domingo, 29 de julio de 2012


Los llamo a la conversión a los ricos
Eugenio Pizarro, sacerdote chileno




El Evangelio es la conocida "multiplicación de los panes". Nos muestra a Jesús padeciendo con los que tienen hambre. Lo significativo de este episodio de la vida de Jesús, es que da una orden: "Dénles ustedes de comer".

Esto quiere decir que nos hace responsables por el hambre en nuestra sociedad. Se trata de preocuparnos, mejor dicho: de ocuparnos de todos aquellos que sufren de hambre.

Es cierto, que cuando nos referimos al hambre, nos estamos centrando en el hambre que no tiene que comer. Pero también podemos entender que la palabra "hambre" encierra toda demanda humana, especialmente la demanda de los más pobres.

Jesús nos ha pedido y enseñado que busquemos antes que nada el Reino de Dios y su justicia. Que tengamos hambre y sed de justicia. Y que el resto se nos dará como añadidura.

Pero bien sabemos que el Reino de Dios es fraternidad, es la solidaridad: la ocupación de los unos por los otros, especialmente por los empobrecidos, que son los más necesitados de saciar su hambre: toda su hambre, entendiendo por ella toda demanda humana. Con esto debe quedarnos muy claro que Jesús nos manda a terminar con el hambre integral: de toda hambre humana.

Lo digo así, tal cual, para combatir ciertos reduccionismos con respecto a nuestra vida cristiana, especialmente a los que reducen su vida cristiana a una mal entendida vida espiritual. Se trata más bien de un espiritualismo enajenante, individualista e integrista, que mira con reservas toda acción que apunta a la justicia social, al bien común; al bien de la "polis": que apunta a la política. Hay que contraatacar ese reduccionismo, entendiendo, con compromiso, que todo lo humano también es espiritual.

Estábamos diciendo que el Reino de Dios es fraternidad, solidaridad, ocuparnos los unos por los otros. Para esto es necesario pedir y tener la virtud teologal de la Caridad. Y me refiero a la virtud teologal: de Dios, porque muchas veces confundimos el mandamiento del amor como un mero sentimiento humano de amor. Es decir no se trata sólo de amar a mis amigos y a mis seres queridos.

Se trata de amar icluso al enemigo y al "roto" que miro con desprecio porque lo considero "flojo" y que me produce rechazo y me justifica comodamente, no actuando y no comprometiéndome nunca por la causa de los más pobres, y mostrando que me muevo más bien con puros sentimientos y no con una caridad, que es un amor hasta que duela. Creo que hay que revisarse al respecto.

Esta concepción tal vez ideologizada políticamente me hacer ser renuente a todo lo que significa amar comprometida e integralmente, buscando la justicia social, la salvación y la liberación integral de "todo el hombre y de todos los hombres". Entonces, seamos obedientes a la orden que Jesús hoy nos da: "Dénles ustedes de comer".

También este Evangelio y lo significativo de la orden de Jesús, nos muestra a un muchacho que ayuda instrumentalmente a Jesús para multiplicar los panes. Entrega o comparte lo poco que tiene.

Entrega 5 panes y dos peces: responde a la orden de Jesús compartiendo y poniendo en manos de Jesús los panes y los peces. Esto también es muy significativo, sobre todo, para católicos de formas y no de fondo, que critican a su misma Iglesia y no hacen nada ellos personalmente, para construir en forma constructiva y con amor, no poniendo los peces y panes.

Generalmente son poderoso católicos que llenan los domingos los templos del barrio alto de Santiago, que no quieren compartir las inmensas cantidades que tienen, con la cual muchos chilenos empobrecidos saciarían su hambre; mejorarían su miseria de sueldo; mejorarían las condiciones de sus trabajos; habría viviendas y viviendas dignas; habría acceso a una salud digna de seres humanos; a una educación de calidad y gratuita; no existiría el miserable e inmoral sueldo mínimo de 193 mil pesos; no habría empobrecidos e indigentes.

