela de Biblia “Parresía”
DOCENTE:   Pbro. Juan Manuel González
C O S T O :   $ 20 (habrá un apunte de libre adquisición: $ 25)





ACTIVIDADES BÍBLICAS 
DE LA ESCUELA DE BIBLIA 
"PARRESIA"

LUNES 19:
TEMA: Jesús Sanador (1)
LUGAR: Pquia. Santa María de la Paz
HORA: 20,30-23,00 hs.


MARTES 20
TEMA:  Jesús Sanador (2)
LUGAR: Pquia. Santa María de la Paz
HORA: 20,30-23,00 hs.



MIÉRCOLES  21
TEMA: Libro del Apocalípsis (2)
LUGAR: Pquia. María y José
HORA:  1930-21,00 hs.



JUEVES 22
TEMA:  Libro del Apocalípsis
LUGAR: Pquia. María y José
HORA: 19,30-21,00 hs.




VIERNES:
Cierre de los cursos 
de éste año en la Pquia de Alta Gracia.