Sí, hermanos católicos poderosos, que acumulan riqueza produciendo la pobreza y miseria en "millones de pobres que piden a sus pastores una liberación que no les llega de ninguna parte (Medellín). Ustedes tienen muchos "panes y peces" (riquezas). Compártanla y se produciría la multiplicación de los panes en Chile. Yo les aseguro que les sobrará. Y se llenarán canastas con las sobras.

Si el abismo entre vuestras riquezas es escandaloso comparado con la miseria de tantos pobres que, intencionalmente y estratégicamente han sido escondidos en distintas partes de Chile. Los llamo a la conversión.

Y al gobierno: para posibilitar la "multiplicación de los panes" en Chile, lo llamo a no cuidar tanto los intereses de los grandes empresarios; que hagan una verdadera Reforma Tributaria, que en términos evangélicos sería como el muchacho que pone de lo suyo y se produce la multiplicación. Los llamo a la conversión, y les recuerdo que van a ser juzgados por Dios por el amor que comparte para que haya salud para los enfermos; casa para los que están a la interperie desnudos, con frío en nuestras noches de invierno (mateo 25), no olvidando que todavía quedan damnificados del terremoto del sur. Yo soy un convencido que con vuestro dinero se puede reconstruir Chile y les va a sobrar mucho dinero. ¡Vamos que se puede! El Cristo que está en el pobre espera vuestro compartir: espera vuestros panes y peces. Y en Chile habría hoy el milagro de la multiplicación y el compartir.

Este Evangelio de hoy nos está diciendo que tengamos confianza y esperanza en nuestra capacidad para hacer el bien a los demás; en nuestra capacidad de evangelizar con lo que somos y tenemos. Póngámonos al servicio de los demás; al servicio pastoral evangelizador. Pongamos con fe, en manos de Jesús, nuestra capacidad: nuestro 5 panes y dos peces. Es Jesús el que multiplica nuestros dones y esfuerzos para que salvación y liberación sea un saciar el "hambre" integral, y alcance para todos e incluso sobre.

Es Cristo el Evangelizador de "todo el hombre y de todos los hombres". Nosotros somos sus colaboradores. Cristo necesita de nosotros, nuestra decidida voluntad, de poner a su disposición lo poco y mucho que tenemos y somos; necesita nuestros pobres y ricos recursos; nuestra pobre y abundante generosidad, nuestros pocos y muchos panes y peces.
Seamos como el pobre, pero generoso muchacho oferente del Evangelio, que comparte lo que tiene... Hermanos (as): La siembra, por parte nuestra, del bien en nuestro mundo: del Evangelio encarnado, será un permanente milagro de multiplicación de nuestras capacidades y cualidades; de nuestros esfuerzos; también de nuestras riquezas no siempre bien habidas.

Será el milagro que alimenta la fraternidad y la justicia para nuestros hermanos. Se trata de un modelo de sociedad del compartir según la necesidad de cada uno; de la civilización del amor, versus un modelo de sociedad acumuladora y egoísta, que no distribuye, que acapara en pocas manos, haciendo la escasez en muchas manos empobrecidas.

Se trata del neo liberalismo o "capitalismo salvaje" condenado por la Iglesia, porque hoy, en el pobre y marginado, Cristo está padeciendo bajo el poder de Poncio Pilato. Es lo que nuestros obispos han llamado tantas veces "pecado social". Y por esto vamos a ser juzgados por Dios, no olvidando que nuestro santo el padre Hurtado, asumiendo integralmente a Jesús, nos gritó: ¡El pobre es Cristo! Amén.

La Iglesia católica denuncia que 
unos dos millones de argentinos 
pasan hambre
Detectan que la pobreza está más “enraizada” que en los ‘90
Barómetros del Observatorio de la UCA



(Sergio Rubín, en Clarín).- La Iglesia católica argentina propuso a los dirigentes como un ambicioso objetivo del Bicentenario -un período que estableció entre 2010 y 2016- derrotar la pobreza. O, al menos, reducirla a su mínima expresión. Pero la meta está resultado muy esquiva.

El último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina -que monitorea aquel objetivo- arrojó que en octubre del año pasado había 21, 9 % de pobres, entre ellos y 5,4 % de indigentes, casi cuatro veces más que lo que calculó el INDEC. Además, estimó que había 560 mil hogares -unos dos millones de personas- que pasaban "con frecuencia" hambre, entre otras realidades sociales desalentadoras. Una situación que, descuentan sus autores, se agravó en los últimos meses por la desaceleración económica y la persistencia de la alta inflación.

El director del Observatorio, Agustín Salvia, cree, incluso, que la pobreza estructural, aquella que abarca a quienes no tienen posibilidades de ingresar al sistema, está más enraizada que en la década del '90. "Lo que llamamos el núcleo duro de la pobreza es más duro", apunta. En diálogo con Clarín, Salvia analizó los datos del trabajo, que comparó la situación de 2007 con 2011, y que muestran "una pequeña mejora" de los índices, sobre todo 2010 y 2011 -tras el deterioro económico de 2009-, "muy ligada a mejoras en los ingresos y a un mayor consumo, lo que no está mal.

Pero -agregó- fue sobre todo a través de la Asignación Universal por Hijo y el aumento del trabajo precario, sin que ello implique un cambio cualitativo de las condiciones materiales y sociales de vida".

Para Salvia, la dificultad para vencer la pobreza, en particular la estructural, pasa por el hecho de que "no se logra ir más allá de ciclos económicos que, en su etapa expansiva, derraman una mayor capacidad de consumo, pero sin atacarse de modo integral el problema". Esto se agrava en el actual contexto porque "la capacidad de consumo es afectada por la inflación, que erosiona los planes sociales ".

Salvia considera que los cambios sustanciales, que derroten el núcleo duro de la pobreza, "no van a venir por la decisión de un gobernante de aumentar la asistencia social". Sino que vendrán, a su juicio, por "políticas integrales y articuladas en materia de educación, vivienda, salud, desarrollo urbano...".

Señala que los programas integrales requieren de 5, 10, 15 y 20 años. "Lo que hay que hacer es empezar", dice. Y descuenta que "es posible, entonces, que en 20 años se derrote la pobreza; en 10, que no haya indigentes, y en 5, que no haya hambre". Pero que, por lo pronto, hace falta que el Gobierno reconozca la realidad y no que calcule la pobreza en base a "una canasta con precios que no existen y que llevan a concluir que la indigencia está por desaparecer".

sábado, 28 de julio de 2012


El mundo aprendió a “producir”, 
pero no a “compartir”.
Comentario al Evangelio del domingo (Jn.6,1-15)

I. Noción bíblica de Milagro = superar el límite (G. Theissen). La resurrección: vencer el ultimo límite: la muerte. Los milagros son signos del Reino que aluden a la Pascua.
1)      Los milagros en tanto que signos del Reino, pertenecen a su “sym-bología” (re-velan), no a su “tecno-logía” (construyen= pentecostales).  No es el reino de los Milagros (mercado religioso), sino los milagros del Reino (signos, gestos, etc.).
2)      Nadie hace el reino (tecnología = pelagianismo), el reino es “don-gracia” que se ofrece irrestrictamente a todos los humanos.
3)      Se trata de signos del “Reino” (= humanizadores), no signos religiosos-eclesiásticos (grutas, cruces, etc.).

En nuestro relato (Jn.6), el “limite” se ha radicalizado: Niño, cinco panes de cebada y dos pescados, etc. Para que quede de manifiesto la “gratuidad”.
Actualización: la iglesia narra los milagros de Jesús, para que la gente se convenza que el límite se puede vencer (incluso la muerte).



II. Siguiendo a Theissen (ha estudiado la estructura de los relatos de milagros), ha calificado éste tipo de regalo como de “donación”:
con dos características:
1)      La iniciativa la toma el taumaturgo (= obrador de milagros =Jesús). Actualización: la iniciativa la tiene la iglesia, a la hora de poner signos de Reino.
2)      La abundancia (generosidad del don), por ello sobran 12 canastos (símbolo de abundancia y universalidad).

Pascal decía que los milagros son “signos a-normales de la bondad a-normal de Dios”; signos asimétricos, extra-ordinarios del amor extraordinario de Dios, de allí lo extra-ordinario (sobran 12 canastos). No son signos del “poder”  de Dios (=pentecostales), son signos del “amor” de Dios. Actualización: poner signos de amor, no de poder.



III. LA AMBIGÜEDAD DE LOS SIGNOS (problema hermenéutico)

1. ¿Qué vió-percibió” la gente? Tenemos un Rey Jn.6,15  (ministro de economía, etc.)
Esto es una especie de re-lectura de las tentaciones de Mateo (4,1ss) y Lucas (4,1ss).

2. ¿De qué reinología-cristología-cristianismo huye Jesús?
Actualización: ¿la iglesia “escapa” del poder o lo busca? ¿Qué tipo de eclesiología encontramos en “Doc Aparecida! (primera parte: liberacionista; segunda: cristiandad) Por qué “Aparecida” ha resucitado la pastoral de élites…

3. Por qué no entendieron nada (la gente, los apóstoles ¿y nosotros?), luego Juan trae un largo discurso para aclarar el asunto del “pan”.

IV. Lectura TIPOLÓGICA de Jn.6,1-15:
1)      Nuevo Moisés (montaña, cruce del mar: no acumular el maná).
2)      Nuevo Elías (panes de cebada): pequeño (poco) y pobre (cebada).
3)      En Jesús hay algo más que la Ley (Moisés) y los Profetas (Elías).

La Justicia argentina confirma 
el procesamiento de Videla 
por el asesinato del obispo Angelelli

Dentro de "un plan sistemático de eliminación de personas desplegado por las Fuerzas Armadas"
El caso fue cerrado en 1976, el mismo día en que se produjo la muerte del prelado
El hecho se produjo el 4 de agosto de 1976, cuando el monseñor Angelelli y el sacerdote Arturo Aído Pinto viajaban a bordo de una camioneta 




La Cámara Federal de Córdoba confirmó la medida con prisión preventiva contra el ex presidente de facto de Argentina, Jorge Videla, y también contra el ex jefe del tercer cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y el ex ministro del Interior, Albano Harguindeguy.

Fuentes judiciales informaron que la Sala "B" del mencionado tribunal además confirmó los procesamientos contra el ex segundo jefe del escuadrón de tropas en Chamical, Luis Estrella, y el ex comisario y por entonces jefe del Servicio de Informaciones de la Policía riojana, Juan Carlos "La Bruja" Romero.

Por mayoría, el tribunal les imputó a los acusados ser autores mediatos de los delitos de "homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, y asociación ilícita agravada en concurso real".

En la misma resolución, que tiene fecha del jueves pasado, los jueces ratificaron la resolución que le concedió la prisión domiciliaria a los imputados Romero, Menéndez y Harguindeguy.

En otro tramo, los magistrados le ordenaron al magistrado de 1ª instancia que profundice la investigación respecto a la supuesta participación en el hecho del suboficial mayor Nelson Garnica.

El hecho se produjo el 4 de agosto de 1976, cuando el monseñor Angelelli y el sacerdote Arturo Aído Pinto viajaban a bordo de una camioneta Fiat 125 Multicarga rumbo a la capital riojana, desde la ciudad de Chamical.

Según la investigación, llevaban consigo una carpeta con información que habría recopilado sobre los asesinatos de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, ambos ocurridos en La Rioja el 18 de julio de 1976.

Si bien se constató que la camioneta estaba en buenas condiciones mecánicas, en la ruta y a unos seis kilómetros de la localidad de Punta de los Llanos, un vehículo que circulaba en la misma dirección encerró a la camioneta y provocó que volcara.

La causa por la muerte de Angelelli fue cerrada en 1976, en mismo día en que sucedió. Aunque luego fue reabierta en 1984, pero no siguió adelante por la vigencia de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.

En 2010, la investigación volvió a abrirse y se estableció que el fallecimiento de Angelelli fue producto de un "accidente automovilístico provocado", que ocasionó la muerte del prelado riojano y dejó herido de gravedad a su acompañante.

En noviembre de 2011, el juez federal de La Rioja Daniel Herrera Piedrabuena procesó a Videla, Menéndez y Harguindeguy por el crimen, que caratuló "de lesa humanidad" tras determinar irregularidades en la investigación policial del hecho, la presencia de personal de inteligencia del Ejército y la Policía en el lugar del supuesto accidente, y la existencia de un sumario policial paralelo.

Se tuvieron en cuenta los homicidios de los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias y del laico Wenceslao Pedernera en la localidad de Chamical, asesinatos que Angelelli intentaba desentrañar a través de denuncias y recopilación de información.

"Es preciso no perder de vista, pues, que los hechos ventilados en autos no serían ajenos a las violaciones de derechos humanos que han resultado condenadas en procesos judiciales similares relativos a tal período histórico -secuestros y/o traslados ilegales, torturas, desaparición de personas, fusilamientos y/o fusilamientos encubiertos, etcétera-", establecieron ahora los jueces de la Cámara Federal.

Para la Sala "B" de la Cámara, el homicidio del monseñor se cometió en el marco de "el plan sistemático de eliminación de personas desplegado por las Fuerzas Armadas", las cuales "a la época de los hechos ejercían el gobierno del país -en todos sus estamentos-, así como también de las fuerzas de seguridad".

(Rd/Agencias)

viernes, 27 de julio de 2012


Coca-Cola está con sus días contados
McDonald's se va de Bolivia por desinterés del público y cierra todos sus locales



Después de 14 años de presencia en el país sudamericano, y a pesar de haber intentado todas las campañas imaginables, la cadena gringa se vio obligada a cerrar los ocho restoranes que mantenía abiertos en las tres principales ciudades del país: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra.

Se trata del segundo país latinoamericano –también Cuba- que no tendrá McDonald´s y el primer país en el mundo donde la empresa cierra por tener sus números en rojo durante más de una década.

El impacto para los creativos y jefes de marketing, que no acaban de superar su frustración, ha sido de tal fuerza que grabaron un documental titulado ‘¿Por qué quebró McDonald´s en Bolivia?’, donde intentan explicar de algún modo las razones que llevaron a los bolivianos a seguir prefiriendo las ricas empanadas a las frías hamburguesas.

Rechazo cultural

El documental incluye reportajes a cocineros, sociólogos, nutricionistas, educadores, historiadores y más, donde hay una coincidencia general: el rechazo no es a las hamburguesas ni a su gusto, el rechazo está en la mentalidad de los bolivianos. Todo indica que el concepto ‘fast-food’ es, literalmente, la antítesis de la concepción que un boliviano tiene de cómo debe prepararse una comida.

En Bolivia, aun se conserva el concepto de la cultura gastronómica tradicional, en donde el rito de la comida empieza desde decidir que se va a comer, ir al mercado a comprar los ingredientes, convivir mientras se preparan los alimentos, la forma en que se presentan y la manera en que se sirven. La comida para ser buena requiere, además de gusto, esmero e higiene, y sazón que se adquiere con mucho tiempo de preparación. Así es como valúa un consumidor la calidad de lo que se lleva al estómago.
 La primera quiebra de McDonald´s en el mundo representó un trauma para los yankees y significa un golpe al capitalismo mercantilista comercial. La comida rápida, “no es para esta gente”, concluyeron los gabachos. A temblar Coca-Cola.


Coca Cola fuera de Bolivia a partir del próximo 21 de diciembre

En una decisión con rasgos evidentemente mediáticos, pero que no por ello es menos admirable, Coca Cola será expulsada de Bolivia a partir del próximo 21 de diciembre de 2012. De acuerdo con el ministro de Exteriores boliviano, David Choquehuanca, esta determinación estará en sintonía con el "fin” del calendario maya, y será parte de los festejos para celebrar el fin del capitalismo y el comienzo de "la cultura de la vida”. La fiesta se llevara a cabo el día del solsticio de verano (en el hemisferio sur) en la Isla del Sol, ubicada en el lago Titicaca.

"El 21 de diciembre de 2012 es el fin de egoísmo, de la división. El 21 diciembre tiene que ser el fin de la Coca Cola, y el comienzo del mocochinche (refresco de durazno)”, dijo Choquehuanca en un acto junto al mandatario Evo Morales. ”Los planetas se alinean después de 26.000 años [...] es el fin del capitalismo y el comienzo del comunitarismo”, agregó el ministro.

Si bien esta medida busca atraer los reflectores hacia un gobierno boliviano que ha recibido múltiples críticas desde diversas trincheras, lo cierto es que simbólicamente es un acto interesante, mientras que en la práctica podría traducirse en un aliciente para mejorar las condiciones de salud entre los habitantes del país.

Recordemos que la Coca Cola, así como la mayoría de los refrescos industriales, contiene diversas sustancias que han probado ser perjudiciales para el cuerpo, y cuyo consumo periódico se asocia incluso a infartos cardiacos y derrames cerebrales.

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia_imp.asp?lang=ES&img=N&cod=69127

Son las armas, 
pero no sólo las armas



Amigos:Desde que Caín enloqueció y mató a Abel, siempre ha habido humanos que por una razón u otra pierden la cabeza en forma temporal o definitiva y cometen indecibles actos de violencia. Durante el primer siglo de nuestra era, el emperador romano Tiberio gozaba despeñando a sus víctimas desde un risco en la isla de Capri, en el Mediterráneo. Gilles de Rais, caballero francés aliado de Juana de Arco en la Edad Media, se volvió loco un día y acabó asesinando a cientos de niños. Apenas unas décadas después Vlad el Empalador, en Transilvania, tenía innumerables modos horripilantes de acabar con sus víctimas; en él se inspiró el personaje de Drácula.
En tiempos modernos, casi en toda nación hay un sicópata o dos que cometen homicidios en masa, por estrictas que sean sus leyes en materia de armas: el demente supremacista blanco cuyos atentados en Noruega cumplieron un año este domingo; el carnicero del patio escolar en Dunblane, Escocia; el asesino de la Escuela Politécnica de Montreal, el aniquilador en masa de Erfurt, Alemania… la lista parece interminable. Y ahora el tirador de Aurora, el viernes pasado. Siempre ha habido orates y siempre los habrá.
Pero he aquí la diferencia entre el resto del mundo y nosotros: ¡aquí ocurren DOS Auroras cada día de cada año! Por lo menos 24 estadunidenses mueren cada día (de 8 a 9 mil por año) a manos de gente armada, y esa cifra no incluye los que pierden la vida en accidentes con armas de fuego o los que se suicidan con una. Si los contáramos, la cifra se triplicaría a unos 25 mil.
Eso significa que Estados Unidos es responsable de más de 80 por ciento de todas las muertes por armas de fuego en los 23 países más ricos del mundo combinados. Considerando que las personas de esos países, como seres humanos, no son mejores o peores que cualquiera de nosotros, entonces, ¿por qué nosotros?
Tanto conservadores como liberales en Estados Unidos operan con creencias firmes con respecto al “porqué” de este problema. Y la razón por la cual ni unos ni otros pueden encontrar una solución es porque, de hecho, cada uno tiene la mitad de la razón.
La derecha cree que los fundadores de esta nación, por alguna suerte de decreto divino, les garantizaron el derecho absoluto a poseer tantas armas de fuego como deseen. Y nos recuerdan sin cesar que un arma no puede dispararse sola; que “no son las armas, sino las personas, las que matan”.
Por supuesto, saben que están cometiendo una deshonestidad intelectual (si es que puedo usar esa palabra) al sostener tal cosa acerca de la Segunda Enmienda porque saben que las personas que escribieron la Constitución únicamente querían asegurarse de que se pudiera convocar con rapidez una milicia entre granjeros y comerciantes en caso de que los británicos decidieran regresar a sembrar un poco de caos.
Pero tienen la mitad de la razón cuando afirman que “las armas no matan: los estadunidenses matan”. Porque somos los únicos en el primer mundo que cometemos crímenes en masa. Y escuchamos a estadunidenses de toda condición aducir toda clase de razones para no tener que lidiar con lo que está detrás de todas esas matanzas y actos de violencia.
Unos culpan a las películas y videojuegos violentos. La última vez que revisé, las cintas y videojuegos de Japón son más violentos que los nuestros, y sin embargo menos de 20 personas al año mueren por armas de fuego allá, ¡y en 2006 el total fue de dos! Otros dirán que es el número de hogares destrozados lo que causa tantas muertes. Detesto darles esta noticia, pero en Gran Bretaña hay casi tantos hogares de un solo padre como acá, y sin embargo, por lo común allá los crímenes con arma de fuego son menos de 40 al año.
Personas como yo dirán que todo esto es resultado de tener una historia y una cultura de hombres armados, “indios y vaqueros”“dispara ahora y pregunta después”. Y si bien es cierto que el genocidio de indígenas americanos sentó un modelo bastante feo de fundar una nación, me parece más seguro decir que no somos los únicos con un pasado violento o una marca genocida.
¡Hola, Alemania! Hablo de ti y de tu historia, desde los hunos hasta los nazis, todos los cuales amaban una buena carnicería (al igual que los japoneses, y los británicos que dominaron el mundo cientos de años, cosa que no lograron plantando margaritas). Y sin embargo en Alemania, nación de 80 millones de habitantes, se cometen apenas unos 200 asesinatos con armas de fuego al año.
Así que esos países (y muchos otros) son iguales que nosotros, excepto que aquí más personas creen en Dios y van a la iglesia que en cualquier otra nación occidental.
Mis compatriotas liberales dirán que si tuviéramos menos armas de fuego habría menos muertes por esa causa. Y, en términos matemáticos, sería cierto. Si tenemos menos arsénico en la reserva de agua, matará menos gente. Menos de cualquier cosa mala –calorías, tabaco, reality shows– significará menos muertes. Y si tuviéramos leyes estrictas en materia de armas, que prohibieran las armas automáticas y semiautomáticas y proscribieran la venta de grandes magazines capaces de portar millones de balas, tiradores como el de Aurora no podrían dar muerte a tantas personas en unos cuantos minutos.
Pero también en eso hay un problema. Existen montones de armas en Canadá (la mayoría rifles de caza), y sin embargo la cuenta de homicidios es de unos 200 al año. De hecho, por su proximidad, la cultura canadiense es muy similar a la nuestra: los chicos tienen los mismos videojuegos, ven las mismas películas y programas de televisión, y sin embargo no crecen con el deseo de matarse unos a otros. Suiza ocupa el tercer lugar mundial en posesión de armas por persona, pero su tasa de criminalidad es baja.
Entonces, ¿por qué nosotros? Formulé esa pregunta hace una década en mi película Masacre en Columbine, y esta semana tuve poco que decir porque me parecía haber dicho hace 10 años lo que tenía que decir, y no parece haber servido de mucho, excepto ser una especie de bola de cristal en forma de película.
Esto es lo que dije entonces y lo que volveré a decir hoy:
1. Los estadunidenses somos increíblemente buenos para matar. Creemos en matar como forma de conseguir nuestros objetivos. Tres cuartas partes de nuestros estados ejecutan criminales, pese a que los estados que tienen las tasas más bajas de homicidios son por lo regular los que no aplican la pena de muerte.
Nuestra tendencia a matar no es sólo histórica (el asesinato de indios, de esclavos y de unos a otros en una guerra “civil”): es nuestra forma actual de resolver cualquier cosa que nos inspira temor. Es la invasión como política exterior. Sí, allí están Irak y Afganistán, pero hemos sido invasores desde que “conquistamos el salvaje oeste” y ahora estamos tan enganchados que ya no sabemos qué invadir (Bin Laden no se ocultaba en Afganistán, sino en Pakistán) ni por qué invadir (Saddam no tenía armas de destrucción masiva ni nada que ver con el 11-S). Enviamos a nuestras clases bajas a hacer las matanzas, y los que no tenemos un ser querido allá no gastamos un solo minuto de un solo día determinado en pensar en la carnicería. Y ahora enviamos aviones sin pilotos a matar, aviones controlados por hombres sin rostro en un lujoso estudio con aire acondicionado en un suburbio de Las Vegas. Es la locura.
2. Somos un pueblo que se asusta con facilidad y es fácil manipularnos con el miedo. ¿De qué tenemos tanto miedo que necesitamos tener 300 millones de armas de fuego en nuestros hogares? ¿Quién creemos que va a lastimarnos? ¿Por qué la mayoría de esas armas están en hogares de blancos, en los suburbios y en el campo? Tal vez si resolviéramos nuestro problema racial y nuestro problema de pobreza (una vez más, número uno en el mundo industrializado) habría menos personas frustradas, atemorizadas y encolerizadas extendiendo la mano hacia el arma que guardan en el cajón. Tal vez nos cuidaríamos más unos a otros (he aquí un buen ejemplo de esto).
Eso es lo que pienso acerca de Aurora y del violento país del cual soy ciudadano. Como mencioné, lo dije todo en esa cinta y si gustan pueden verla aquí y compartirla sin costo con otros. Y lo que nos hace falta, amigos míos, es el valor y la determinación. Si ustedes están listos, yo también.

Traducción: Jorge Anaya

Fuente original: http://www.jornada.unam.mx/2012/07/26/opinion/025a1mun


Reflexiones sobre las lectura bíblicas 

de la Misa del domingo 29 de Julio

Pbro. Lucas Trucco


1º Lectura: “Dáselos a la gente para que coma”
2º Lectura: “Traten de conservar la unidad del Espíritu”
Evangelio: “Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados”



Aquella  generosidad del profeta se refleja tiempo después en Jesús y en un niño que inocentemente ofreció todo lo que tenia. La inocencia de este muchacho no debemos pensarla como si fuera un niño irracional que no tiene ni idea de lo que pasa en la realidad. O creer que en el texto se puso a un niño para que sea más tierno el relato. La generosidad del infante es un llamado a tener un corazón de niños que fuera de todo cálculo y razonamiento egoístas –porque muchas veces pensamos en como No compartir lo que tenemos; y ponemos grandes excusas para no ayudar a los más débiles- cree en la Gracia y el amor de Dios que mueve los corazones. Somos nosotros los mayores los que hacemos de la fe un gran supermercado -“tanto te doy, tanto me das”- y no nos dejamos ganar por el amor gratuito de Dios. Aprender a ser como niños que escuchan al Señor y confiar en su palabra. Tener actitudes de niños que no se ponen a calcular si el amiguito/a esta en casa y los va a recibir para jugar, ellos salen corriendo a buscarlo; así también nosotros debemos salir corriendo hacia nuestros hermanos mas alejados para compartir con ellos el pan y la vida.


También nos muestra el Evangelio la generosidad de Jesús de compartir las decisiones. No se apodera de la autoridad que le fue dada sino que la pone al servicio compartiendo con sus hermanos las decisiones de la comunidad. [1] Jesús nos enseña que el poder cuando se lo comparte es servicio, sino se convierte en una tiranía.


Pero el signo mayor es saber que Jesús no solo alimentaba a la gente con la Buena Noticia de Dios, sino que le preocupaba también el hambre de sus hijos e hijas.


Esta comida compartida era para los primeros cristianos un símbolo atractivo de la comunidad nacida de Jesús para construir una humanidad nueva y fraterna. Les evocaba, al mismo tiempo, la eucaristía que celebraban el día del Señor para alimentarse del espíritu y la fuerza de Jesús, el Pan vivo venido de Dios.
Pero nunca olvidaron el gesto del joven. Si hay hambre en el mundo, no es por escasez de alimentos sino por falta de solidaridad. Hay pan para todos, falta generosidad para compartir. Hemos dejado la marcha del mundo en manos del poder financiero, nos da miedo compartir lo que tenemos, y la gente se muere de hambre por nuestro egoísmo irracional.[2]

Que como María confiemos en la Gracia del Espíritu que obra en nosotros y salgamos con un corazón de niños a compartir el pan y la vida con nuestros hermanos más pobres y alejados.


[1] Reflexión compartida en comunidad los viernes por la mañana con Marcos y Jorge.
[2] Cfr. Pág. Web: “Odres nuevos”